¿Para quién irán los terrenos de Vulcano que el Puerto de Vigo acaba de quitar a Astilleros San Enrique?
El consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Vigo (APV) ha aprobado la caducidad de la concesión administrativa de la empresa Astilleros San Enrique, que ocupaba los terrenos que pertenecieron al desaparecido astillero Vulcano. La concesión, otorgada en abril de 2022, tenía como objeto la construcción y reparación naval en la zona de Espiñeiro, en el barrio vigués de Teis. Tras esta decisión, la compañía dispone de un mes para presentar un recurso de reposición ante el propio organismo portuario.
Según explicó el Puerto de Vigo, la resolución se tramitó conforme a la normativa vigente y cuenta con todos los informes preceptivos, incluidos los favorables de la Abogacía del Estado y del Consejo de Estado. Este último dictaminó de forma expresa que procedía la extinción de la concesión, despejando cualquier duda jurídica sobre el proceso.
El presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Botana, destacó durante el consejo que la institución mantendrá un diálogo “continuo y transparente” con el sector naval y con los sindicatos para preservar el empleo en el ámbito marítimo. Botana insistió en que Vigo debe seguir siendo “el gran centro de construcción y reparación naval” de Galicia, en un momento en que el futuro del sector se debate entre la reconversión tecnológica y la reordenación de espacios en la ría.
El cierre de la concesión afecta a una de las áreas históricas del naval vigués, donde se ha concentrado buena parte de la industria auxiliar. Desde hace meses, el Puerto viene revisando las cesiones sin actividad efectiva o con incumplimientos contractuales, una política que busca liberar espacio para nuevas empresas con proyectos sólidos y viables.
En la misma sesión, el consejo portuario aprobó la transmisión de tres autorizaciones a favor de Termavi, concesionaria de la Terminal de Contenedores. Los terrenos y naves afectadas corresponden a los que venía ocupando Almacenes Pérez Noroeste (Alpenor) en la tercera línea del muelle del Arenal: una nave, una superficie de 753 metros cuadrados para depósito de mercancías contenerizadas y otros 300 metros destinados a actividades complementarias.
Esta medida forma parte del proceso de reorganización espacial en el área de Guixar, impulsado por la Autoridad Portuaria durante los últimos años. El objetivo es optimizar el uso del suelo portuario y potenciar la eficiencia de las instalaciones vinculadas al tráfico de contenedores, un sector estratégico para el crecimiento económico del puerto. La APV subraya que esta decisión es “muy importante” para el futuro de la Terminal de Contenedores, una infraestructura que continúa siendo uno de los pilares del comercio marítimo gallego.
Asimismo, el consejo dio un nuevo paso en la tramitación de la concesión administrativa a Access World, una empresa especializada en logística de materias primas. La firma ocupará una superficie aproximada de 5.000 metros cuadrados en el Muelle Transversal, donde instalará un almacén destinado principalmente al acopio de metales como el aluminio.
Según las previsiones del Puerto, esta actividad generará un movimiento de entre 30.000 y 40.000 toneladas anuales durante los próximos tres años, contribuyendo así a diversificar la actividad portuaria. Superados los trámites legales y de competencia de proyectos, la concesión podrá formalizarse próximamente en una de las próximas reuniones del consejo de administración.
Estas medidas forman parte del proceso de reorganización de espacios que la Autoridad Portuaria impulsa desde 2022, con el fin de “mejorar la competitividad del puerto y su integración urbana”. En paralelo, siguen pendientes los planes sobre los terrenos liberados de Vulcano, donde diferentes agentes sociales reclaman una alternativa industrial que preserve el empleo. Por el momento, la Autoridad Portuaria insiste en mantener abiertas las vías de diálogo con el tejido empresarial y los trabajadores.
Desde 2022 la Autoridad Portuaria de Vigo viene aplicando un plan de reordenación interna de los muelles comerciales, especialmente en Guixar, para ganar superficie de almacenamiento sin ampliar rellenos ni ocupar nuevo dominio marítimo-terrestre. El objetivo declarado es mejorar la competitividad del puerto, acomodar el fuerte aumento del tráfico de contenedores y facilitar una mejor relación del recinto con la ciudad.
En Guixar, el plan incluye mover servicios y empresas para liberar hasta unos 25.000 metros cuadrados, reubicar el escáner de contenedores y construir un nuevo Puesto de Control Fronterizo (antiguo PIF/PCF) anexo a la terminal. Esa superficie adicional se destina a depósitos de contenedores y a aumentar la capacidad de mercancía refrigerada, algo clave para tráficos como fruta o productos del mar.
La propia Autoridad Portuaria ha explicado que estas actuaciones se apoyan en el fuerte crecimiento de tráficos (más de 5,5–5,6 millones de toneladas y subidas superiores al 40% en contenedores en 2024), lo que obliga a optimizar cada metro disponible. En paralelo se está diseñando un nuevo plan estratégico a cinco años, que se apoya en el consenso con empresas y administraciones y busca también una mejor integración urbana del puerto.
¿Qué pasará con los terrenos de Vulcano ahora?
Respecto a los terrenos liberados de Vulcano, la extinción de la concesión a Astilleros San Enrique abre un escenario de incertidumbre sobre su futuro uso, en el que el debate gira entre ampliar servicios logísticos y mantener actividad industrial vinculada al naval. Sindicatos como CIG-Industria alertan de la posible desaparición de otro astillero en la ría y reclaman que el suelo se reserve a proyectos industriales capaces de sostener empleo cualificado.
La Autoridad Portuaria, por su parte, subraya que mantendrá el diálogo con el sector y con los representantes de los trabajadores para compatibilizar la reorganización de espacios con la actividad industrial y el empleo.
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