Ayudas para libros de texto: ¿el “impuesto” de la vuelta al colegio?
La Xunta de Galicia consolida su modelo de cheques y fondo solidario para el curso escolar. Por su parte, las familias denuncian que el sistema de ayudas actual no garantiza el derecho constitucional a una educación pública totalmente gratuita.
La vuelta a las aulas en Galicia está marcada cada año por el precio de los libros de texto y material escolar. Un coste que supone un desembolso nada despreciable para las familias gallegas. Con los libros de texto "a precio de platino", las familias se ven divididas entre aquellas con posibilidad de acceder a las subvenciones autonómicas y las que deben asumir el gasto íntegro. Este último pude verse aliviado únicamente por deducciones fiscales las cuales exigen métodos de pago electrónicos para evitar el fraude. Mientras el Gobierno gallego defiende que su convocatoria cubre de forma gratuita los libros y material de quienes cumplen los requisitos, la Confederación ANPAs Galegas ve en este sistema un parche que "adorna" con subvenciones lo que debería ser un derecho: la gratuidad total de la educación obligatoria.
Radiografía de las ayudas: ¿Quién tiene derecho y cuánto recibe?
El sistema de la Xunta de Galicia se articula fundamentalmente a través del nivel de renta per cápita de la unidad familiar. Las ayudas directas para la compra de libros se destinan principalmente a los cursos donde los manuales no son reutilizables (1º y 2º de Primaria) o para aquellos alumnos que, por diversas razones, no puedan emplear ejemplares del Fondo Solidario.
Las cuantías se dividen en los siguientes tramos:
Rentas iguales o inferiores a 6.000 €: 240 euros en Primaria y 270 euros en ESO.
Rentas entre 6.000 € y 10.000 €: 160 euros en Primaria y 180 euros en ESO.
Situaciones especiales: El alumnado en régimen de tutela o guarda de la Xunta, así como aquel con discapacidad igual o superior al 33% o escolarizado en centros de educación especial, recibe el importe máximo (hasta 300 euros en algunos casos) con independencia de su renta.
En cuanto al material escolar, los vales son de 75 euros para el primer tramo de renta y de 60 euros para el segundo. Sin embargo, este sistema deja fuera de las ayudas directas a todas aquellas familias que superen el umbral de los 10.000 euros de renta per cápita. Para estas familias, la única vía de alivio es una deducción fiscal, que para el ejercicio 2025 ha permitido excepcionalmente el pago en metálico, aunque la norma general exige pagos trazables (tarjeta, transferencia o cheque) para combatir el fraude fiscal.
Gratuidad total frente a "subvenciones por tramos"
Desde asociaciones de madres y padres de alumnos (ANPA) de la enseñanza pública, la postura es tajante: "Pedimos la gratuidad total, tanto en libros como en material escolar". Argumentan que, al tratarse de un derecho constitucional, la enseñanza debe ser gratuita de forma efectiva y no estar condicionada a la renta, ya que esto rompe el principio de igualdad entre el alumnado.
Para ANPAs, el concepto de "material escolar" es inabarcable y va mucho más allá de los libros de teto. Incluye cuadernos, carpetas, bolígrafos y hasta los cuadernillos de idiomas, que no son reutilizables. Consideran que este material es obligatorio de facto porque "un niño no puede ir a clase sin una libreta o un lápiz". Además, critican que tanto el modelo híbrido y el programa de enseñanza digital (E-Dixgal) no contemplen la gratuidad de todo el material complementario, a pesar de que el alumnado en estos cursos ya tiene acceso a las ayudas tras las reivindicaciones de años anteriores.
¿Es suficiente el Fondo Solidario? La lucha contra la desigualdad escolar
El Fondo Solidario de Libros de Texto permite al alumnado de 3º de Primaria hasta 4º de ESO acceder a manuales reutilizables, siempre que se devuelvan en buen estado. Aunque las ANPA reconocen que el estado de los libros suele ser adecuado y se adapta a los currículos, insisten en que el sistema es insuficiente.
El principal argumento es que el reparto no es equitativo desde su origen pues ven que hay una insuficiencia de cuantías: los precios de los libros de texto siguen siendo un "escándalo" y las ayudas a menudo no cubren el gasto real total.
Por otro lado, está el “dilema” de la renta, un “cribado” por ingresos que puede crear situaciones de desigualdad en el aula. ANPAs sostienen que, aunque las familias con menos recursos deben ser ayudadas socialmente en todos los ámbitos, la educación pública debería ser gratuita para todos por igual, al margen de su cuenta corriente.
Por último, está aquel material que no es reutilizable. En cursos como 1º y 2º de Primaria, donde se trabaja sobre fichas y libros que no se pueden incluir en el Fondo solidario, la carga económica sigue siendo muy pesada para las familias que no alcanzan el máximo de la ayuda.
En definitiva, mientras la Xunta defiende la eficiencia de su baremo de renta para llegar a los más necesitados, los representantes de las familias en Galicia mantienen que el verdadero éxito del sistema educativo público solo llegará cuando el material escolar deje de ser un gasto directo, independientemente de los ingresos de cada hogar gallego.
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