El sector lácteo gallego se rebela contra la bajada del precio de la leche mientras suben los costes para producirla
El Sindicato Labrego Galego convoca este lunes una protesta ante la planta de Lactalis en Vilalba tras conocerse que las industrias proponen rebajas de entre 5 y 9 céntimos por litro en los nuevos contratos, en un momento en que los costes de producción suben por el conflicto en Oriente Medio y el campo gallego sigue perdiendo granjas.
Las menos de 5.000 granjas que siguen produciendo leche en Galicia se enfrentan a una de las crisis más graves del sector en los últimos años. Lo que a comienzos de enero era una amenaza difusa —las primeras propuestas de renovación de contratos con precios notablemente más bajos— se ha materializado esta semana cuando empresas como Lactalis, Leche Río o Naturleite han trasladado a los ganaderos sus ofertas definitivas para los próximos cuatro meses, con rebajas que, según las organizaciones agrarias, oscilan entre los 5 y los 9 céntimos por litro. Para el Sindicato Labrego Galego-Comisións Labregas (SLG-CCLL), estas cifras no solo carecen de justificación de mercado, sino que, sumadas a la escalada de costes productivos, sitúan a muchas explotaciones directamente por debajo del umbral de rentabilidad.
Ante esta situación, el SLG ha convocado para este lunes 23 de marzo una concentración frente a la fábrica de Lactalis en Vilalba (carretera de Meira, s/n), a partir de las 11:00 horas, con declaraciones a la prensa previstas para las 11:30 horas. El sindicato ha llamado a la participación de todo el sector, incluidos ganaderos con tractores, subrayando que esta movilización es solo la primera si las industrias no retiran sus propuestas.
UNA BAJADA EN EL PEOR MOMENTO
El secretario de Acción Sindical del SLG, Brais Álvarez, ha sido contundente al valorar las nuevas condiciones contractuales: no existe ningún indicador en el mercado que justifique una reducción del precio en origen. Al contrario, las primeras subastas de lácteos industriales de Fonterra registraron en los últimos meses un incremento medio del 6,3%, y los precios internacionales de productos como la nata o la mantequilla han seguido una tendencia alcista. Para el sindicato, la única explicación plausible de las propuestas de las industrias es que estas pretenden incrementar su margen de beneficio importando leche del exterior a menor coste, o directamente a expensas de los productores gallegos.
Este análisis coincide con el de otras organizaciones del sector. OPL y Agromuralla han recomendado a los ganaderos que no firmen los nuevos contratos, advirtiendo de que las pérdidas combinadas de bajada de precio y subida de costes podrían situarse entre 14 y 18 céntimos por litro.
Por su parte, ambas organizaciones recuerdan que Galicia concentra alrededor del 40% de la producción láctea nacional y es la primera comunidad en renovar contratos, por lo que los precios que se acuerden aquí marcarán la tendencia para el resto de España en los próximos meses.
La magnitud de la bajada ha sorprendido al conjunto del sector. Las industrias habían adelantado hace dos meses, conforme a la normativa vigente, que habría alguna reducción, pero matizando que no sería tan pronunciada. La sorpresa llegó esta semana cuando Leche Río, Lactalis y Naturleite concretaron descensos de entre 7 y 9 céntimos por litro.
UNA "TORMENTA PERFECTA"
A la rebaja propuesta en los contratos se suma un agravante de peso: los costes de producción de las granjas gallegas han subido alrededor de siete céntimos por litro como consecuencia del encarecimiento de combustibles, energía, fertilizantes y plásticos.
El gasóleo, uno de los insumos básicos, pasó en apenas una semana de 0,80 a 1,60 céntimos el litro, según denuncia el SLG. La combinación de ambos factores —precios a la baja e insumos al alza— configura lo que el sindicato describe como "la tormenta perfecta" para que sigan desapareciendo granjas.
El contexto de fondo es aún más preocupante. Las compras de leche al exterior por parte de industrias lácteas gallegas aumentaron un 75% durante 2025, una tendencia que se ha acelerado en las primeras semanas de 2026, y que organizaciones como Unións Agrarias califican abiertamente de competencia desleal. Esta organización agraria acusa a la industria de elevar las importaciones para forzar una bajada de los precios en Galicia, y ha organizado piquetes a las puertas de plantas como Leche Celta en Pontedeume o Inleit en Curtis para verificar la entrada constante de cisternas procedentes de Portugal.
CASI LA MITAD DE LA LECHE EN ESPAÑA
El SLG ha denunciado la situación ante la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) y ante el organismo de competencia, reclamando mayor control sobre los costes de producción y la verificación de que los contratos no se firmen por debajo de ellos. Para el sindicato, la propuesta actual incumple directamente la ley de cadena alimentaria, que prohíbe la venta a pérdidas en el sector primario.
La conselleira de Medio Rural, María José Gómez, se reunió la semana pasada en Santiago con representantes de las principales empresas lácteas de Galicia para apelar a la "responsabilidade", y aseguró que el Gobierno gallego está reforzando los controles sobre la firma de los nuevos contratos y sobre la entrada de leche de otros países europeos a bajo precio. Sin embargo, el SLG considera insuficiente esta respuesta y exige medidas concretas tanto a la Xunta como al Gobierno central.
El SLG advierte de que, si esta primera presión no logra paralizar las bajadas, las movilizaciones continuarán y se intensificarán. En juego, recuerda el sindicato, no está solo la viabilidad económica de miles de familias gallegas, sino también la soberanía alimentaria de una región que produce el 40% de la leche de todo el Estado.
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