El programa gallego de cribado de cáncer de mama reduce a la mitad las mastectomías en dos décadas
Galicia lidera en España la detección precoz del cáncer de mama: desde 1992, más de 3,5 millones de mamografías han salvado centenares de vidas y han permitido que cada vez menos mujeres necesiten cirugías radicales
El cribado del cáncer de mama en Galicia ha logrado uno de sus mejores resultados históricos: en 2024, la tasa de participación alcanzó el 84,8%, según el informe de situación y resultados 2013-2024 presentado esta semana ante el Consello da Xunta. El dato supera ampliamente el 75% que las guías europeas consideran deseable y consolida al sistema sanitario gallego como uno de los más eficientes del Estado en la detección precoz de esta enfermedad.
El impacto más llamativo del informe es la reducción a la mitad de las mastectomías entre las mujeres diagnosticadas a través del programa. En el año 2000, más de la mitad de los cánceres detectados en la primera ronda del cribado requerían extirpación de uno o ambos pechos. En 2023, esa cifra descendió hasta el 25%. En las rondas sucesivas, el porcentaje pasó del 41,8% al 14,38%. La detección en fases muy tempranas, unida a los avances en cirugía conservadora, explica esta evolución.
La probabilidad de morir por cáncer de mama se reduce en un 29% cuando la participación en los cribados supera el 50%, según datos recogidos por el Sergas. En Galicia, esa participación casi dobla ese umbral mínimo. Además, las mujeres diagnosticadas a través del programa presentan una supervivencia a cinco años del 97,8%, frente al 88,6% de las diagnosticadas al margen de él.
TRES DÉCADAS DE PROGRAMA, MILES DE VIDAS
Desde que la Xunta puso en marcha el programa en 1992, se han realizado más de 3,5 millones de exploraciones y se han detectado 13.062 cánceres, de los que el 84% eran tumores invasivos. La tasa de detección se situó en 3,9 tumores por cada mil mujeres exploradas, aunque en 2023 subió hasta cinco casos por cada mil, el valor más alto registrado hasta ahora. Esa tendencia ascendente, que el Sergas registra desde 2006, refleja tanto el incremento de la incidencia como la mayor eficacia diagnóstica.
Galicia registra una prevalencia de 160 nuevos casos por cada 100.000 mujeres en 2024, con Ourense y Lugo entre las provincias con mayor incidencia de toda España. En 2023, fallecieron en Galicia 388 mujeres por cáncer de mama, cifra que ascendió a 448 al año siguiente con datos aún provisionales, lo que la Consellería de Sanidade califica de problema de "primer orden".
La comunidad fue también pionera en 2023 al ampliar la edad de acceso al cribado hasta los 74 años, apoyándose en evidencia científica que mostraba beneficios claros del diagnóstico precoz en esa franja de edad sin un aumento relevante de efectos no deseados, como los falsos positivos. La población destinataria son mujeres de entre 50 y 74 años, a quienes se realiza una mamografía cada dos años.
INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y MEDICINA PERSONALIZADA
La Consellería de Sanidade no se conforma con los resultados actuales. En 2024 puso en marcha un estudio piloto con inteligencia artificial —el software TRANSPARA— como apoyo a la doble lectura independiente de los radiólogos. El objetivo es acelerar los informes diagnósticos, reducir la carga de trabajo de los profesionales y garantizar que los casos de mayor riesgo reciban atención prioritaria. Los resultados están aún en fase de evaluación.
Galicia lidera también el proyecto Mamorisk, que pretende pasar de un cribado basado únicamente en la edad a un modelo multifactorial que incorpore factores genéticos, hábitos de vida y otros indicadores para asignar a cada mujer un nivel de riesgo personalizado.
La Consellería de Sanidade comenzó a citar a las primeras gallegas para este estudio pionero a principios de 2025, con el objetivo de reclutar a 4.000 participantes en toda la comunidad.
A esto se suma el proyecto Xenoma Galicia, que ya ha identificado 14 mujeres portadoras de variantes genéticas de riesgo para cáncer de mama y ovario hereditario, derivadas a unidades de consejo genético con seguimientos intensivos que pueden incluir resonancias magnéticas anuales o cirugías preventivas. Con todo, el propio programa reconoce que los tiempos de espera para iniciar el tratamiento una vez confirmado el diagnóstico no cumplieron los objetivos marcados en 2023, un dato que las organizaciones de pacientes llevan tiempo exigiendo que se corrija.
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