España lidera la oposición europea a Trump: "La fuerza jamás trae la democracia"
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, indicó que España ha liderado la reacción internacional ante la intervención de Trump, en coordinación con países latinoamericanos como Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay, así como con la Unión Europea. Según Albares, los primeros párrafos del comunicado de la UE sobre Venezuela, firmados por España, reflejan de manera clara y contundente el respeto al derecho internacional y los principios democráticos
España se ha consolidado como líder de la oposición europea frente a la operación militar estadounidense que culminó con la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. El embajador español ante la ONU, Héctor Gómez, afirmó este lunes durante la sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad que “la fuerza jamás trae democracia”, enfatizando que la soberanía de los Estados y sus recursos naturales no pueden ser objeto de intervenciones unilaterales.
Gómez alertó sobre el precedente peligroso que representa la operación de Estados Unidos, indicando que este tipo de acciones podrían tener implicaciones serias para la región y el orden internacional. España reafirmó su compromiso con el diálogo, la paz y la resolución pacífica de conflictos, señalando que la estabilidad en Venezuela solo puede lograrse a través de un proceso interno que respete los derechos y la soberanía del pueblo venezolano.
El papel de España en la respuesta internacional
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, indicó que España ha liderado la reacción internacional ante la intervención de Trump, en coordinación con países latinoamericanos como Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay, así como con la Unión Europea. Según Albares, los primeros párrafos del comunicado de la UE sobre Venezuela, firmados por España, reflejan de manera clara y contundente el respeto al derecho internacional y los principios democráticos.
Albares destacó que esta operación constituye un “peligrosísimo precedente” y abogó por un rearme moral de los principios democráticos en el ámbito internacional. Asimismo, España mantiene contacto con la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, con el objetivo de promover la liberación de presos políticos españoles y reforzar los canales de diálogo.
Derechos Humanos y soberanía como prioridades
España subraya que la estabilidad y la democracia no pueden imponerse por la fuerza. La cooperación internacional y la defensa de los Derechos Humanos son fundamentales para garantizar la paz y la seguridad regional. En este sentido, Gómez insistió en que los recursos naturales de Venezuela son parte integral de su soberanía y no deben ser objeto de intervención externa.
La postura española refuerza la importancia de un orden internacional basado en reglas, donde la legalidad y el respeto mutuo entre Estados sean la base de las relaciones internacionales.
Tensiones con Groenlandia y el ejemplo europeo
El contexto internacional también ha tensionado las relaciones con Estados Unidos en torno a Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca. Países nórdicos como Suecia, Finlandia, Noruega e Islandia han defendido la soberanía de Groenlandia frente a los intereses de Trump, recordando que ningún país puede imponer su control mediante la fuerza. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, enfatizó que “Groenlandia no está en venta”, mensaje respaldado por sus aliados regionales.
Estas tensiones refuerzan la posición española frente a la intervención en Venezuela, subrayando que el respeto a la soberanía y al derecho internacional es esencial para evitar conflictos internacionales.
España, puente entre Europa y América Latina
España trabaja para consolidarse como voz de referencia en Europa y América Latina, promoviendo soluciones pacíficas a los conflictos. La postura de Madrid combina diplomacia activa, cooperación internacional y defensa de los Derechos Humanos, insistiendo en que cualquier solución en Venezuela debe surgir de un diálogo interno entre venezolanos, sin imposiciones externas.
Al mismo tiempo, España mantiene una presencia estratégica en la región, considerando tanto los intereses económicos y empresariales como la protección de la comunidad española en Venezuela, que suma unos 200.000 ciudadanos.
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