Comienza la cuenta atrás para limitar las agendas de los médicos a 30 pacientes: “Este trimestre va a ser duro”
Javier Iglesias, portavoz del Sindicato O'Mega, explica a Galiciapress las consecuencias del acuerdo alcanzado esta semana entre Sanidade y la central sindical para poner fin a una huelga indefinida que iba camino de cumplir un mes en la Atención Primaria. Limitar las agendas de los facultativos a 30 pacientes ha sido el gran éxito de esta protesta, pero no cristalizará de manera inmediata, sino que el SERGAS cuenta con unos meses para ponerla en marcha: el 30 de octubre deberá estar completamente instaurada. Por delante, conflictos como las listas de espera o la situación en los PAC gallegos, donde los cambios para que abran también los sábados pueden abrir una nueva crisis en la sanidad gallega.
En la Sanidad gallega las buenas noticias duran muy poco tiempo estos días. El anuncio en la noche del pasado martes del fin de la huelga indefinida convocada por el Sindicato O’Mega en la Atención Primaria fue acogido con alivio por parte de los usuarios del SERGAS. Hicieron falta decenas de miles de citas médicas suspendidas por los paros de los facultativos para que la Consellería de Sanidade se abriese a negociar sin necesidad de un reloj de arena que marcase cuánto le quedaba a la reunión con el sindicato. Tras varios días de encuentros y muchas horas de diálogo, la negociación llegó a buen término. No obstante, el armisticio en ese frente no significa el fin del conflicto en la sanidad gallega: este mismo jueves hay convocados más paros por la CIG, que también proyecta movilizarse los días 9 y 23 de abril.
"NO HAY MÉDICOS CON AGENDAS DE 30"
De los reproches cruzados en las primeras semanas de huelga se pasó, ya en la cuarta semana, a un clima de “cordialidad”, como reconoce el portavoz del Sindicato O’Mega, Javier Iglesias, que valora positivamente los avances de los últimos días para lograr, al menos, un compromiso del SERGAS para topar en 30 las agendas de los médicos de cabecera, aunque en otros puntos “la administración se mostró inflexible”.
“No quiso entrar a negociar. Hay aspectos en los que pudimos llegar a acuerdos, pero en otros no”, admite Iglesias, que no obstante se muestra satisfecho con el objetivo principal, que era desahogar un poco a los galenos que tenían que asumir agendas de más de 50 pacientes por jornada, sumando a esto el engorroso papeleo en una burocracia muy criticada por los profesionales sanitarios.
El plazo para cumplir con lo acordado se establece en el 15 de julio la fecha para “empezar a implementar” la medida. Así, se conceden prácticamente cuatro meses de margen para echar a rodar, con el compromiso de que el 30 de octubre de 2026 estará ya en todo el sistema. Esto quiere decir que en Sanidade tienen un plazo de medio año para cumplir y en O’Mega prometen ser pacientes.
“Hoy ningún médico tiene una agenda menor de 30. Hay que cambiar todas las agendas de los médicos de AP. Es un problema técnico, y puede ser cierto. Además, ellos contaban con rebajar el tope a 35, no a 30. Nos dijeron que cumplirlo en tres meses era inviable. Lo podemos entender, pero tenemos su compromiso aunque se aplace un poco”, detalla Iglesias.
AGENDAS DE CONTINGENCIA
La solución para llegar a esos 30, no obstante, no será ni inmediata ni basada en una gran inversión para contratar más facultativos, sino que se asumirá con agendas de sobredemanda, unas agendas de contingencia que no cubren los huecos existentes en la sanidad pública, donde hay muchas vacantes sin cubrir, pero que puede provocar un cierto efecto llamada para atraer a más profesionales.
“Esto puede tener un efecto doble”, razona Iglesias, “porque mejoramos la atención a los pacientes, dándoles más tiempo y calidad para atenderlos, y las condiciones laborales en los centros de salud mejorarán notablemente”. “Va a ser beneficioso para que a la gente le vuelva a apetecer trabajar en la Atención Primaria”, celebran desde O’Mega.
No será sencillo, pues entienden que esto “va a costar, vamos a tener que arrimar todos el hombro y empujar, va a haber que hacer muchas agendas de contingencia y habrá compañeros que no van a querer, pero en el momento en que se empiece a ver que si tú vienes por la tarde significa que no tendrás que ver urgencias por la mañana, va a apetecer más”.

Iglesias enfatiza que las agendas de contingencia “no son el objetivo” ni la solución ideal, pero es la mejor fórmula para lograr un resultado más inmediato y “hacer más atractiva la Atención Primaria para trabajar y que los compañeros se quieran quedar”. Lo que sí reprocha es que este pacto podría haber llegado antes: “Es una pena que no se hubiese negociado así ya en el mes de noviembre. Nos hubiéramos ahorrado muchos quebraderos de cabeza”.
LISTAS DE ESPERA
El principal dolor de cabeza llega ahora, con unas consecuencias por las huelgas que todavía no conocemos en toda su magnitud, pues se ha creado un embotellamiento en la sanidad con largas listas de espera. Alcanzar la velocidad de crucero llevará su tiempo y los facultativos lo asumen justo a las puertas de la Semana Santa. “Este trimestre va a ser duro. Con 22 días de huelga hay mucho trabajo atrasado”, acepta Iglesias, al tiempo que contempla que, si hay un momento para que esto suceda, es ahora.
“En estos meses de finales de marzo, abril y principios de mayo es cuando menos sobredemanda suele haber. Es cuando los catarros han desaparecido, todavía no han empezado las alergias…suele ser un periodo que agradecemos en la Atención Primaria porque, de natural, baja la demanda, y podemos aprovechar para ponernos al día”, manifiesta.
El acuerdo supone también un cambio en el mencionado aspecto de la burocracia. Con estas listas de espera, lo natural es que la propia administración tenga “interés en que el médico atienda pacientes antes de que haga papeles”. Esos trámites en ocasiones impiden dedicar más tiempo “a ver a los pacientes, a hablar con ellos, a atenderlos como Dios manda, que es lo que queremos hacer”. “A veces llegas a la consulta de un médico y parece casi más un secretario”, ironiza.
OLIMPIA VALENCIA Y LOS PAC
Entre las conquistas de estos últimos días está el acuerdo alcanzado entre el SERGAS y la Comisión de Centro de Primaria para el traslado voluntario de profesionales al Olimpia Valencia de Vigo, centro donde el Sindicato O’Mega protagonizó su mayor medida de presión con varios días de encierro en las instalaciones.
La noticia ha sido bien acogida en el sindicato, que reclamaba que debía hacerse con la voluntariedad de los profesionales sin traslados forzosos, aunque matizan que en el caso de pediatría sí hay sanitarios que “van obligados” a un centro donde “van a quedar muchas plazas sin cubrir de médicos y enfermería”.

Esa será una batalla para el futuro, como la de la situación de los Puntos de Atención Continuada, que ahora, y según la norma que ultima Sanidade, abrirán también los sábados por la mañana, una medida a la que Iglesias se muestra contrario, porque significa “cargar a los PAC, gratis como lo hacen” cuando la respuesta debería ser también con profesionales que acudan de manera voluntaria y “siempre bien incentivado”.
“Ahora estaban pagando un suplemento por hacer ese sábado, pero lo van a meter en la jornada. Nos tiene bastante enfadados”, critican desde O’Mega, que no compran la tesis de que estos sábados entren en la jornada de los médicos. “Significa hacer más horas en fin de semana que antes y contando como un día normal, como si fuese un martes por la tarde”, abundan. En esta situación, creen lógica la amenaza de que se puedan convocar más movilizaciones en los PAC, reivindicación que defienden desde la CIG en la huelga de este jueves y que desde O’Mega trataron de abordar sin éxito, cerrándose Sanidade en redondo a hablar del tema.
Así las cosas, resulta evidente que todavía hay muchos asuntos a mejorar en la sanidad gallega y que los conflictos no terminan nunca del todo. “El problema es que la Atención Primaria lleva 20 años en los que prácticamente no se ha hecho nada y no se ha cambiado nada. El acuerdo mejora las condiciones, pero hay mucho trabajo que hacer, cómo atender a los pacientes, mecanismos, interacciones con el hospital…hay todavía muchas cosas por hacer”, zanjan.
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