Presión vecinal frena el parque eólico de Coto Novelle, en Cartelle, de la madrileña Aratel
Tras más de un año de movilizaciones en la comarca ourensana, la promotora Aratel ha recortado de siete a cuatro aerogeneradores su proyecto eólico en el Coto Novelle, en Cartelle. La Xunta ha abierto ahora un nuevo periodo de alegaciones hasta el 13 de abril, mientras los colectivos ecologistas y vecinales insisten en que el plan sigue siendo “incompatible” con la conservación del entorno.
El proyecto eólico AMR 7, impulsado por la empresa Aratel, con capital madrileño y aragonés, ha sufrido un revés importante tras la respuesta social de los últimos meses. La promotora ha tenido que reducir de siete a cuatro aerogeneradores el diseño inicial para el Coto Novelle, en el municipio ourensano de Cartelle, que afectaba también a A Arnoia, Castrelo de Miño y Gomesende.
La Xunta de Galicia ha confirmado en el Diario Oficial de Galicia (DOG) la presentación de la documentación actualizada y la apertura de un nuevo periodo de exposición pública, hasta el 13 de abril de 2026, para la presentación de alegaciones. El Ejecutivo gallego no hace mención en esta nueva tramitación al proyecto fotovoltaico vinculado, lo que organizaciones sociales ya han calificado como una “tramitación fragmentada”, constituyendo un probable nuevo foco de polémica.
El Coto Novelle, un enclave de alto valor natural
El enclave donde se pretende levantar el parque, el Coto Novelle, se sitúa entre los ríos Arnoia y Miño, a unos 700 metros de altitud. Esta loma separa las comarcas de Terra de Celanova y O Ribeiro, y domina una zona reconocida por su alto valor paisajístico y ambiental, que incluye la Torre de Sande y el encoro de Castrelo de Miño.
El nuevo diseño plantea cuatro aerogeneradores de 7,2 MW de potencia nominal y 200 metros de altura cada uno, distribuidos sobre un área industrial de unas 1.000 hectáreas. El plan incluye también una línea de alta tensión (LAT) de más de 4 kilómetros, que conectaría el parque con la subestación de Castrelo de Miño, cuya capacidad se vería ampliada con un nuevo parque eléctrico de 220 kV.
La movilización vecinal, clave en el retroceso del plan
Entre finales de 2024 y comienzos de 2025, la plataforma Stop Eólicos A Limia Xurés Celanova —junto al Sindicato Labrego Galego, la CIG y el BNG de las comarcas de Celanova y O Ribeiro— fue capaz de reunir más de 1.200 alegaciones contra el proyecto inicial. Otras 600 alegaciones cuestionaron el plan fotovoltaico asociado de 16.000 módulos solares, que se denunció por tramitarse de forma independiente para evitar su consideración conjunta, lo que podría suponer, según los colectivos, una “fraude de ley”.
Tras oposición social, Aratel reformuló el proyecto en noviembre de 2025 y enero de 2026, presentando la documentación revisada que ahora tramita la Xunta. Para los movimientos vecinales, la reducción del parque significa una “victoria parcial”, aunque advierten de que aún existen graves riesgos ecológicos y patrimoniales.
Persisten las críticas por los impactos ambientales
La plataforma denuncia que el nuevo plan no resuelve los impactos señalados en las alegaciones previas. Entre ellos, la posible afección a la fauna protegida, con riesgo para especies de mamíferos, anfibios y aves, algunas en peligro de extinción.
También alertan sobre la contaminación acústica y visual, las alteraciones hidrológicas y la proximidad de las infraestructuras eléctricas a los núcleos de población, lo que podría tener consecuencias sobre la salud y el paisaje rural.
Stop Eólicos A Limia Xurés Celanova ha anunciado que volverá a presentar alegaciones y que coordinará nuevas acciones conjuntas con vecinos y entidades sociales para lograr la paralización definitiva del proyecto.
Por el momento, la empresa promotora y la Xunta no han respondido a las críticas ni detallado si habrá más modificaciones del plan.
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