La moción de censura en Lugo, la decimocuarta del mandato en Galicia y la primera en una ciudad gallega desde los 90
De las siete grandes urbes, solo Santiago, Ourense y Ferrol, en dos ocasiones, vieron un cambio de alcalde a través de este procedimiento
La moción de censura presentada por el PP en Lugo, que pone fin a 27 años de gobiernos de PSOE y BNG en la capital lucense, será la número 14 en lo que va de mandato en Galicia y la primera en una de las siete ciudades gallegas desde 1991, cuando en Ferrol el PSOE e Izquierda Unida arrebataron la alcaldía a los populares.
Estas maniobras para llegar al poder se han intensificado tras el fallo del Tribunal Constitucional (TC) en el mes de junio de 2025 que avaló el voto de los concejales tránsfugas.
En concreto, el pasado mes de junio, el TC eliminó de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General (Loreg) un apartado que permitía impedir una moción de censura si dependía del voto de un tránsfuga.
Así, en lo que va de mandato en los consistorios municipales, los ciudadanos de los ayuntamientos de O Irixo (en dos ocasiones, 2023 y 2025), Viana do Bolo, Manzaneda Carral, Outes, Muxía, Noia, Touro, Fisterra, Ribeira, Forcarei y Viveiro han cambiado de alcalde en los últimos tres años a través de mociones de censura.
El principal beneficiado ha sido el Partido Popular, que desde que los gallegos acudieron a las urnas para elegir representantes locales en 2023 se hizo con ocho nuevas alcaldías --nueve si se suma la de Lugo--.
Y es que, los populares alcanzaron el poder en Outes, Fisterra, Carral, Touro, Ribeira, Viveiro, Manzaneda y Forcarei, mientras que el PSOE arrebató la alcaldía al PP en Noia y en Viana do Bolo, donde socialistas y nacionalistas acordaron un mandato rotatorio.
En O Irixo, la socialista Rosa María Dalama logró el apoyo de los ediles del PP para ser alcaldesa, motivo por el que fue expulsada del partido con el que obtuvo su acta de concejala.
Además, en Muxía, el independiente Javier Sar Romero, líder de la tercera fuerza más votada, se convirtió en nuevo alcalde de la localidad coruñesa con el apoyo del PP y el aval de la única concejala del BNG.
HISTÓRICO CIUDADES
Pero pese a que las mociones se han repetido en localidades de todas las provincias, no han sido tan comunes en las grandes ciudades, como es el caso ahora de Lugo.
De hecho, desde 1991, cuando el Partido Socialista, liderado por Manuel Couce, junto a Izquierda Unida, acordaban una moción de censura para desbancar al popular Mario Villamil, no se producía ninguna en las siete urbes gallegas.
Dos años antes, en 1989, la ciudad departamental registró otra moción de censura exitosa. En este caso, el PSOE, Izquierda Unida, un concejal del CDS y otro edil tránsfuga popular arrebataron el cargo a Alfonso Couce Doce (PP) y pasó a gobernar la ciudad el socialista Manuel Couce Pereiro.
En Ourense, el único procedimiento de este tipo que salió adelante ocurrió en el año 1990. La ciudad de As Burgas vio prosperar una moción presentada por el PP y CDS contra el alcalde del PSOE Manuel Veiga Pombo y que llevó a la Alcaldía a José Luis Mondelo, independiente y antiguo colaborador del PSOE.
Asimismo, en Santiago de Compostela, el socialista Xerardo Estévez tuvo que dejar la Alcaldía del Pazo de Raxoi tras perder una moción impulsada por Alianza Popular, que integró al Partido Liberal y consiguió la mayoría absoluta para otorgar a Ernesto Viéitez el bastón de mando y acabar con el mandato del socialista Xerardo Estévez, que gobernaba en minoría.
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