La comunidad autónoma gallega es uno de los territorios del Estado donde la población manifiesta una mayor urgencia por recuperar el control sobre sus horas. Según revelan los datos obtenidos en el reciente II Estudio Milkfulness, una investigación promovida por la firma láctea Celta en colaboración con la Asociación Española de Psicología Sanitaria (AEPSIS), la sensación de asfixia vital es una realidad mayoritaria en nuestro territorio. El informe detalla que el 81% de los ciudadanos de la región admite que le resulta una necesidad urgente de desacelerar su ritmo de vida cotidiano, mientras que un abrumador 84% desearía contar con mejores herramientas para equilibrar sus obligaciones y su vida privada.