La huelga del metal crea problemas de tráfico en A Coruña, Santiago y Ferrol
La segunda jornada de huelga del sector siderometal en la provincia de A Coruña ha arrancado este martes con una contundencia que ha ido más allá de las fábricas y los polígonos industriales: las protestas han llegado a las calles, provocando atascos en todas las urbes de la provincia.
Poco después de las diez de la mañana, trabajadores concentrados en la zona de los concesionarios de la avenida de As Mariñas, en el municipio de Oleiros, han llevado a cabo un corte total de la AC-12 sin consentimiento previo, según ha confirmado la Guardia Civil. El acceso ha permanecido bloqueado en sentido A Coruña incluso después de que el tráfico en dirección Madrid fuera restablecido unos diez minutos después. Las retenciones provocadas han obligado a la Benemérita a recomendar el uso de itinerarios alternativos para evitar la zona.
Desde el Centro de Control del Tráfico del Noroeste también se han hecho eco de las afectaciones, que se han prolongado durante horas en uno de los accesos más transitados de la ciudad herculina. La protesta en ese punto ha seguido su propio recorrido: los trabajadores han iniciado una marcha por la N-VI en sentido entrada a A Coruña para dar la vuelta y continuar luego en dirección salida, con la mayoría de concesionarios de la zona cerrados por la huelga.
La CIG ha asegurado que la jornada de este martes está transcurriendo sin incidentes y con un seguimiento amplio, con piquetes informativos desplegados desde primera hora en los polígonos de A Coruña, Ferrol y Santiago. La central nacionalista ha insistido en que estas movilizaciones se convocan en defensa de un convenio digno para las aproximadamente 18.000 personas empleadas en el sector del siderometal en la provincia.
Navantia, en el centro del conflicto en Ferrol
En Ferrol, los piquetes llevan activos desde las cinco de la mañana en los accesos a los astilleros de Navantia, impidiendo la entrada tanto al personal propio como al de las empresas auxiliares. Los trabajadores en conflicto han denunciado que la empresa naval pública estaría permitiendo que subcontratas empleen operarios —algunos procedentes del extranjero— en jornadas de hasta doce horas diarias a turno corrido en una plataforma varada en la zona de Carenas. "A las cinco ya estábamos aquí. No dejamos entrar a nadie porque nos enteramos de que tienen gente trabajando 12 horas seguidas en la plataforma", señalaba un portavoz de los trabajadores.
Los sindicatos consideran esta situación una vulneración flagrante de los derechos laborales y la sitúan como uno de los ejemplos más evidentes de la precariedad que se pretende combatir con el nuevo convenio. A mediodía estaba prevista una manifestación con salida desde la puerta principal de Navantia hasta el puerto de Ferrol. En el barrio de Esteiro se han desplegado unidades de la Policía Nacional y de la Policía Local, aunque hasta el momento no se han registrado altercados.
CCOO Industria ha celebrado públicamente el seguimiento de la huelga en Galicia: "Os polígonos da provincia da Coruña amencen tomados pola dignidade da clase traballadora", señalaban desde su cuenta de X. Las fábricas han parado y los propios sindicatos califican la respuesta como total en los principales polígonos industriales.
Santiago de Compostela también se ha sumado a la jornada de protestas. Desde las siete de la mañana los piquetes han estado activos en el polígono del Tambre, y a mediodía partirá una marcha desde Salgueiriños hacia la Alameda. La jornada del martes se completará mañana miércoles con una tercera jornada de huelga, convocada de forma consecutiva para incrementar la presión sobre la patronal antes de una nueva reunión de la mesa de negociación prevista para el jueves por la tarde en A Coruña, con participación de representantes de la ciudad herculina, Ferrol y Santiago.
La primera jornada de huelga, celebrada el pasado 19 de mayo, ya fue un aviso claro. Los polígonos de A Grela, Sabón y Alvedro registraron paros casi totales en las empresas de mayor tamaño, y el seguimiento en las pequeñas y medianas superó el 80% según los sindicatos. En Ferrol, la actividad en Navantia quedó prácticamente paralizada. En A Coruña, la manifestación convocada aquella jornada reunió entre 1.500 y 2.000 personas, con piquetes activos desde primera hora que generaron retenciones en la avenida de Arteixo, la ronda de Outeiro y el entorno de Pajaritas.
Una negociación bloqueada desde diciembre
El trasfondo de todo el conflicto es un convenio provincial caducado desde diciembre que acumula más de una decena de reuniones sin resultado. CIG, CCOO y UGT exigen una cláusula de revisión salarial vinculada al IPC, la reducción de la jornada anual a 1.712 horas, mejoras en prevención de riesgos laborales y formación, complementos en caso de incapacidad temporal, y límites al uso de subcontratación en cadena y empresas de trabajo temporal. "Queremos un convenio xusto, coa actualización dos salarios e os dereitos laborais. Non aceptamos a precariedade", reclaman desde las tres organizaciones.
El jueves, cita decisiva
Los sindicatos han solicitado, además, una nueva reunión para el martes 2 de junio con el objetivo de acelerar los plazos. La parte social no oculta su impaciencia ante lo que describe como una actitud dilatoria de la patronal y advierte de que, si el jueves no hay propuestas concretas que permitan desbloquear los puntos estratégicos del convenio, el conflicto podría intensificarse en las próximas semanas. Amnistía Internacional en Galicia ha pedido a las autoridades que se respete el derecho a la protesta durante estas jornadas, como ya hizo hace dos semanas durante las movilizaciones del metal en la provincia de Pontevedra.
La patronal, por su parte, no ha emitido valoraciones públicas sobre el desarrollo de esta segunda jornada de huelga.
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