Culleredo endurece el control policial sobre los taxis de Alvedro tras detectar incumplimientos en los primeros días del cierre de Lavacolla
El Concello activa una vigilancia reforzada después de que los vehículos de la bolsa de refuerzo no respetaran el sistema acordado de incorporación en grupos de tres unidades
Solo tres días después de que el aeropuerto de Alvedro asumiera el grueso de la operativa de Santiago de Compostela, la tensión entre taxistas de A Coruña y Culleredo ya ha aflorado. El Concello de Culleredo ha anunciado que intensificará el control policial sobre el servicio de taxi en la terminal aérea coruñesa a partir de este lunes, después de detectar que los vehículos de la llamada bolsa de refuerzo no están respetando las condiciones pactadas entre administraciones y el sector.
La situación se produce en un momento extraordinario para Alvedro: el aeropuerto gallego registrará un incremento del 70% en el tráfico aéreo, al pasar de una horquilla de entre 20 y 30 vuelos diarios hasta superar los 40, e incluso los 50 en momentos puntuales, mientras el aeropuerto de Santiago de Compostela renueva completamente el pavimento de su pista, con el cierre previsto hasta el 27 de mayo.
El acuerdo vigente entre el Concello de Culleredo, el Ayuntamiento de A Coruña y la Xunta establece que el servicio ordinario se sustenta en 35 taxis, 30 de Culleredo y 5 de A Coruña, reforzados por una bolsa adicional de licencias coruñesas para los momentos de mayor afluencia. Lo que el gobierno local de Culleredo ha constatado es que esa bolsa no está funcionando como se pactó.
La norma, vulnerada desde el primer día
Según el comunicado emitido por la Alcaldía, el sistema exige que los taxis de refuerzo entren en parada de tres en tres y únicamente cuando no quede ningún vehículo de turno disponible. Tres taxis deben salir antes de que puedan incorporarse otros tres. El gobierno local ha denunciado que ha detectado incorporaciones de vehículos desde la bolsa que no se ajustan al sistema establecido, algo que califica de incumplimiento del convenio.
La Policía Local de Culleredo será la encargada de supervisar el cumplimiento del dispositivo, asegurando que se respeten las condiciones establecidas en el acuerdo entre administraciones y el sector. A partir de ahora, los agentes no solo velarán por que se respete la norma, sino que corregirán sobre el terreno cualquier desviación, recordando a los profesionales que no hay excepciones ni interpretaciones alternativas al convenio.
La tensión entre los taxistas de ambos municipios, de hecho, no es nueva. El convenio del sector para prestar servicio en el aeropuerto dejó de estar vigente durante la pandemia, lo que afectó desde entonces a los trabajadores coruñeses, ya que la terminal está en el término municipal de Culleredo y son los taxistas de este municipio quienes tienen preferencia a la hora de recoger pasajeros. La situación provocó durante años multas y conflictos que el nuevo acuerdo tripartito pretendía zanjar.
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