La falta de médicos en los hospitales comarcales, sobre todo de Ourense, detrás de la pelea entre SERGAS y urgenciólogos
Algo muy inusual acaba de suceder en el SERGAS. La inmensa mayoría de los coordinadores de urgencias, pero no todos, firma dos comunicados críticos con las Consellería de Sanidade.
Los coordinadores de urgencias son cargos intermedios en la administración hospitalaria. Normalmente, no hacen públicas críticas a la gestión de la Xunta, a pesar de llevar décadas tratando de hacer lo imposible para paliar el verdadero problema de fondo, que no es otro que la la falta de médicos para renovar la escasa y envejecida plantilla del SERGAS.
Sin embargo, una gota acaba de colmar el vaso de su paciencia.
El 6 de mayo, la Dirección Xeral de Recursos Humanos del Sergas remitió una directiva que limita su autonomía. A partir de ahora, cualquier nombramiento temporal de facultativos en los servicios de urgencias hospitalarias —como ya se hacía en otras cinco categorías— requiere de autorización previa por parte de los servicios centrales de la Consellería, incluído informe favorable de la Dirección Xeral de Asistencia Sanitaria.
Para la mayoría de los coordinadores de urgencias de los principales hospitales públicos gallegos no es medida de racionalización: era un bloqueo en toda regla que pone en juego la programación de los servicios que coordinan en un momento especialmente delicado, a puertas de las vacaciones estivales. Vacaciones de los médicos que suelen venir acompañadas de una avalancha de pacientes entre turistas y emigrantes retornados, de ahí los frecuentes episodios de colapso en las urgencias que se viven todos los veranos.
Hasta ahora, los coordinadores disponían de cierta autonomía para tratar de ir poniendo parches. El problema para el SERGAS es que los poquísimos médicos residentes interesados en firmar contratos para urgencias en el verano, tienden a no estar interesados a irse a hospitales alejados. El área con más problemas al respecto es Ourense, sobre todo los hospitales comarcales de Valdeorras y Verín.
Esto ayuda a entender porque entre los firmantes de los comunicados críticos no están los coordinadores de las urgencias ourensanas. Sí están todos los coordinadores de hospitales urbanos (A Coruña, Santiago, Ferrol, Lugo, Vigo y Pontevdra) y algunos de los comarcales, pero no firman los coordinadores de Burela, O Barco, Verín y Ourense.
Si el SERGAS toma las riendas de los nuevos contratos temporales, vetando qué destinos se pueden cubrir, en teoría los beneficiados deben ser los centros que tienen más dificultades para encontrar doctores jóvenes para cubrir las vacaciones veraniegas.
Sea cuales fueren las circunstancias particulares en cada área, lo cierto es que el problema de fondo --la falta de médicos, sobre todo en ciertas especialdades como Urgencias- ha ido escalando hasta alcanzar unas dimensiones pocas veces vistas en el SERGAS.
En un comunicado difundido este miércoles —el segundo en dos días— los jefes de urgencias acusan directamente al director xeral de Asistencia Sanitaria del Sergas, Alfredo Silva, de "ningunearlos" y "despreciarlos", y anuncian que emprenderán "las pertinentes acciones legales para garantizar el mismo trato por parte de la administración".
De fondo, también, los pactos de mejoras laborales que ha alcanzado la Xunta con otros médicos, pero no con los que trabajan en urgencias.
Los coordinadores recuerdan que ni el acuerdo del 22 de abril —aplicable a Atención Primaria— ni el del 7 de mayo —negociado con Atención Especializada— recogen ninguna mención a los médicos de urgencias hospitalarias. Este colectivo sigue rigiéndose por un acuerdo de 2007 que establece una jornada obligatoria máxima de hasta 190 horas, sin las mejoras que sus compañeros de otras ramas han logrado negociar recientemente. "Esto supone una flagrante discriminación hacia este colectivo", señalan los firmantes, que advierten de que recurrirán a la vía judicial si la situación no se corrige.
La respuesta del Sergas no se hizo esperar ayer, tras el primer comunicado. El director xeral de Asistencia Sanitaria calificó de "absolutamente falso" que se esté bloqueando la contratación, y defendió que la medida busca garantizar que los recursos del sistema público se destinen con equidad a toda la población gallega, especialmente en zonas de difícil cobertura. La Consellería también recordó que los urgenciólogos ya han recibido mejoras retributivas que suponen una media de 3.560 euros más al año por profesional, y que actualmente hay 149 plazas más de médicos de urgencias en el Sergas que en 2024.
Los coordinadores, sin embargo, rebaten punto por punto la respuesta del SERGAS en un nuevo comunicado remitido este martes. Así, sobre esas 149 plazas, precisan que son el resultado de un acuerdo alcanzado hace cuatro años con la anterior dirección de Recursos Humanos y que fue diseñado colectivamente junto con todos los jefes de urgencias para afrontar el déficit estructural del sistema. "Aunque intente usted adscribirse este hito", advierten a Silva, "ni estaba ni se le esperaba".
La situación sobre el terreno es grave. El Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) funciona con apenas el 40% de los urgenciólogos que necesitaría para operar con normalidad, según denunciaron los coordinadores en su primer comunicado del martes.
La propia Xunta ha reconocido la gravedad del caso y ha anunciado que el consejo de dirección del Sergas aprobará en los próximos días "medidas extraordinarias" para reforzar ese servicio, tal como ya se hizo anteriormente en el Hospital de A Mariña, en Lugo. Curiosamente, firman los comunicados críticos los jefes de urgencias de todos los hospitales del SERGAS, salvo el de Ourense.
Por su parte, desde la organización ciudadana SOS Sanidade Pública ha respaldado hoy las denuncias de los urgenciólogos y ha apuntado a una "xestión nefasta" por parte de la Xunta como causa del colapso, describiendo los servicios de urgencias como un "sumidero" donde acaban los problemas estructurales del sistema sanitario gallego. Desde el BNG, la portavoz nacional Ana Pontón fue directa: "O que necesita este país non é perseguir aos que se poñen de baixa, é que haxa medios suficientes e aí o PP non está nin se lle espera".
Por su parte, fuentes del sindicato O'Mega reconocen que, en principio, es potestad -e incluso obligación- del SERGAS coger las riendas y coordinar la distribución de los recursos humanos entre los diferentes hospitales, aunque insisten en que la Xunta debe, al mismo tiempo, garantizar todos los derechos de los médicos, incluídas sus vacaciones estivales.
Jefes de Urgencias emprenderán "acciones legales para garantizar el mismo trato" que Primaria y Especializada
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