El Real Madrid blinda ante cualquier oferta a su joya gallega, Bryan Bugarín, al que ya comparan con Nico Paz
El futbolista vigués firma con los blancos un nuevo contrato con una clausula de 75 millones de euros.
Detectar el talento de Bryan Bugarín era sencillo. "No he visto a nadie como él", decían abiertamente los entrenadores de este talentoso futbolista vigués cuando solo era uno de los muchos aspirantes a futbolista en la cantera del Celta de Vigo. En su caso, más que aspirante, era un firme candidato a vivir de la pelota desde muy pronto, pues con solo nueve años Nike ya le plantó un contrato delante para vestirlo. Así de precoz y de virtuoso era el gallego, que provocó un terremoto en el fútbol nacional cuando el Real Madrid se lanzó a ficharlo siendo solo un niño, para enfado del Celta y malestar del club en un caso que llegó a salpicar a jugadores del primer equipo como Denis Suárez o el propio Iago Aspas. Muchas voces que ya señalaban entonces que no se puede permitir la puja por jóvenes de esas edades y que deben primar otros factores, como el arraigo o el desarrollo del menor. Sea como sea, al Madrid parece que le salió bien la jugada y ahora mima a su joya.
BRYAN BUGARÍN 2028
Bugarín, con doble nacionalidad española y brasileña pero habitual con las inferiores de La Roja, es uno de los grandes proyectos de 'La Fábrica', donde muchos ya han empezado a compararlo con Nico Paz, otro futbolista salido de las inferiores del Real Madrid y que la está rompiendo en su primera experiencia como profesional en el año y medio que lleva en el Como.
Al gallego podrían tentarlo también desde la Serie A, la Premier League o cualquier otra gran liga, pero el que quiera llevárselo deberá depositar, al menos, 75 millones de euros. Los que marca la clausula del nuevo contrato que viene de rubricar para garantizar su futuro como blanco hasta 2028 y para espantar a cualquier moscardón que intente revolotear y entrometerse en el futuro del olívico de 16 años, que cumplirá los 17 en marzo.
"Muy agradecido y feliz de firmar mi primer contrato profesional. Orgulloso de formar parte de esta gran familia. Gracias por la confianza. A seguir trabajando y defendiendo estos colores siempre", posteó el joven jugador en Twitter.
¿OTRO CASO ÁLVARO CARRERAS?
Bugarín destaca por su talento para actuar desde la mediapunta o arrancar desde el costado derecho, aprovechando su eslalom para golpear con una zurda privilegiada. Con este pacto los merengues evitan así otro caso como el de Álvaro Carreras, que cuando despuntaba en el fútbol base madridista llamó la atención del Manchester United, marchándose en una fuga de talento al cuadro mancuniano. Este verano regresó a Madrid, la que había sido su casa, previo pago de 50 millones cuando solo 5 años antes lo tenían gratis. La fórmula con Carreras fue, además, muy similar a la de Bugarín, pues llegó procedente de Abegondo, cuando crecía en las filas del Deportivo de La Coruña.
El acuerdo, aunque sellado hoy, venía de lejos, pues en la 'Casa Blanca' llevaban tiempo tratando de retener al juvenil y anular cualquier acercamiento, pues parece difícil que nadie quiera depositar casi 100 millones de euros por un futbolista en desarrollo, por muy buena que sea su proyección. Además, se trata de un jugador que ha sufrido algún que otro problema físico, probablemente condicionado tanto por su desarrollo como por el hecho de ser uno de los jugadores que más palos reciben del equipo contrario, siempre atento a marcar al que viste el 10 blanco.
No es, en cualquier caso, el único gallego sobre el que lanzó sus redes el Real Madrid en A Madroa. Con Yago Núñez ocurrió lo mismo hace dos años y ahora en la capital proyectan hacer lo propio con Mateo Quintana, un muchacho nacido en 2012, a final del presente curso. Pero hay ejemplos de otros que no llegaron a consagrarse en el filial madridista, como el de Paulo Iago Álvarez Morón, otro gallego llamado a triunfar en el Santiago Bernabéu pero que ahora se abre paso en la cantera del Sporting de Portugal.
Encontramos también otros ejemplos menos brillantes, como los de Erik Bugarín, Raúl Dacosta o David Vilán, futbolistas que volaron del nido demasiado pronto para probar suerte en Madrid y que ahora se buscan las habichuelas en otros equipos lejos de Vigo, donde el talento sigue floreciendo, para alegría de Claudio Giráldez.
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