Urgenciólogos y el alcalde de Vigo alertan que las urgencias están colapsadas, Rueda y el SERGAS lo niegan
El aumento de contagios de gripe y virus respiratorios tras las fiestas navideñas ha disparado la presión asistencial, generando un duro cruce de declaraciones entre el Concello y la Xunta. Mientras el alcalde de Vigo, Abel Caballero, habla de “una situación de extrema gravedad”, el Servizo Galego de Saúde (Sergas) insiste en que todo está “bajo control” gracias a los planes de refuerzo activados. Hace dos días los coordinadores de urgencias alertaron de los problemas, hoy han recibido el apoyo del ente estatal de esta especialidad. Mientras, el presidente de la Xunta insiste en que todo marcha normalmente y pide calma.
El aumento de contagios de gripe y virus respiratorios tras las fiestas navideñas ha disparado la presión asistencial. En la última semana han saltado quejas de grandes atascos en la asistencia de prácticamente todos los hospitales de Galicia, pero sobre todo en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo.
El problema ha generado hoy un duro cruce de declaraciones entre el Concello de Vigo y la Xunta. Mientras el alcalde de Vigo, Abel Caballero, habla de “una situación de extrema gravedad”, el Servizo Galego de Saúde (Sergas) insiste en que todo está “bajo control” gracias a los planes de refuerzo activados.
Vigo denuncia un sistema desbordado
Caballero sostiene que la combinación de la falta de profesionales en atención primaria y la saturación hospitalaria sitúa a Vigo “con la peor sanidad de Galicia y de España”. Según el regidor, muchos ciudadanos recurren a las urgencias ante la imposibilidad de obtener una cita médica en su centro de salud, lo que ha derivado en largas esperas y servicios colapsados.
Añadió que “la ciudad solo cuenta con un Punto de Atención Continuada para cerca de 300.000 habitantes”, una cifra que considera “insuficiente y desbordada”. Estas críticas se suman a las expresadas por sindicatos y personal sanitario, que llevan semanas alertando del agotamiento de los profesionales y del deterioro progresivo del sistema público de salud gallego.
Sergas defiende su gestión y promete ampliaciones
Mientras tanto, fuentes del Sergas descartan hablar de colapso. Sanidade atribuye las dificultades actuales a una presión sanitaria estacional “habitual” en enero y afirma que la población está siendo atendida sin problemas graves. La Consellería asegura que el área de Vigo cuenta con un plan de contingencia que contempla refuerzos en las urgencias y ampliación de camas en el hospital Meixoeiro, donde actualmente quedan disponibles una quincena.
El departamento autonómico recuerda que la atención se organiza a través del triaje de Manchester, un modelo que prioriza los casos de mayor gravedad, y señala que todos los pacientes que acuden al sistema tienen garantizada la asistencia. También ha anunciado que el proyecto de ampliación del servicio de urgencias del hospital Álvaro Cunqueiro está “muy avanzado” y busca mejorar el flujo asistencial.
Por su parte, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha reconocido que existen “situaciones complicadas” en diferentes puntos del sistema, pero insta a la ciudadanía a mantener la calma. “Todas las urgencias están siendo atendidas”, afirmó, añadiendo que si se considera necesario “se aplicarán nuevos refuerzos donde haga falta”.
Desde Sanidade se insiste además en que las demoras en atención primaria varían según el centro, aunque la media en Vigo se sitúa en 4,6 días. “Todos los pacientes, urgentes u ordinarios, tienen garantizada la asistencia en los tiempos adecuados”, remarcan fuentes del departamento.
La voz de los profesionales: “Una situación insostenible”
En medio de este cruce político, la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) se ha posicionado con claridad a favor de los coordinadores de los servicios de urgencias hospitalarios de Galicia, que denuncian una sobrecarga asistencial “difícilmente sostenible”. En un comunicado, la SEMES comparte “plenamente” el diagnóstico de los equipos gallegos y considera “imprescindible” visibilizar una situación que se prolonga desde hace años.
La organización advierte de que la falta de inversión en infraestructuras, equipamiento y tecnología agrava las condiciones de trabajo en los servicios de urgencias y aumenta el riesgo para los pacientes. También subraya que el esfuerzo del personal de Enfermería sostiene unos servicios tensionados al límite, pero alerta de que esta realidad “no es sostenible sin medidas estructurales urgentes”.
En este contexto, la sociedad médica reclama una respuesta coordinada y leal de todas las administraciones, que refuerce la accesibilidad y la equidad en la atención. Además, defiende la creación de la especialidad de Enfermería de Urgencias y Emergencias, una figura que, a su juicio, mejoraría la seguridad clínica y la capacidad de respuesta del sistema ante crisis sanitarias recurrentes como la actual.
La actual crisis evidencia de nuevo los problemas estructurales que arrastra el sistema sanitario gallego y que se acentúan cada invierno, Los profesionales reclaman una planificación a largo plazo que incluya más recursos humanos, ampliación de infraestructuras y una gestión que reconozca las particularidades de la atención urgente.
Mientras la Consellería pide confianza y calma a la ciudadanía, los colectivos médicos insisten en que los parches temporales no bastan y que la sanidad pública gallega necesita una reforma profunda y sostenida en el tiempo. Mientras, tanto PSOE como Bloque culpan a la Xunta de los colapsos.
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