PP pide exenciones y retrasar las multas en las ZBE de Vigo, y el BNG reclama la devolución del proyecto por "injusto"
Los grupos municipales de la oposición en el Ayuntamiento de Vigo han presentado sus enmiendas al proyecto de ordenanza de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) y, mientras los 'populares' han planteado cambios para retrasar el pago de multas o establecer exenciones, los nacionalistas reclaman la devolución del texto por responder a un modelo "fracasado e injusto".
Así, la portavoz del PP, Luisa Sánchez, ha planteado que el período de pago de multas "se retrase lo máximo posible" y que se incluyan exenciones en la ordenanza vinculadas al nivel de renta. "Demandamos que se amplíe a 18 meses el régimen de aplicación atenuado de cada una de las tres fases de implementación de las zonas a fin de retrasar al máximo posible la aplicación el régimen sancionador, en suma, las multas", ha explicado.
Además, con el objetivo de evitar discriminaciones a las rentas más bajas, otra de las siete enmiendas presentadas por el grupo municipal popular plantea la creación de una autorización anual de acceso, renovable en el tiempo, destinada a los conductores con menos recursos económicos, tal y como ya ocurre en Barcelona.
El PP de Vigo solicitará también que el sistema de autorizaciones esté operativo tan pronto como se activen las restricciones ya que la ordenanza contempla que pueda retrasarse hasta dos meses después de la puesta en marcha de las ZBE. También pide que se habilite un teléfono de información y una oficina de atención presencial en el Ayuntamiento.
"El gobierno de Abel Caballero lleva cuatro años tramitando unas Zonas de Bajas Emisiones diseñadas y desarrolladas desde el oscurantismo", ha criticado Luisa Sánchez, que ha advertido de que la ordenanza, actualmente en tramitación, tiene "importantes carencias y deficiencias que conviene rectificar para evitar que las consecuencias sean todavía mayores".
Una de las críticas del PP es que la puesta en marcha de este proyecto no esté acompañada de medidas complementarias, como el refuerzo y mejora del servicio de transporte urbano, con más rutas y frecuencias. Asimismo, ha reclamado la redacción de un nuevo Plan Municipal de Movilidad Sostenible, ya que el actual data de 2014 y en él no se recogen las ZBE.
DEVOLUCIÓN DEL PROYECTO
El grupo municipal del BNG, mientras, ha reclamado la devolución del proyecto, registrando una enmienda a la totalidad por considerar que "insiste en un modelo fracasado a nivel ambiental e injusto socialmente".
"El reto no es sustituir vehículos de combustión por coches híbridos o eléctricos, que son inaccesibles para la amplia mayoría social", ha advertido el portavoz nacionalista, Xabier Pérez Igrexas, que apuesta por un modelo "que brinde alternativas a los vigueses para deje de ser obligatorio el uso del coche particular" en la ciudad.
Así, frente al sistema de cuatro perímetros restringidos y con multas propuesto en la ordenanza, "una mala copia de Madrid central", el BNG plantea que toda la ciudad sea una ZBE pero sin restriccines ni sanciones, sino apuntalado con mejoras en el transporte público, en la movilidad peatonal y en bicicleta o patines. "Estamos a tiempo de evitar una nueva equivocación y de sentar las bases de un modelo de ciudad que enfrente de verdad la situación de emergencia climática", ha advertido, y ha reivindicado un Vigo "más verde, seguro y habitable".
Finalmente, ha pedido la revisión del Plan de Movilidad Urbana Sostenible y que se abra "un proceso participativo" con la convocatoria de los consejos sectoriales municipales de Transportes, Medio Ambiente y Accesibilidad.
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