La última encuesta del Instituto Sondaxe revela que la satisfacción con el sistema sanitario público gallego cae a su nivel más bajo en siete años, obteniendo un raspado 5,0. El dato más llamativo es que ese aprobado raspadísimo se debe a que los mayores de 65 años, el colectivo que más uso hace de las consultas, son los únicos que le otorgan un aprobado a la atención primaria (5,8), mientras el resto de la población la suspende. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, reconoce que la ciudadanía tiene "motivos para la queja" debido a las huelgas, pero rechaza el "catastrofismo" de la oposición.