Vídeo | Multitud de iraníes celebran en las calles la muerte del líder Jamenei y claman por la libertad
El fallecimiento de Jamenei provoca reacciones mixtas entre la población, con celebraciones multitudinarias en Teherán y otras ciudades, mientras persiste la preocupación por nuevos ataques estadounidenses e israelíes.
La jornada se convierte en un punto de inflexión histórico para Irán, con manifestaciones de júbilo y cánticos por libertad que contrastan con la cautela de quienes temen represalias o lamentan en privado la desaparición del líder supremo.
La euforia en Teherán y otras ciudades
Grandes concentraciones de iraníes recorren las calles durante la noche para celebrar la muerte de Jamenei, el líder supremo del país, tras casi cuatro décadas de régimen autoritario. En barrios de Teherán, multitudes de hombres y mujeres bailan y vitorean, mientras los conductores tocan la bocina y los fuegos artificiales iluminan el cielo.
En declaraciones a través de videollamadas con The New York Times, tres residentes muestran escenas de alegría colectiva: “¡Libertad, libertad!”, corean desde ventanas y balcones, acompañando la música persa bailable que llena las avenidas.
Sin embargo, algunos iraníes expresan su tristeza en redes sociales, admitiendo que lamentan en privado la muerte del líder, aunque su ausencia en la vía pública resulta evidente.
Interrupciones en las comunicaciones y primeros informes
Durante la jornada, las líneas telefónicas fijas y móviles se interrumpen en todo Irán, lo que dificulta evaluar la opinión pública en un país de más de 90 millones de habitantes.
Los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel continúan por segundo día consecutivo, y los primeros reportes indican que más de 100 personas han muerto en la primera oleada de bombardeos. Esta situación genera una mezcla de júbilo y cautela entre los ciudadanos, conscientes de posibles represalias.
Un régimen marcado por la represión
Jamenei ejerció el control absoluto sobre todas las decisiones gubernamentales de Irán y ordenó personalmente el uso de fuerza letal contra los manifestantes en enero pasado. Según organizaciones de derechos humanos, la represión dejó al menos 7.000 muertos, con expectativas de que la cifra pueda aumentar.
Un hombre desde la azotea de su casa proclama en un video difundido por la BBC persa: “Khamenei se fue al infierno”, mientras los residentes más jóvenes y los activistas celebran la ausencia del líder que controló el país durante casi 40 años.
Expectativas y temores ante un futuro incierto
Aunque la desaparición de Jamenei marca un cambio histórico en la política iraní, la amenaza de nuevos ataques estadounidenses e israelíes genera incertidumbre. La población celebra y, al mismo tiempo, observa con cautela, consciente de que la transición puede traer tensiones internas y una reconfiguración del poder teocrático.
El ambiente en las calles evidencia la mezcla de liberación, miedo y esperanza que caracteriza la compleja situación actual en Irán, proyectando un futuro político aún imprevisible.
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