¿Porqué hay tantos gallegos que viven tanto? Ensayo que aborda longevidad gana el Ramón Piñeiro
El médico ourensano Roberto Fernández ha ganado el Premio Ramón Piñeiro de Ensaio 2025 con ‘A arte de non morrer. Antropoloxía da lonxevidade galega’, una obra que conecta el fenómeno de la Galicia más longeva con los grandes debates políticos, sanitarios y sociales que abre el envejecimiento de la población. El ensayo llega en un momento en el que Galicia consolida una esperanza de vida superior a los 84 años y concentra algunos de los territorios con más centenarios del mundo, lo que ha disparado el interés científico sobre la comunidad.
Fernández, médico y escritor nacido en Ourense en 1967, se alzó con el premio gracias a un texto definido como “posible, amable y para un lectorado transversal”, que aborda la longevidad gallega con rigor científico y vocación divulgativa. El autor firma la obra bajo el seudónimo Carmen Leonor Foreman, y el jurado subraya que combina un profundo conocimiento médico con una prosa de gran calidad que busca llegar más allá del público especializado.
El ensayo, titulado ‘A arte de non morrer. Antropoloxía da lonxevidade galega’, se adentra en las claves de por qué en Galicia se vive tanto y durante tantos años, cruzando perspectivas sanitarias, sociales y culturales. La obra será publicada la próxima primavera por Editorial Galaxia y el galardón está dotado con 3.000 euros, en línea con las bases tradicionales del premio.
Trayectoria literaria y reconocimiento previo
El jurado recordó que no es la primera vez que el médico ourensano recibe un reconocimiento literario de ámbito gallego, lo que refuerza la solidez de su trayectoria. En 2022 obtuvo el Premio Blanco Amor de Novela con ‘A inmoral doutora Cons’ y en 2017 fue distinguido con el Premio Vicente Risco de Ciencias Sociais por la monografía ‘Enfermos pobres, médicos tristes’.
El investigador, profesor y crítico literario Armando Requeixo, miembro del jurado, destacó que el texto premiado representa una propuesta ensayística que se acerca a un tema “de innegable actualidad” en Galicia, donde el envejecimiento demográfico condiciona la planificación de servicios públicos y políticas de cuidados. Requeixo enfatizó el carácter riguroso del libro, pero también su apuesta por una lectura accesible y divulgativa, pensada para un público amplio que va más allá del ámbito académico.
La longevidad gallega, reto político y social
El coordinador científico del Centro Ramón Piñeiro, Manuel González, incidió en la “trascendencia” del tema tratado, al situar la longevidad en el centro de los debates políticos, sanitarios y sociales que afronta Galicia. A su juicio, la obra llega en un momento en el que la comunidad experimenta una nueva realidad demográfica, marcada por una población muy envejecida y un saldo vegetativo negativo, que obliga a repensar el modelo de bienestar.
González recordó que el Premio Ramón Piñeiro, que cumple 25 años, nació orientado al fomento del ensayo y del pensamiento, y que en sus inicios se centraba sobre todo en figuras históricas o periodos clave del país. En los últimos años, sin embargo, se ha consolidado una línea más atenta a problemas contemporáneos, como muestra el hecho de que el texto ganador de 2024 abordase la inteligencia artificial y el de 2025 se adentre en el envejecimiento y la longevidad.
Un premio en un momento de “pensamiento vigoroso”
El director general de Editorial Galaxia, Xosé Manuel Soutullo, resaltó que el número de originales presentados al certamen no ha dejado de crecer, lo que, en su opinión, evidencia que el pensamiento gallego vive un momento “vigoroso”. En esta edición se presentaron 16 obras, todas consideradas por el jurado de gran interés y alta calidad, aunque finalmente se impuso el trabajo de Fernández.
Por su parte, el secretario xeral da Lingua, Valentín García, subrayó que el tema escogido por el autor es “uno de los grandes retos y logros de cualquier sociedad”, al poner el foco en cómo se organiza la vida cuando se vive más años con buena salud. García incidió en que el hecho de que Galicia figure entre las comunidades más longevas no solo de España, sino del mundo, se relaciona con una alta calidad de vida y unos servicios asistenciales que permiten aprovechar ese potencial de longevidad.
Galicia, laboratorio de longevidad
Los últimos datos sitúan la esperanza de vida al nacer en Galicia en torno a los 84 años, con 84,08 para los nacidos en 2024, una cifra en línea con la media española y claramente por encima de los registros de principios de siglo. En algunas provincias, como A Coruña, la estimación supera ligeramente ese umbral, mientras que Ourense y Lugo, pese a tener algo menos de esperanza media, concentran un número extraordinario de centenarios.
En la comunidad residen alrededor de 2.000 personas de 100 años o más, aproximadamente el 0,07% de la población, una proporción muy elevada en comparación con la media estatal. Comarcas como Terra de Celanova y Terra de Caldelas, en Ourense, alcanzan un 0,08% de población centenaria, un valor que duplica el indicador estatal y se aproxima o incluso supera las cifras de zonas azules clásicas como Okinawa.
Ourense y A Paradanta, núcleos de centenarios
La provincia de Ourense se ha consolidado como epicentro de esta longevidad extrema, con áreas como Celanova, Caldelas, O Ribeiro o la Ribeira Sacra (Terra de Lemos) entre las que registran más centenarios por habitante. En muchos de estos municipios se superan los 230 o 240 centenarios por cada 100.000 habitantes, con Celanova en torno a los 350 por 100.000.
En Pontevedra, la comarca de A Paradanta destaca con unos 502 centenarios por cada 100.000 habitantes, mientras que en Lugo sobresalen Chantada y Monforte, y en A Coruña se observan tasas altas pero más moderadas. Estas cifras han llevado a varios equipos de investigación, como el programa MAYORSIG de la Fundación Matrix y la Universidad de Vigo, a plantear que parte de la Galicia oriental podría considerarse una nueva “zona azul” dentro del mapa mundial de longevidad.
Dieta, vida rural y redes de apoyo
Los estudios sobre longevidad extrema en Galicia apuntan a una combinación de genética y entorno, donde los factores ambientales y sociales tienen un peso muy relevante. Se calcula que la herencia genética explicaría alrededor del 20–25% de la longevidad, mientras que el resto tendría que ver con el clima templado, la baja contaminación, la sociabilidad en las aldeas y una arraigada cultura de cuidados.
La dieta que se observa en muchas de estas comarcas responde a un patrón atlántico-mediterráneo, con alto consumo de productos locales de huerta, legumbres, pescado, aceite de oliva y frutos secos, y poca presencia de ultraprocesados, lo que favorece la salud cardiovascular y reduce el riesgo de enfermedades crónicas. A ello se suma un estilo de vida activo, con actividad física moderada mantenida más allá de los 70 u 80 años, bajos niveles de estrés y fuertes redes familiares y vecinales.
En este contexto, el concepto clave que manejan los investigadores es el de “calidad de vida acumulada”, más que la existencia de un supuesto “gen gallego” de la longevidad. Importan el ritmo pausado, el contacto cotidiano con la naturaleza, las relaciones de proximidad y el mantenimiento de tradiciones, pero también las tensiones que generan la despoblación rural, la baja natalidad y la sostenibilidad de los servicios públicos en territorios cada vez más envejecidos.
Escribe tu comentario