Galicia recupera la cría de aves al aire libre en 273 municipios, pero 40 siguen bajo restricción por gripe aviar
El Ministerio de Agricultura levanta el confinamiento general de las aves de corral tras meses de cierre, aunque las zonas costeras y de humedales de Galicia permanecen bajo vigilancia o riesgo especial.
Las gallinas, patos y demás aves de corral podrán volver a campear al aire libre en 273 municipios gallegos a partir de esta semana. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha publicado en el BOE el levantamiento del confinamiento obligatorio de aves de corral que estuvo vigente en todo el territorio nacional desde el pasado 13 de noviembre de 2025, cuando las autoridades sanitarias elevaron el nivel de alerta ante el riesgo de propagación de la influenza aviar altamente patógena, conocida popularmente como gripe aviar.
La medida afecta de forma positiva a la mayor parte del rural gallego, donde la cría de aves de corral forma parte de la economía doméstica de miles de familias y de pequeñas explotaciones que llevan meses viendo limitada su actividad. El confinamiento obligaba a mantener a los animales en espacios cerrados para evitar el contacto con aves silvestres migratorias que pudieran ser portadoras del virus, una restricción que ha pesado especialmente sobre los productores de huevos camperos y carne de ave de producción extensiva, cuyo valor de mercado depende precisamente del acceso al exterior.
La decisión ministerial se apoya en la mejora de la situación epidemiológica tanto en España como en las zonas de origen de las aves migratorias, y en las previsiones meteorológicas estacionales, que reducen el riesgo de contacto entre especies. Las autoridades han realizado un seguimiento semanal desde que se decretó el cierre, y los datos han avalado finalmente el alivio de las restricciones generales.
40 MUNICIPIOS GALLEGOS SIGUEN CON RESTRICCIONES
Sin embargo, la normalidad no llega a todos por igual. En Galicia, 40 ayuntamientos continuarán sometidos a restricciones por encontrarse en zonas calificadas de especial riesgo o especial vigilancia, una distinción que marca el nivel de precaución exigido en cada caso. En el conjunto de España, el confinamiento se mantiene en 1.201 municipios de todas las comunidades autónomas, incluidas Ceuta y Melilla.
Entre los municipios gallegos declarados de especial riesgo figuran localidades de la ría de Arousa como A Illa de Arousa, Cambados, O Grove, Meaño, Ribadumia, Sanxenxo y Vilanova de Arousa, en Pontevedra; Xove, en Lugo; y Cerceda, Ordes y Tordoia, en A Coruña. La concentración de humedales y espacios naturales en estas zonas las convierte en puntos de paso habitual para aves migratorias acuáticas, principal vector de transmisión del virus entre especies.
Las localidades clasificadas como zonas de especial vigilancia son también numerosas y se distribuyen por las cuatro provincias gallegas. En Pontevedra destacan municipios como Pontevedra capital, Marín, Moaña, Redondela, Vilagarcía de Arousa, Tui, Tomiño o A Guarda, entre otros. En A Coruña figuran Ribeira, Rianxo, Porto do Son, Ortigueira o Cariño; en Lugo, Ribadeo y Trabada; y en Ourense, varios municipios de la comarca de A Limia, zona de especial importancia para las aves acuáticas invernantes.
ESPAÑA, LIBRE DE GRIPE AVIAR DESDE FEBRERO
El contexto sanitario de fondo es relevante. España fue declarada el pasado 10 de febrero país libre de influenza aviar altamente patógena por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), un reconocimiento que llegó a pesar de los 16 focos registrados en granjas de producción desde julio de 2025, el último de ellos en enero en Lleida. La enfermedad afectó principalmente a aves silvestres, con 165 focos detectados en ese periodo, además de seis en aves en cautividad.
El Ministerio ha aprovechado la publicación de la orden para recordar que el virus no se transmite a las personas mediante el consumo de carne de ave correctamente cocinada, huevos ni productos derivados. No obstante, recomienda evitar el contacto innecesario con aves silvestres que presenten síntomas o aparezcan muertas en el entorno natural, y alerta sobre la necesidad de reforzar las medidas de bioseguridad en las explotaciones avícolas y de notificar cualquier sospecha a los servicios veterinarios oficiales.
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