Valentín Carrera gana el Permio Altaïr por la crónica de Rosendo Salvado en Australia
El escritor berciano y galleguista Valentín Carrera ha sido distinguido con el Premio Altaïr de Literatura de Viajes por su obra El mundo desde abajo. La odisea australiana de Rosendo Salvado, un libro de no ficción que reconstruye la extraordinaria travesía del misionero gallego nacido en Tui hacia Australia, donde fundó en 1846 la misión de New Norcia. El galardón, concedido por la librería Altaïr y la editorial Folch&Folch, reconoce textos que convierten el viaje en un acto de reflexión y empatía.
La obra de Carrera rescata la figura del benedictino Rosendo Salvado (Tui, 1814-Roma, 1900), un humanista adelantado a su tiempo que fue músico, antropólogo, abolicionista y defensor de los derechos de los pueblos indígenas australianos. Salvado fundó la misión de New Norcia, aún activa hoy, y mantuvo una intensa labor cultural y científica que lo emparenta con otros grandes viajeros del siglo XIX como David Livingstone. Para el jurado, El mundo desde abajo representa “el ejemplo perfecto de lo que debe ser un libro de viajes” por su capacidad para conectar lugares, conocimientos y tiempos distintos.
El jurado, compuesto por Pep Bernadas, Ernest Folch, Marc Cerrudo, Patricia Almarcegui, Cèlia Cernadas y Agus Morales, destacó la riqueza lingüística y emocional del texto, que combina investigación rigurosa con un enfoque literario y sensible. Según su valoración, la obra no solo reconstruye un viaje físico, sino también una travesía interior que enlaza Galicia, Europa y Oceanía a través de la figura de un gallego universal.
Valentín Carrera (Ponferrada, 1958), aunque nacido en El Bierzo, mantiene una estrecha vinculación con Galicia, donde estudió Filosofía en la Universidad de Santiago y ha desarrollado buena parte de su trayectoria profesional. Doctor en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca y diplomado en Comunidades Europeas por la Escuela Diplomática, Carrera es autor de más de treinta libros de viajes y ensayos, además de haber dirigido cerca de doscientos documentales.
Entre sus producciones audiovisuales sobresalen series emitidas por TVG como Os Viaxeiros da Luz, O Sal da Terra o As Viaxeiras da Lúa, donde ha abordado temas ligados a la identidad gallega, la emigración y la comunicación intercultural. Su serie reciente sobre Rosendo Salvado, Aventura y misión de un gallego en Australia, sirvió de base para el libro ahora premiado, demostrando su compromiso con la divulgación histórica desde una mirada contemporánea.
La literatura de viajes como puente cultural
El Premio Altaïr de Literatura de Viajes, impulsado por la librería y editorial barcelonesa Altaïr —referente internacional en este género—, nace con el objetivo de revitalizar una literatura que combina observación, pensamiento y descubrimiento. Con la editorial Folch&Folch como socia, el galardón busca reconocer manuscritos de calidad que entienden el viaje como diálogo con el otro y como vía de comprensión del mundo.
En los últimos años, la literatura de viajes ha experimentado una renovación con fuerte acento , en la que Galicia ocupa un lugar destacado gracias a autores como Berta Dávila, Antón Lopo o el propio Carrera, que combinan la tradición exploradora con una mirada más crítica y humana sobre el territorio y la identidad.
¿Quién fue Rosendo Salvado?
Rosendo Salvado (Tui, 1814 – Roma, 1900) fue un monje benedictino gallego cuya vida estuvo marcada por una temprana vocación religiosa y musical y por una decidida apuesta misionera. Formado en el monasterio de San Martín Pinario, en Santiago, destacó como organista y humanista, pero pronto orientó su camino hacia la evangelización. En 1846 fue enviado a Australia como parte de una misión benedictina impulsada desde Roma, un destino remoto y poco conocido en la Europa del momento, que iba a definir el resto de su vida.
El viaje a Australia fue largo y complejo, y una vez allí Salvado se internó en territorios prácticamente inexplorados del oeste del continente. En 1847 fundó la misión de Nueva Nursia, cerca de Perth, que se convirtió en un proyecto singular por su enfoque hacia los pueblos aborígenes. A diferencia de otras experiencias coloniales, Salvado defendió el respeto a la lengua, la cultura y las costumbres indígenas, promoviendo la educación, el trabajo agrícola y la convivencia como vías de integración. Su labor le valió reconocimiento internacional y le permitió actuar como intermediario entre el mundo aborigen y las autoridades coloniales, dejando una huella clave en la historia social y cultural de Australia.
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