Acuerdo Mercosur-UE, ¿la sentencia de muerte para el campo gallego o quedan esperanzas?

Tras décadas de complejas negociaciones, el tratado comercial entre la Unión Europea y el bloque del Mercosur se encuentra en un punto crítico de su historia. Entre la paralización judicial y la presión constante de las "tractoradas", el pacto que aspira a crear la mayor zona de libre comercio del mundo se debate hoy entre las promesas de expansión industrial y el temor fundado a la ruina de miles de explotaciones agroganaderas en Galicia y el resto de España
 


|

Firma del acuerdo de libre comercio UE-Mercosur en Asunción (Paraguay)
Firma del acuerdo de libre comercio UE-Mercosur en Asunción (Paraguay)



La reciente decisión de enviar el acuerdo UE-Mercosur al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha supuesto un freno temporal a su tramitación parlamentaria. Solo se resolverá cuando el órgano judicial europeo emita un dictamen sobre su compatibilidad con los tratados europeos. Aun así, esta pausa no bloquea necesariamente su aplicación provisional por parte de la Comisión Europea si algún estado del Mercosur lo ratifica.

El BNG califica esta paralización como una "victoria" en la defensa de los ganaderos y del medio rural. Los nacionalistas gallegos han denunciado que el acuerdo se fraguó "de espaldas al pueblo" y mediante maniobras "antidemocráticas" al separar la parte comercial del resto de documentos que componen el tratado, de esta forma se evitaba el paso por los parlamentos nacionales. Por el contrario, desde el PSOE, el eurodiputado Nicolás González Casares critica esta medida como una "maniobra dilatoria" que daña la imagen de unidad y fiabilidad de la UE en el contexto geopolítico actual.

 

 

 



POSICIONES CONTRARIAS ENTRE AGRICULTORES
La situación en el campo gallego y español es de máxima alerta, además de una desconfianza profunda. Agricultores y ganaderos se oponen frontalmente al tratado movidos por el temor a una competencia desleal masiva por parte de los productos llegados de los países del Mercosur. 


Entre las principales motivaciones de su rechazo está la denuncia de que entrarán productos tratados con fitosanitarios o métodos prohibidos en la UE, lo que genera una desigualdad de condiciones productivas.
 

 

 


 

Paralelamente, la entrada de grandes contingentes de carne y otros productos a bajo coste amenaza con hundir los precios que perciben los productores locales, haciendo inviables sus explotaciones. Sobre todo en los sectores lácteo y cárnico. Por último, están preocupados por la pérdida de soberanía alimentaria. El sector teme quedar "vendido" a los intereses de grandes multinacionales, perdiendo así el control sobre la producción local de alimentos.
 

Manifestantes  en las movilizaciones contra el acuerdo alcanzado entre Mercosur y la UE
Manifestantes  en las movilizaciones contra el acuerdo alcanzado entre Mercosur y la UE


DIVERGENCIAS POLÍTICAS
El BNG ha mostrado un rechazo frontal al acuerdo debido a las "graves repercusiones" para el sector agroganadero gallego y la seguridad alimentaria. Ana Miranda sostiene que el acuerdo sacrifica a los productores de carne gallegos a cambio de favorecer las exportaciones industriales de países como Alemania.

Por su parte, el PSOE defiende el tratado como una oportunidad estratégica y equilibrada. González Casares argumenta que, aunque existen riesgos limitados en el sector del vacuno, el acuerdo favorece a otros sectores como el porcino o el avícola. En estos se puede abaratar el coste de los cereales y piensos importados. Además, los socialistas consideran importante reforzar lazos con democracias como la de Lula en Brasil frente al avance de potencias como China o el proteccionismo de EE.UU.
 

 

 

 


CONSUMIDORES
Miguel López, de la Unión de Consumidores Galegos (UCGAL), traslada una preocupación centrada en la seguridad alimentaria y la transparencia. López considera que las consecuencias para los consumidores gallegos y europeos podrían ser significativas. Primero, no está garantizado el control de calidad sobre las importaciones y existe una gran inquietud ante los controles de seguridad alimentarios, pues reclaman los mismos estándares que los europeos.

A mayores, la UCGAL advierte especialmente sobre el uso de soja transgénica para alimentos de base vegetal. A esto le suma el empleo de tratamientos químicos prohibidos en Europa para la cría de ganado en el Mercosur. Por último, UCGAL denuncia el riesgo de que productos foráneos se envasen localmente para inducir a error al consumidor sobre su origen real.

 

 

 



¿GANADORES Y PERDEDORES?
El tratado dibuja un mapa europeo con beneficiados y perjudicados. Las grandes potencias industriales, con Alemania a la cabeza, salen bien parados de este tratado. Esto debido a que los sectores más favorecidos serían la automoción, maquinaria industrial, productos químicos y plásticos, que encontrarían un mercado de 280 millones de consumidores en América Latina.

Sin embargo, las alarmas saltan cuando se habla de los sectores agroganaderos, sobre todo los de países del sur y centro de Europa. El pequeño y mediano productor europeo se ve expuesto a la competencia de los "gigantes de la agricultura industrial" de países como Brasil o Argentina. Estos “gigantes” operan con costes y normativas medioambientales mucho más laxas.

 

Feijóo aprenado la mano al presidente de Uruguay Lacalle durante la visita en la que apremió la firma del tratado de libre comercio entre la UE y Mercosur
Feijóo apretando la mano al presidente de Uruguay, Lacalle, durante la visita en la que apremió la firma del tratado de libre comercio entre la UE y Mercosur



IMPACTO EN GALICIA
Para el sector agroganadero de Galicia, las consecuencias del tratado UE-Mercosur se prevén especialmente lesivas debido a su estructura productiva. Quizá la especialización más perjudicada sea la del sector cárnico de vacuno. El tratado permite la entrada de 99.000 toneladas anuales de carne de vacuno con aranceles reducidos. Un golpe directo a la principal actividad de muchas explotaciones gallegas que dependen de este producto.

También se calcula que habrá un efecto negativo en el medio rural gallego y su estructura. Se advierte que el modelo de producción del Mercosur favorece el monocultivo y las grandes extensiones en el exterior. La implicación más directa es la destrucción del modelo de explotación familiar gallego, vital para el mantenimiento de la biodiversidad y la población en el rural.

 

 

 


 

Los países de la UE están divididos ante la incertidumbre que genera el mayor tratado de libre comercio negociado hasta ahora. Las previsiones más optimistas hablan de un flujo constante de mercancías hacia uno u otro lado del Atlántico. Las más pesimistas señalan un hundimiento aun mayor del sector primario (sobre todo agricultura y ganadería) y que podría llevar al cierre de explotaciones ganaderas y agrarias. De momento, calma tensa.

Última hora

Sin comentarios

Escribe tu comentario




He leído y acepto la política de privacidad

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Última hora
Cabeceralomasleido 1
Cabecerarecomendados 1

Galiciapress
Plaza de Quintana, 3 15704 Santiago de Compostela
Tlf (34)678803735

redaccion@galiciapress.es o direccion@galiciapress.es
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS. EDITADO POR POMBA PRESS,S.L.
Aviso legal - Política de Cookies - Política de Privacidad - Configuración de cookies - Consejo editorial - Publicidad
Powered by Bigpress
CLABE