Exiliados venezolanos en Galicia: un futuro entre la desconfianza y la esperanza
La captura del mandatario venezolano por EE. UU. sacude a la comunidad de exiliados en Galicia, donde figuras como Karín Mago y Douglas Morillo ven, por fin, la luz al final de un túnel que, como todos, parecía no tener fin
La comunidad venezolana ya sentía algo en el aire con la movilización de tromas de los EE.UU cerca de las costas de Venezuela. Cuando se supo de la intervención norteamericana sobre la capital, Caracas, la noticia corrió como la pólvora entre los grupos en redes sociales de la comunidad venezolana en Lugo y el resto de Galicia: “Nicolás Maduro ha sido capturado”. La operación militar puso fin a décadas de control chavista, un hecho que Karín Mago, presidenta de la Asociación de Venezolanos en Lugo (VeneLugo) y Douglas Morillo, exiliado tras su paso por la cárcel, han recibido con una mezcla de incredulidad y alivio profundo. Para ellos, no es solo un titular internacional; es el cierre de una herida personal que comenzó cuando tuvieron que abandonar sus vidas en Venezuela para vivir con seguridad.
Karín y Douglas representan a miles de venezolanos que hoy viven en Galicia. Sus conocidos en el país caribeño describen una situación de tensa calma, donde la caída de Maduro ha generado un vacío de poder que, si bien asusta, se percibe como la única vía hacia la reconstrucción del país. "Llevamos años en la lucha por la democracia", afirma Mago, subrayando que la incertidumbre actual es como una especie de precio necesario para dejar atrás el miedo constante que suponía, y todavía supone, la continuidad de mandos del gabinete Maduro en el gobierno.
CAUTELA Y TRANSICIÓN FIRME
Sobre el futuro inmediato, tanto Mago como Morillo son cautos. Aunque la detención de Maduro es un hito, la convocatoria de elecciones no se vislumbra como un proceso que ocurra "mañana mismo". Mago y Morillo coinciden en que la transición debe ser firme pero estructurada. El sentimiento general es que, si bien se desean elecciones de inmediato, sería necesario un periodo de transición para garantizar que los futuros comicios sean realmente libres.
Sin embargo, la continuidad de figuras como Delcy Rodríguez y sectores del chavismo en el gobierno de transición crea desconfianza entre la comunidad venezolana en Galicia. Nadie apoya que el entorno de Maduro permanezca en el poder. Douglas, basándose en su propia experiencia como preso, y Karín, desde su activismo asociativo, rechazan de plano cualquier "chavismo sin Maduro".
Este rechazo se ve alimentado por la información de la CIA que menciona la profunda desconfianza de las Fuerzas Armadas venezolanas hacia María Corina Machado, quien no contaría con apoyos entre los militares. El estamento militar vería en Machado una amenaza a su supervivencia institucional. A pesar de esto, ni Mago ni Morillo consideran que la solución sea mantener a los herederos de Maduro.
EL HELICOIDE Y EL EXILIO
La vida antes de España era, tanto para Mago como Morillo, una lucha en un entorno hostil. En el caso de Karín Mago, declara que “yo me vine porque ya veía cositas raras. Algo que me quedó grabado en la mente sucedió cuando trabajaba como arquitecta allí en Venezuela”. Un día, en la obra, vio como llegaba uno de los peones corriendo: “avisándome: ¡arquitecta, arquitecta, vamos, que llegó la leche! O sea, en plena obra tuvimos que parar todo para ir a comprar leche”. Ese día algo le hizo clic en la cabeza y consideró que aquello no era normal.
Douglas Morillo fue detenido el 26 de abril del 2014, acusado “instigación al odio y detentación de artefacto explosivo”. Posteriormente, se le añadieron dos cargos más: “asociación para delinquir, y obstaculización a la vía pública”. Pasó un año y dos meses en el Helicoide, el centro de detención más temido de Caracas. En una ocasión, por discutir con “un compañero, me intentaron castigar, me llevaron a una sala que tenía el nombre de sala de espejos, a la cual no quise entrar”. Fue llevado a otro lugar y allí “vinieron cuatro funcionarios más y comenzaron a golpearme”. En tal caso, recuerda que “hay personas que han sufrido torturas peores como estar colgados por horas o sufrir descargas eléctricas”
Douglas obtuvo la libertad condicional y durante un tiempo estudió como salir del país a través de la frontera con Colombia. Lo hizo pasando a la ciudad colombiana de Cucutá, “intentando no levantar sospechas entre los guardias, sin mirarlos a la cara”. De esta forma, logró salir de Venezuela y exiliarse en España.
¿QUIÉN LIDERARÁ LA FUTURA VENEZUELA?
Al ser consultados sobre quién podría ser el próximo presidente o presidenta una vez finalizada la transición, el nombre de María Corina Machado aparece con fuerza, a pesar de las reticencias militares mencionadas por servicios de inteligencia norteamericanos. No obstante, ambos subrayan que lo más importante no es solo el nombre, sino la capacidad de esa persona para unificar a un país fragmentado.
La captura de Maduro marca el inicio de este nuevo capítulo. Para los venezolanos en Lugo, la esperanza ya no es un concepto abstracto, sino una posibilidad real que se reafirma en cada videollamada con sus familiares al otro lado del Atlántico.
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