Los productores rurales de Ourense levantan el corte en la autovía A-52 a su paso por Xinzo de Limia después de una reunión clave con el subdelegado del Gobierno, que promete minimizar multas y apoyar sus reclamos. Esta movilización, iniciada contra el pacto UE-Mercosur y problemas en el sector primario gallego, marca un posible avance en el diálogo.
El pequeño productor, convencido de que su único enemigo son las regulaciones ambientales o "Bruselas", acaba defendiendo una desregulación que solo beneficia al gigante.
La Federación Rural Galega se ha posicionado en contra del tratado UE-Mercosur por considerarlo un abandono del campo gallego y europeo en general. Desde su fundación en 2009 han mantenido una línea sindical "de país" y "nacionalista" gallega. Esto "no entra en contradicción" con haber firmado un convenio entre Fruga y Unión de Uniones, plataforma que reúne a varias formaciones agrarias de toda España. El presidente de Fruga, Elías Somoza, remarca que Unión de Uniones deja absoluta libertad a la formación gallega quién sí ve en este convenio una vía para la interlocución con el Gobierno central o la UE.
Unión de Uniones y la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi) lograron reunir menos de 400 tractores.
El sector agroganadero español vive una semana crítica marcada por el rechazo frontal al acuerdo comercial con Mercosur. Pese a que el Parlamento Europeo ha derivado el tratado al Tribunal de Justicia de la UE para su revisión, los agricultores denuncian que la intención de Bruselas para aplicar el pacto de forma "provisional" supone una sentencia de muerte para las explotaciones familiares.
El pacto con Mercosur vuelve a agitar a ganaderos y agricultores, que tratan de reunirse con Eladio Santos en la ciudad termal.
Por ahora los sindicatos tradicionalmente más portentes en el campo gallego, como Unións Agracias, Sindicato Galego Galego o Fruga siguen manteniéndose al margen de las protestas.
Tras décadas de complejas negociaciones, el tratado comercial entre la Unión Europea y el bloque del Mercosur se encuentra en un punto crítico de su historia. Entre la paralización judicial y la presión constante de las "tractoradas", el pacto que aspira a crear la mayor zona de libre comercio del mundo se debate hoy entre las promesas de expansión industrial y el temor fundado a la ruina de miles de explotaciones agroganaderas en Galicia y el resto de España
La vía ha estado cortado durante una semana y pronto reabriá al tráfico.
Más de 80 tractores mantienen cortada la N-120 en Ourense, una de las principales vías de acceso a la ciudad, desde las 07.00 horas de la mañana del pasado sábado. Un bloqueo que, aseguran, continuará hasta que "alguien les quiera atender".
Todo ello en una jornada en la que la Unión Europea y los países de Mercosur firmarán este sábado el acuerdo de libre comercio con el que las dos regiones culminan casi 26 años de negociación y establecen un nuevo marco de relaciones
Tendrá que superar un tenso proceso de ratificación para su aplicación definitiva
Ganaderos prenden fuego ante las sedes de la Xunta, la Diputación y la Subdelegación de Gobierno.
El respaldo de Vox y otros partidos a las protestas en el campo -granero tradicional de votos del PP-, clave para entender el giro de los conservadores, que actúan como si ellos no hubiesen jugado un papel clave en el impulso político para su aprobación. Ahora toca ratificarlo, incluído en el Senado, donde los conservadores tienen mayoría absoluta y donde lo han defendido con uñas y dientes.
Cientos de ganaderos con un centenar de tractores recorrieron este lunes las calles de Lugo para protestar contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, que consideran una amenaza directa para el futuro del sector agroganadero y la seguridad alimentaria. La marcha, convocada por Agromuralla y Gandeiros Galegos da Suprema, reunió a varios centenares de participantes y contó con la presencia de representantes de distintas fuerzas políticas.
Cabe recordar que desde hace dos semanas agricultores y ganaderos de la provincia han realizado diferentes tractoradas y movilizaciones, e incluso llegaron a bloquear el acceso a la Subdelegación del Gobierno.
Las tractoradas en Ourense saltan a otras ciudades, pese a que el pacto ha sido raificado este viernes.
En declaraciones a Galiciapress, Ricardo Chamorro, portavoz nacional de Agricultura de Vox, indica que "estamos totalmente del lado de los ganaderos y animamos a que sigan en sus protestas". Vox se suma así a fuerzas de ideologías muy diversa, incluso opuestas, que han apoyado la tractorada que mantiene bloqueado el centro de Ourense y que amenaza con llegar a otras ciudades si, finalmente, la UE y España ratifican el pacto con la zona de libre comercio sudamericana.
El acuerdo Mercosur–Unión Europea es un tratado de libre comercio y asociación política que busca reducir de forma muy significativa los aranceles entre ambos bloques y reforzar la cooperación política y en sostenibilidad. A día de hoy el texto general está cerrado, pero su ratificación aún depende de los procedimientos políticos y parlamentarios en la UE y en los países del Mercosur, por lo que no está plenamente en vigor. Si entra vigor o si el presidente de la Xunta no los atiende, los ganaderos que llevan semanas colapsando el centro de Ourense y bloqueando la subdelegación del gobierno, advierten que escalarán el conflicto.
El despliegue de seis unidades de antidisturbios al lado de la Subelegación del Gobierno y la llegada de apoyos de la misma fuerza que co-organizó las polémicas patrullas vecinales hace unos meses, muestras de que el conflicto está lejos de solventarse.