El bloqueo anunciado por Trump a los barcos de Irán se está cumpliendo, debilitando las conversaciones en Islamabad.
El alto el fuego ente EEUU e Irán expira este miércoles bajo la sombra del bloqueo naval en el estrecho de Ormuz. Mientras Washington envía a su delegación oficial a Pakistán, Teherán rechaza participar hasta que se levante el asedio a sus puertos.
El régimen iraní ha dado un paso clave hacia la normalidad y un futurible fin del conflicto.
El bloqueo del estrecho de Ormuz obliga a los gobiernos a establecer medidas alternativas para ahorrar fuel.
El presidente americano dice que está negociando con un "nuevo regimen" a pesar de que la revolución islámica sigue al frente. Presume de avances pero lo cierto es que la escalda continua y los mercados, a diferencia de otras ocasiones en las que Trump habló de una solución pronta, no se calman. El precio del barril Brent está a punto de superar el precio máximo durante la guerra de Irán.
El precio del gas en Europa se disparó un 25% —máximos de tres años—, mientras que el petróleo Brent escalaba hasta los 113 dólares por barril, registrando una subida de más del 5% antes de la apertura de las bolsas europeas. El barril de Brent llegó a cotizar por encima de los 114 dólares, frente a los 72 dólares que marcaba antes del inicio del conflicto, lo que supone un encarecimiento de casi el 60% en menos de un mes.
La firma gallega entregó más de 100 vehículos Vamtac a las fuerzas armadas de Singapur.
La secretaria de Organización de los socialistas gallegos, Lara Méndez, lanzó estas críticas desde una manifestación antibélica en Santiago de Compostela mientras la escalada militar en Irán dispara los precios del combustible y la energía también en Galicia.
El resto no les sirven; faltaría más llevarle la contraria al emperador del mundo y al invasor que se pasa los acuerdos por donde termina la espalda.Lo que parecía un paseo triunfal en la invasión a Irán, según las palabras de Trump, que manifestaba que lo de Irán sería una acción rápida, se está alargando, y la posición de los ayatolás de nombrar al nuevo líder de ese país, el hijo de Jamenei, también influye.
España se suma al apoyo armamentístico en el Mediterráneo Oriental con el envío de la fragata Cristóbal Colón, uno de los buques más modernos de la Armada Española, para dar protección a Chipre, Estado miembro de la UE que recibió ataques en las últimas horas, presumiblemente, con drones enviados desde Irán.
Las consecuencias de la guerra abierta entre Estados Unidos e Irán ya se dejan ver en los parquets de las principales bolsas del mundo. Ormuz, paso estratégico de miles de gaseros y petroleros, está bloqueado en estos momentos por orden de Irán, que utilizará su posición geográfica para golpear los mercados.
“Solo le pido a DiosQue la guerra no me sea indiferente Es un monstruo grande y pisa fuerte Toda la pobre inocencia de la gente” El ataque conjunto de los Estados Unidos e Israel a Irán es un nuevo crimen de guerra —no cuenta con el aval de las Naciones Unidas y no se puede justificar como legítima defensa—, como lo fue la invasión de Ucrania por parte de Rusia, el genocidio de Gaza por Israel o la intervención militar y el secuestro de Maduro en Venezuela por parte de los Estados Unidos, entre otros. Un ataque que se produce cuando tanto Donald Trump como Benjamin Netanyahu —ambos pueden ser calificados como criminales de guerra— atraviesan serias dificultades en su "patio interior".
Las movilizaciones, convocadas por la Plataforma Galiza pola Paz, han recibido el apoyo de la UPG o la CIG.
El país, que el próximo 24 de febrero cumplirá cuatro años desde el inicio de la ocupación del ejército ruso sobre parte de su territorio, se divide entre los que piden la continuidad de Volodímir Zelenski y los que creen que su mandato, tras tanto tiempo de guerra y con escándalos en su Ejecutivo, ya se ha agotado.
El anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llega en un momento crítico por la dureza del invierno en el frente ucraniano, sin luz ni agua en algunos puntos del territorio, que está mermando las fuerzas de los exhaustos combatientes. Una tregua de siete días puede suponer un punto de inflexión en la contienda, aunque Rusia de momento se resiste a respetarlo.