'Decretazo' PAC: cierres de centros de salud, colapso en Santiago y más de mil firmas contra la Xunta
La reestructuración de la atención urgente extrahospitalaria en Galicia convierte los sábados en el nuevo campo de batalla entre el Gobierno autonómico y los profesionales sanitarios, con municipios rurales en el punto de mira.
Galicia lleva semanas en pie de guerra sanitaria. El proyecto de decreto que pretende extender a los sábados la atención 24 horas que los Puntos de Atención Continuada (PAC) ya prestan en domingos y festivos inició su tramitación en marzo de 2025 y figura como "pendiente de aprobación" en el portal de Transparencia de la Xunta.
Mientras tanto, varios territorios gallegos ya sufren las consecuencias de una reorganización que avanza sin decreto publicado y que amenaza con dejar a decenas de ayuntamientos, especialmente del rural, sin centro de salud operativo los sábados por la mañana.
La nueva norma supone que los PAC asumirán toda la atención de urgencias desde primera hora del sábado, en lugar de hacerse cargo a partir de las 15.00 horas como sucedía hasta ahora. El precio de este cambio, según los sindicatos, lo pagarán los profesionales —ya sobrecargados— y los pacientes de zonas dispersas, que verán cerrar los ambulatorios de referencia.
Santiago abre el camino con colas de 60 pacientes
El área sanitaria de Santiago fue la primera en poner en práctica la modificación, incluso antes de que se publicara el decreto. El primer sábado en que se aplicó el nuevo modelo dejó una imagen preocupante: 60 pacientes en lista de espera en el PAC compostelano, estrés entre el personal y una sensación generalizada de que el sistema no estaba preparado para asumir esa carga.
La doctora Alicia Colmeiro, de la plataforma PACs contra o Decretazo, describió una situación de saturación que derivó en importantes demoras. Esa primera Semana Santa sirvió de prueba piloto involuntaria para unos diez municipios del área compostelana, cuyos vecinos vieron cómo sus referencias habituales —Carnota, Mazaricos, Porto do Son— quedaban derivadas a los PAC de Muros, Santa Comba o Ribeira.
Mientras que tres de las cuatro áreas sanitarias —A Coruña e Cee, Ferrol y Vigo— ya venían prestando este servicio de forma extraoficial y aguardan el decreto para regularizarlo formalmente, los distritos de Pontevedra e O Salnés, Lugo y partes de Ourense aún no han dado el paso. En el caso de Pontevedra, siete ayuntamientos —Arcade, A Lama-Ponte Caldelas, Barro, Campo Lameiro, Cerdedo-Cotobade, Poio y Vilaboa— quedarían con el PAC de A Parda como única referencia de los sábados por la mañana.
En Lugo, el alcalde de Foz, Francisco Cajoto, ya pidió explicaciones a la Consellería de Sanidade y al conselleiro Antonio Gómez Caamaño ante el posible cierre del centro de salud local, cuya atención se derivaría al PAC de Burela. También se verían afectados Friol —con derivación a Lugo capital— y los municipios de A Cervantes, Pedrafita y Navia, que pasarían a depender de Becerreá.
Mil firmas y huelgas: la respuesta de los profesionales
La contestación social no se ha hecho esperar. El colectivo PACs contra o Decretazo registró ante la Administración más de 1.200 firmas recogidas en menos de una semana en centros de toda Galicia, con el respaldo de profesionales de alrededor de 90 Puntos de Atención Continuada. Firmaron médicos, enfermeras, celadores, conductores, telefonistas y personal de servicios generales. En el escrito, los trabajadores exigen la paralización del proceso hasta contar con un análisis completo de las necesidades asistenciales y los recursos disponibles, y reclaman un plan integral que contemple el envejecimiento y la dispersión poblacional de Galicia.
La CIG mantiene la convocatoria de huelga en atención primaria para los próximos días, cuestionando que la gerencia compostelana resolviese adelantar la aplicación de la medida sin comunicación previa a la representación de los trabajadores. El sindicato califica la iniciativa de "decretazo" y denuncia que se tramita en un contexto de sobrecarga estructural y déficit de profesionales.
La Xunta, por su parte, defiende que la medida otorga seguridad jurídica a una realidad ya existente en varios distritos, y la acompaña de la creación de 211 nuevas plazas entre 2026 y 2028 —100 de médicos y 80 de enfermería— con una inversión de 10,3 millones de euros. Aprobó también un procedimiento de voluntariedad incentivada para la cobertura de guardias en los PAC. Las asociaciones de pacientes no se han pronunciado formalmente de manera conjunta, aunque la presión ciudadana respalda masivamente las peticiones de los sanitarios.
Decreto sin fecha, conflicto con fecha
La idea inicial era que la medida se activase a partir del 1 de abril, aunque la contestación frenó el plan de Sanidade. Finalmente, la consellería la ha pospuesto hasta el 1 de junio, comprometiéndose a mantener el diálogo en la mesa sectorial. El plazo para que los sindicatos presenten alegaciones ya venció. El decreto sigue sin publicarse. Y los sábados, mientras tanto, ya no son lo que eran.
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