La huelga médica hasta el jueves empieza provocar la cancelación de miles de consultas en el SERGAS
Los sindicatos acusaron a la Xunta de vaciar las agendas para estas jornadas de paro, que se prolongarán hasta el jueves. Con todo, el prejuicio para miles de pacientes es evidente. A nivel político, la Administración de Galicia culpa al Ministerio de Sanidad, que replica que el Estatuto Marco estatal es de mínimos, lo podrán mejorar después en las autonomías.
La huelga médica convocada a nivel nacional contra la reforma del Estatuto Marco ha arrancado este lunes 27 de abril su tercera semana de movilizaciones, con paros previstos hasta el jueves 30 de abril. El conflicto, que acumula ya 16 jornadas de paro, ha vuelto a dejar este lunes concentraciones reivindicativas a las puertas de los grandes hospitales gallegos, mientras en el interior los pacientes convivían con largas esperas y muchos salían con un código para solicitar una nueva cita. Todavía no hay cifras de esta movilización, pero hay que recordar que en la protesta de marzo se cancelaron 21.000 actos médicos en el SERGAS en tres días.
La ruptura de las negociaciones tras la reunión del 17 de abril, la ausencia de las comunidades autónomas en la mesa de diáologo muestran un escenario de bloqueo sin salida a la vista.
En Galicia, los sindicatos médicos Simega y O'Mega han secundado el paro. Los datos, sin embargo, difieren radicalmente según la fuente. La Consellería de Sanidade cifra el seguimiento global en el 16,42% de los profesionales de los centros sanitarios de la comunidad. Siendo una cifra modesta, es mucho mayor que la de los paros de las movilizaciones en Atención Primaria.
O'Mega, por su parte, lo eleva al 84% en los hospitales públicos, alegando que las cifras están condicionadas por unos servicios mínimos que el sindicato califica de «abusivos» y por el vaciado previo de agendas médicas que habría llevado a cabo el Sergas en los días anteriores al paro, extremo que el departamento autonómico ha negado.
Los grandes hospitales, los más afectados
Según los datos de Sanidade, la actividad hospitalaria en su conjunto registró una participación en la huelga del 21,85% en el turno de mañana. En los siete grandes hospitales del Sergas, el porcentaje alcanzó el 22,58%, mientras que en los hospitales comarcales se situó en el 14,07%. La atención primaria fue el nivel asistencial donde el seguimiento resultó más bajo, con un 2,44%, lo que llevó el dato conjunto de ambos niveles al 16,58%.
Por centros, el Complexo Hospitalario Universitario de Vigo lideró el seguimiento con un 27,16%, seguido del CHUAC de A Coruña con un 26,14% y del Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra con un 24,17%. El Hospital Universitario Lucus Augusti de Lugo registró un 20,08%, el CHUS de Santiago de Compostela un 19,30%, el CHUO de Ourense un 20,93% y el Complexo Hospitalario Universitario de Ferrol un 14,64%.
Entre los hospitales comarcales, el Hospital de O Salnés fue el que mayor participación presentó, con un 19,23%, seguido del Hospital Público de Monforte de Lemos con un 17,57% y el de A Mariña con un 16,10%. Los más bajos fueron el Hospital Público de Cee, con un 6,78%, y el de O Barco de Valdeorras, con un 9,84%. Verín alcanzó el 13,11% y Barbanza el 11,76%.
Primaria, con seguimiento mínimo
En atención primaria, el área sanitaria de Vigo fue la que mayor adhesión mostró al paro, con un 5,21%, seguida de la de Pontevedra e O Salnés, con un 2,90%, y Ourense, Verín e O Barco de Valdeorras, con un 2,40%. La de Ferrol marcó el 2,29%, la de Lugo, A Mariña e Monforte de Lemos el 2,11%, y la de Santiago de Compostela e Barbanza el 1,02%. El porcentaje más bajo correspondió al área de A Coruña e Cee, con apenas un 0,28%.
El Comité de Huelga apela directamente a Sánchez
Tras la concentración de la mañana, el Comité de Huelga dio un paso al remitir una carta formal al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la que le solicita que asuma personalmente la dirección de las negociaciones sobre el Estatuto Marco.
Las organizaciones convocantes, entre las que se encuentran AMYTS y CESM, consideran que la ministra de Sanidad, Mónica García, «ha dejado de ser una interlocutora válida» tras el fracaso de múltiples reuniones sin avances sustanciales. A su juicio, el Ministerio ha antepuesto otros intereses políticos a la resolución del conflicto.
Ángela Hernández, secretaria general de AMYTS, fue especialmente contundente al denunciar que Sanidad ha sido empleado como «trampolín» para otras aspiraciones, reclamando una negociación «real, seria y con capacidad de decisión». El colectivo médico no reclama únicamente mejoras retributivas —como el pago justo de las horas de guardia, en las que algunas comunidades autónomas se encuentran a la cola— sino un estatuto propio de la profesión que ponga fin a jornadas que pueden alcanzar legalmente las 96 horas semanales.
El Comité de Huelga advirtió este lunes de que el sistema sanitario se encuentra en un punto de inflexión: «no habrá sanidad pública sin médicos». La propuesta del Ministerio de reducir la jornada máxima a 40 horas en un plazo de cinco años es considerada claramente insuficiente por los sindicatos, que exigen rectificaciones de fondo en los planteamientos del Ejecutivo.
La Xunta se desmarca y apunta al Ministerio
La posición de la Consellería de Sanidade ante la tercera semana de huelga médica ha sido la de situar al Gobierno central como único responsable del conflicto. El conselleiro Antonio Gómez Caamaño ya reclamó públicamente la dimisión de la ministra Mónica García tras las dos primeras oleadas de paros, en febrero y marzo, que dejaron en Galicia más de 200.000 actos asistenciales suspendidos según los cálculos del propio Sergas. La Xunta se ha mostrado formalmente «dispuesta a negociar», pero ha condicionado su participación a que el Ministerio avance primero en el texto del Estatuto Marco, sin ofrecer una propuesta alternativa propia sobre la mesa.
En lo que respecta a la gestión concreta del paro, la Consellería publicó el pasado 22 de abril, en el DOG, la orden que fija los servicios mínimos para los días 27 al 30 de abril en el ámbito del Sergas. Esa orden es precisamente el núcleo de la controversia con O'Mega, que los tacha de «abusivos» y asegura que distorsionan el seguimiento real de la huelga.
La Xunta, por su parte, desmintió también las acusaciones sindicales sobre el vaciado previo de agendas médicas en los días anteriores al inicio del paro, calificándolas de infundadas. Más allá de estas respuestas puntuales, la Consellería de Sanidade no se ha pronunciado públicamente sobre el fondo del conflicto ni sobre las reivindicaciones específicas del colectivo médico gallego.
García defiende su gestión y pone en duda la huelga
La ministra de Sanidad, Mónica García, salió al paso de la nueva oleada de paros para defender su actuación al frente del Ministerio. Lo hizo a las puertas de un acto político de Más Madrid en Fuenlabrada, en plena semana de huelga. García reconoció que las reivindicaciones del colectivo médico son «legítimas» y admitió que el Estatuto Marco acumula «20 años» sin que ningún gobierno lo haya actualizado. Sin embargo, cuestionó que los paros estén justificados en este momento, argumentando que el Ministerio ya ha alcanzado «casi cuatro acuerdos» con los sindicatos, y señalando que tanto las comunidades autónomas como las asociaciones de pacientes y el Foro de la Profesión Médica han pedido al Comité de Huelga que «desescalen el conflicto».
La ministra defendió además el carácter del texto en negociación, al que describió como «un estatuto de mínimos» que debería ser desarrollado posteriormente por cada comunidad autónoma, que es quien ostenta la competencia exclusiva en materia de condiciones laborales. Puso como ejemplo las guardias de 24 horas: eliminarlas, dijo, no depende solo de recogerlo en una norma estatal, sino de disponer de plantilla suficiente en cada territorio. El Ministerio también propuso reducir la jornada máxima a 40 horas en un plazo de cinco años, una medida que los sindicatos convocantes rechazan por considerarla insuficiente e ineficaz a corto plazo.
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