El cariñés en el barco del hantavirus no estaba infectado cuando partió de Galicia
Un ornitólogo de la localidad coruñesa de Cariño se encuentra entre los 147 pasajeros y tripulantes del MV Hondius, el crucero polar donde se ha declarado un brote de hantavirus que ha causado ya tres fallecidos y varios heridos graves en pleno Atlántico. La Consellería de Sanidade confirma que Ricardo Hevia no presenta síntomas, y los datos sobre su tiempo a bordo apuntan a que no estaba infectado cuando subió al barco.
Ricardo Hevia zarpó el pasado 1 de abril desde el puerto de Ushuaia, en la Patagonia argentina, para participar en una expedición ornitológica de 34 noches a través del Atlántico Sur. Es decir, hace cinco semanas.
Que Hevia lleve más de un mes a bordo sin presentar ningún síntoma es un dato clínico relevante. El período de incubación del hantavirus oscila entre una y tres semanas, aunque según la OMS puede extenderse seis semanas. El ornitólogo gallego embarcó el 1 de abril, lo que significa que en el momento de redactar esta información lleva más de 35 días a bordo del buque.
Si a ese período —superior incluso al umbral máximo de incubación estimado por la mayoría de los expertos— le sumamos que no ha desarrollado ningún síntoma, todo apunta a que Hevia no contrajo el virus antes de subir al navío. La Consellería de Sanidade ha confirmado que, por el momento, no presenta ningún síntoma de la enfermedad, lo que descartaría en principio cualquier riesgo para la salud pública en Cariño y Galicia .
Su misión era documentar aves pelágicas en algunos de los enclaves más inaccesibles del planeta: las islas de Georgia del Sur, Gough, Santa Elena —prisión de Napoleón—, Ascensión y Tristán da Cunha, considerado el asentamiento humano más aislado del mundo, a 2.500 kilómetros de la costa sudafricana.
Para ello viajaba a bordo del MV Hondius, un rompehielos de 110 metros de eslora operado por la compañía holandesa Oceanwide Expeditions y preparado para la navegación polar.
El ornitólogo, que trabaja en una consultora ambiental y es tres veces ganador de los llamados 'Premios Raro' —galardón con el que la comunidad ornitológica reconoce las mejores observaciones anuales de aves en Galicia— buscaba durante la travesía avistar petreles, pardelas y distintas especies de albatros y pingüinos. Esta expedición se suma a un amplio historial de salidas científicas del naturalista coruñés.
Su perfil es similar al de otros cruceristas, adultos con aficción a la ornotología y a las experiencias en la naturaleza. La OMS estima que el contagio que embarcó el hantavirus pudo producirse en el contacto con alguna especie salvaje.
La hipótesis que maneja la propia OMS refuerza esta conclusión. La directora de Preparación y Prevención de Epidemias y Pandemias del organismo, Maria Van Kerkhove, explicó que, teniendo en cuenta el período de incubación del hantavirus, la hipótesis es que los primeros afectados se infectaron fuera del barco, posiblemente en Argentina antes de embarcar. También existe la posiblidad de que el contagio se produjese en alguna de las islas del Atlántico donde recaló.
El crucero de la tragedia
La alarma saltó el 2 de mayo, cuando la OMS recibió la notificación de un brote de enfermedad respiratoria grave a bordo del MV Hondius, un buque con 147 personas de 23 nacionalidades —88 pasajeros y 59 tripulantes— con destino final a las Islas Canarias. Entre los viajeros hay 14 españoles: cinco catalanes, tres madrileños, una valenciana y un gallego. Hasta el momento, tres personas han fallecido —una pareja de nacionalidad neerlandesa y un ciudadano alemán— y se han identificado al menos siete casos sospechosos o confirmados.
El médico británico del buque, uno de los contagiados, fue evacuado en estado muy grave a Tenerife tras un traslado urgente en avión, mientras que dos pasajeros serán repatriados a Países Bajos y un tercer caso sospechoso, a Alemania. El resto de los pasajeros permanecen a bordo bajo confinamiento y rumbo a Canarias, adonde se espera que el barco llegue en los próximos días.
Qué dice la OMS y qué riesgo hay
La OMS no descarta que se haya producido cierta transmisión de persona a persona a bordo, ya que algunos de los casos mantuvieron un contacto muy estrecho entre sí, si bien el organismo subrayó que el riesgo para la población general es bajo, puesto que cualquier posible contagio interhumano habría ocurrido entre contactos muy cercanos, como parejas. Es decir, la capacidad de transmisión del virus entre personas existe, pero es rara, no es un virus muy contagioso como muchos respiratorios tipo covid, gripe, etc.
El hantavirus es una enfermedad poco frecuente causada principalmente por la exposición a la orina, las heces o la saliva de roedores infectados. Al principio puede manifestarse como una gripe, con síntomas como fatiga, fiebre, escalofríos y dolores musculares, aunque puede derivar en dificultad respiratoria, insuficiencia orgánica e incluso la muerte. Entre el 5% y el 15% de los casos son mortales.
En cuanto a la prevención, los expertos insisten en evitar el contacto con roedores y sus excrementos, especialmente en entornos rurales o naturales, y en no manipular animales silvestres sin protección. No existe vacuna disponible para uso humano generalizado, y el tratamiento es fundamentalmente de soporte. En Argentina, desde donde partió el crucero, se registró en 2025 un aumento significativo de casos, con 86 confirmados y 28 fallecidos, alcanzando una letalidad superior a la de años anteriores.
Tras un período de confusión, España ha aceptado la petición formal de la OMS de acoger al buque, y el Ministerio de Sanidad ha designado a Tenerife como referencia para la atención médica. Canarias era el destino final de la embarcación antes de la crisis.
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