Airoa, el mítico disco de Alexandre Villalba que inspiró a Baiuca, renace de sus cenizas
El álbum debut de Alexandre Villalba, producido en Vigo en 2013, aterriza por fin en streaming como una pieza fundacional de la folktrónica ibérica que circuló durante años solo entre iniciados.
Hay discos que no llegan a su tiempo, sino que esperan a que el tiempo llegue a ellos. Airoa, el debut discográfico del productor vigués Alexandre Villalba, es uno de esos casos. Grabado y publicado en 2013 en una edición limitada de apenas cien copias en CD que se agotaron de inmediato, el álbum pasó años prácticamente sepultado, circulando solo entre una pequeña comunidad de escuchas devotos, hasta convertirse en una referencia de culto que pocos podían realmente oír. Ahora, más de una década después de su gestación, Airoa llega por fin a las plataformas digitales de música en streaming, al alcance de cualquier oyente del mundo.
El disco vivió durante años una existencia casi clandestina. Tras aquel tirón inicial de 2013, el álbum permaneció guardado cuatro años más hasta que el sello gallego Língua Nativa —hoy extinto— lo recuperó y lo colgó en su Bandcamp, donde permaneció prácticamente sin actualizaciones ni difusión desde entonces. Era accesible, pero apenas conocido fuera de los círculos más especializados de la música electrónica y tradicional gallega. Su llegada ahora a plataformas como Spotify o Apple Music supone, en la práctica, el verdadero estreno público de una obra que llevaba demasiado tiempo esperando.
Un origen en el sampling y la tradición
La propuesta musical de Villalba parte de una técnica muy concreta: el sampling, esa práctica de descomponer y reutilizar fragmentos sonoros de otras grabaciones para crear algo nuevo. Pero si en el hip hop el sampling suele dialogar con el rhythm and blues o el funk, en Airoa los materiales de partida son otros: bandas sonoras cinematográficas, álbumes de jazz y, sobre todo, piezas de la música tradicional gallega. Una receta que es la base del éxito internacional de Baiuca y que forma parte también del surtido de ingredientes de destacados miembros de la nueva generación de la música gallega, como Tanxugueiras, Fillas de Cassandra o Mondra.
El resultado es un conjunto de beats que oscilan entre la tradición y la experimentación, construidos con una minuciosidad artesanal a partir de bibliotecas sonoras de creación propia.
El misticismo gallego atraviesa de principio a fin el álbum, que toma su nombre de un lugar imaginado donde confluyen la memoria de la infancia y el paisaje interior de una cultura. En ese ejercicio, Villalba llegó a incorporar fragmentos de canciones del histórico Emilio Cao, figura ineludible de la música popular gallega, cuyo rastro se puede rastrear en momentos concretos del disco. También contó con la colaboración de Mónica de Nut, artista de larga trayectoria en la escena musical gallega y habitual de proyectos de referencia como el de Mercedes Peón, lo que otorga al álbum una dimensión vocal e interpretativa que ancla todavía más su identidad en la tradición atlántica.
La influencia sobre Baiuca y la escena actual
El valor histórico de Airoa se entiende mejor cuando se traza el árbol genealógico de la folktrónica gallega tal como existe hoy. Baiuca, el proyecto del artista de Catoira que ha logrado convertir la fusión entre electrónica de vanguardia y música tradicional gallega en algo exportable y reconocido internacionalmente, ha citado públicamente a Airoa como una influencia capital en el arranque de su carrera. Baiuca no estaba solo en esa mirada hacia atrás: proyectos como Projecto Trepia, Fluzo o Fanny & Alexander formaban parte de ese mismo sustrato del que bebió una generación de artistas que después construirían la escena actual.
La huella de Villalba quedó también registrada en papel. El periodista y crítico musical Marcos Gendre incluyó Airoa en su libro Discoteca Atlántica, un volumen que reúne los cien discos gallegos más relevantes de la historia reciente.
El propio Alexandre Villalba ha participado en la presentación del relanzamiento junto a Samuel, responsable de la tienda Honky Tonk, en un ejercicio de recuperación de memoria musical que pone en valor no solo el álbum en sí, sino la cultura del sampling como forma de arte más allá del hip hop. Airoa demostró hace más de una década que ese lenguaje podía hablar también en gallego, y que la tradición no era un obstáculo para la experimentación sino su materia prima más poderosa.
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