Las protestas contra Mercosur ganan impulso y se extienden a Lugo
Cientos de ganaderos con un centenar de tractores recorrieron este lunes las calles de Lugo para protestar contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, que consideran una amenaza directa para el futuro del sector agroganadero y la seguridad alimentaria. La marcha, convocada por Agromuralla y Gandeiros Galegos da Suprema, reunió a varios centenares de participantes y contó con la presencia de representantes de distintas fuerzas políticas.
La protesta arrancó al mediodía frente al edificio de la Xunta de Galicia, aunque el desfile de tractores se retrasó más de dos horas. Los vehículos, llegados desde Garabolos, avanzaron por la avenida da Coruña antes de continuar por la ronda da Muralla y estacionarse finalmente frente a la Subdelegación del Gobierno, donde el tráfico permaneció interrumpido durante parte de la jornada.
En ese punto se procedió a la lectura del manifiesto y a una nueva manifestación a pie bajo el lema “Con la comida no se juega, non ao tratado de Mercosur”. Los manifestantes portaron un ataúd que simbolizaba la “muerte del sector” y dos carros de la compra con productos hoy prohibidos en la UE pero permitidos en países del Mercosur, como el clembuterol, una sustancia vetada en Europa por sus efectos sobre la salud.
Rechazo político transversal
A la concentración acudieron representantes de distintas formaciones políticas. Por el Partido Popular, participaron el delegado territorial de la Xunta, Javier Arias, y la presidenta provincial, Elena Candia. También estuvieron presentes miembros del Bloque Nacionalista Galego, entre ellos Rubén Arroxo, y el alcalde de Cervantes, el socialista Benigno Gómez Tadín. Ningún representante del Gobierno central se pronunció por el momento sobre las críticas del sector.
Las organizaciones convocantes denunciaron que el acuerdo entre la UE y los países de Mercosur —Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— supondrá una competencia desleal, ya que las explotaciones gallegas están sujetas a normas sanitarias y ambientales más estrictas. “Nuestros productos cumplen estándares de calidad muy exigentes, mientras que las importaciones llegarán sin los mismos controles”, advirtieron los portavoces.
“Una amenaza para la soberanía alimentaria”
Desde Gandeiros Galegos da Suprema, José Núñez alertó de que el tratado implicaría la pérdida de la soberanía alimentaria y condenaría a la desaparición a buena parte del tejido rural gallego. Los manifestantes insistieron en que los mayores perjudicados serán los consumidores, al exponerse a alimentos tratados con hormonas y antibióticos prohibidos en Europa desde hace años.
Por parte de Agromuralla, Pablo González reclamó “más información” sobre las repercusiones del pacto y pidió que España adopte la misma postura que países como Francia o Alemania, que se han mostrado contrarios a ratificar el acuerdo en su forma actual. “La población no es plenamente consciente de lo que está en juego”, señaló.
El campo gallego, en pie
La presidenta de Agromuralla, Noelia Rodríguez, subrayó que el sector “merece explicaciones claras” sobre los supuestos beneficios del tratado y garantías de igualdad en los estándares de producción. A su juicio, los productos de Mercosur “llegan con niveles de calidad muy bajos” y representan un riesgo para la salud pública y para el equilibrio económico de las zonas rurales.
La movilización de Lugo marca el inicio de un calendario de protestas indefinido que podría extenderse a otras provincias gallegas. En Ourense los productores llevan protestando desde antes de fin de año.
Agricultores y ganaderos pasaron varias semanas concentrados ante la Subdelegación del Gobierno de Ourense , en una acampada permanente organizada por la Asociación do Sector Primario de Galicia (ASPG), donde enlazan protestas contra Mercosur con denuncias por burocracia, costes al alza y problemas de la PAC. A estas acciones se suman bloqueos previos de accesos a la propia Subdelegación y cortes de tráfico en distintos puntos de la provincia, como parte de un calendario de movilizaciones que el sector advierte que puede endurecerse.infobae+
El punto más visible ha sido el corte de la A-52 a la altura de Xinzo de Limia, donde alrededor de medio centenar de tractores bloquearon la autovía en ambos sentidos desde primeras horas de la madrugada, obligando a desvíos por las salidas alternativas. Durante esta acción se quemaron rulos de paja y neumáticos en la calzada, convirtiendo la principal vía del sur de Galicia en escenario de protesta contra un pacto que el campo ourensano califica de “ruina” para la agricultura y la ganadería.economiadigital.
En estas movilizaciones, portavoces como el agricultor ourensano Óscar Joga han denunciado que el acuerdo con Mercosur supondrá una “auténtica ruina para el agro español” y han acusado a las administraciones de “pasarse la pelota” sin ofrecer soluciones, reclamando menos burocracia y medidas eficaces frente a los costes y precios en origen. A las críticas por Mercosur se suman reivindicaciones históricas: denuncian ventas por debajo de costes, encarecimiento de energía, fertilizantes y piensos, y la incertidumbre sobre el futuro de la Política Agraria Común.
El núcleo de las protestas en Ourense es el rechazo al trato desigual que, a juicio del sector, generará el acuerdo: alegan que en Galicia producen bajo normas ambientales y sanitarias estrictas mientras competirán con importaciones de países con exigencias más laxas. El mensaje que trasladan es que el impacto no será solo para los productores, sino también para los consumidores, al temer una mayor entrada de productos con estándares inferiores a los europeos.campogalego.
Además, los manifestantes piden eliminar parte de la burocracia ligada a ayudas y controles, y reclaman un cumplimiento real de la Ley de la Cadena Alimentaria para evitar que se les obligue a vender por debajo de costes, algo que consideran “intolerable” y uno de los motivos de la actual escalada de protestas. El sector advierte de que, si no hay cambios en el acuerdo ni respuestas claras de las administraciones, las movilizaciones continuarán e incluso podrían intensificarse en los próximos días.
Estado actual del acuerdo UE–Mercosur
Pese a las protestas por toda España y otros países de la UE, el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) ha superado un paso clave: el Consejo de la UE ha dado su aprobación política para la firma, desbloqueando un proceso que llevaba años encallado. La firma está prevista de forma inminente en Paraguay, lo que abrirá la puerta a una de las mayores áreas de libre comercio del mundo, con más de 700 millones de consumidores y una eliminación progresiva de aranceles para la mayoría de productos.
Según las previsiones, la UE eliminará aranceles para alrededor del 92% de las exportaciones de Mercosur y concederá acceso preferencial a otro porcentaje significativo, mientras que las exportaciones europeas al bloque sudamericano podrían crecer cerca de un 40% si el tratado entra plenamente en vigor. Sin embargo, para que esto ocurra aún falta la ratificación del Parlamento Europeo y de los parlamentos de los países de Mercosur, por lo que la aplicación efectiva no se espera antes de finales de 2026 si no surgen nuevos obstáculos políticos.
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