Un acusado de intentar matar a un familiar y socio en una ganadería de Cerceda: "Disparé al aire para dar un susto"
Alega continuas discusiones y amenazas y el denunciante afirma que le dijo que le iba a poner "como un colador"
Un acusado de intentar matar a un familiar y socio en una explotación ganadera de Cerceda (A Coruña) ha negado que tuviese intención de matarle. "Disparé al aire para dar un susto", ha aseverado ante el tribunal que le juzga en la Audiencia Provincial de A Coruña.
También ha sostenido que entre ambos había discusiones, además de amenazas por parte de la víctima. "Estaba bebido", ha sentenciado en una declaración en la que ha explicado que ambos eran primos terceros y que en 2022 se hicieron socios de una explotación ganadera en Cerceda, en casa del denunciante, aunque con posteriores divergencias sobre la gestión de la misma.
Sobre el día de los hechos, en septiembre de 2024, ha asegurado no recordar las llamadas que hizo al denunciante y lo que le trasladó -- según la víctima amenazas e insultos --, pero sí explicó que había tomado muchas consumiciones con alcohol en varios locales en Ordes.
Luego fue a la explotación ganadera "sin el arma", pero que más tarde decidió ir por la misma tras empezar ambos a discutir. "Iba a disparar al aire para dar un susto". "En ningún momento", ha apostillado al ser preguntado si le disparó directamente.
Por su parte, su familiar y socio ha indicado que el procesado efectuó al menos tres disparos y que él corrió y se escondió detrás de un muro. "Me decía que sacara más la cabeza, yo saqué solo un ojo", ha explicado para señalar que el acusado le dijo: "te voy a poner como un colador". También ha especificado que recibió tres o cuatro llamadas con insultos.
PENAS
La defensa del procesado alega que su cliente estuvo bebiendo y que disparó "al aire". Su letrado, Manuel Ferreiro, ha argumentado, ante los medios de comunicación, que solo existe para esta parte un delito de amenaza, con pena de seis meses a dos años de prisión y otro tenencia ilícita de armas, con posible condena de uno a dos años de cárcel.
El Ministerio Público considera los hechos constitutivos de un delito de homicidio en grado de tentativa, de un delito de tenencia ilícita de armas y de un delito de amenazas, por los que pide, en conjunto, nueve años de cárcel, pena que la acusación particular eleva al máximo penal establecido.
HECHOS
Según el escrito fiscal, los hechos ocurrieron en septiembre de 2024 cuando, en el marco de una "relación tensa" que mantenían los dos socios, el procesado llamó por teléfono a la víctima y lo amenazó, al tiempo que lo insultaba.
Posteriormente, se dirigió a la explotación ganadera portando una pistola semiautomática FN modelo 1910 -- para la que carecía de permiso --. Al llegar, realizó un disparo al aire y apuntó a la víctima, el cual huyó y se refugió tras un muro de hormigón, siendo perseguido por el acusado. El procesado realizó dos nuevos disparos desde unos 29 metros de distancia, retándolo a que asomara la cabeza para poder alcanzarle.
Los disparos no llegaron a alcanzar al perjudicado, pero éste sufrió a raiz de estos hechos una "evidente situación de temor y de angustia". El procesado se encuentra en situación de prisión provisional por estos hechos desde el 9 de septiembre de 2024.
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