El temporal amainará el martes pero corta a ratos la autovía Pontevedra-Marín
Seguirá lloviendo en los próximos días pero con menor virulencia. Los modelos apuntan a que al menos en la primera semana de febrero el tren de borrascas continuará. Algo que puede provocar inundaciones y crecidas del mar como la que este lunes está creando continuos cortes en la PO-11, la principal vía de comunicación del sur de la Ría de Pontevedra.
La subida del mar alimentada por las fuertes y constantes lluvias obligó este lunes a cortar de nuevo la autovía PO-11, principal conexión entre Marín y Pontevedra, después de que las olas invadieran los carriles a la altura de Praceres. La borrasca Leonardo, que golpea a Galicia con vientos de más de 120 km/h y marejadas de hasta seis metros, ha dejado cortes de tráfico, rutas marítimas suspendidas y el plan INUNGAL activado por riesgo de inundaciones.
El tramo entre Pontevedra y Marín de la autovía PO-11 volvió a cerrarse al tráfico este lunes por la tarde debido al fuerte oleaje que, con la subida de la marea, volvió a cubrir la calzada. La Guardia Civil tuvo que cortar la vía a las 14.50 horas, coincidiendo con la pleamar prevista para las 16.40. Por la mañana, la misma carretera ya había permanecido cerrada durante varias horas hasta su reapertura temporal poco antes de las 11.00.
Los equipos de Protección Civil, Guardia Civil y Policía Local trabajaron durante toda la jornada para achicar el agua acumulada y garantizar la seguridad. La Dirección General de Tráfico (DGT) habilitó desvíos por la PO-546 —la antigua carretera de Marín— y por la VG-4.4, que conecta con la AP-9 y la PO-10. Desde la Xunta se apeló a los conductores a extremar las precauciones y evitar desplazamientos innecesarios, especialmente durante las horas de pleamar.
El 112 Galicia confirmó que la autovía fue cerrada en ambos sentidos mientras las unidades de emergencia trataban de drenar el agua de los cuatro carriles. La inundación provocó importantes retenciones en los accesos a Pontevedra y obligó a reorganizar el tráfico en las inmediaciones del puerto de Marín.
La borrasca Leonardo también afectó al servicio marítimo entre O Morrazo y Vigo. La naviera Pirata de Nabia suspendió las primeras salidas del día —entre las 6.30 y las 8.30 desde Moaña, y entre las 7.00 y las 9.00 desde Vigo— debido a las condiciones del mar. Por su parte, Mar de Ons redujo la frecuencia de las rutas entre Cangas y Vigo, operando solo cada media hora durante la mañana para adaptar la navegación al fuerte viento y oleaje.
En esta jornada, Galicia permaneció bajo aviso naranja por temporal costero decretado por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Se registraron vientos de componente suroeste de fuerza siete u ocho y olas de cinco a seis metros, especialmente en las Rías Baixas. La situación llevó a la Dirección Xeral de Emerxencias e Interior a mantener el Plan INUNGAL en fase de preemerxencia, con especial vigilancia sobre ríos de las provincias de A Coruña, Pontevedra y Ourense.
En Pontevedra, los cauces en seguimiento son los de Cabeiro (Redondela) y Gallo (Cuntis), donde las precipitaciones acumuladas podrían provocar nuevos desbordamientos. En la costa coruñesa, el mar de fondo llegado del Atlántico superó los seis metros en algunos puntos del litoral entre Fisterra y A Costa da Morte.
Según los registros de MeteoGalicia, el viento alcanzó este lunes 126,7 km/h en Oia, en la comarca del Baixo Miño, y 125,3 km/h en Vimianzo (A Coruña). En el interior, municipios como Fornelos de Montes acumularon hasta 51,9 litros por metro cuadrado de agua, mientras que en Baiona se registraron 48,5 litros.
Las temperaturas también mostraron una alta variabilidad: Caldos de Randín (Ourense) cayó hasta los 2,3 ºC a primera hora, mientras que en Marín (Pontevedra) el termómetro alcanzó los 16,3 ºC durante la madrugada. Estas diferencias responden a la masa de aire templado asociada a Leonardo, que ha contribuido a intensificar el contraste térmico y la inestabilidad atmosférica.
La Xunta ha recordado la necesidad de seguir las recomendaciones de seguridad ante los avisos de nivel naranja que permanecerán activos hasta el martes por la noche en los litorales de A Coruña y Pontevedra. Se espera que la situación mejore a partir del miércoles, cuando la borrasca se desplace hacia el Cantábrico y disminuya la intensidad del viento y las precipitaciones.
La previsión apunta a más lluvias e incluso nieve
Para el martes, la AEMET prevé cielos nubosos o cubiertos en toda Galicia, con probables nieblas dispersas en zonas altas. Habrá precipitaciones generalizadas, más persistentes e intensas en la mitad occidental y en Ourense, donde podrían ir acompañadas de tormenta.
A partir del mediodía, la lluvia podría ser en forma de nieve por encima de los 1.000 metros. Meteogalicia por su parte rebaja la cuota de nieve a los 900 metros en Lugo.
Las temperaturas descenderán, sobre todo las mínimas, y se esperan heladas débiles en las montañas ourensanas. El viento soplará del sur y suroeste, con rachas muy fuertes en el litoral atlántico que irán amainando por la tarde.
Eso sí, a diferencia de hoy lunes, mañana martes no hay alertas de AEMET por lluvias para zonas terrestres. Sí hay alertas amarillas por temporal marítimo en todo el país. Sí hay aviso amarillo por nieve en las comarcas más altas de Ourense y Lugo.
Lo mismo sucederá el miércoles. Es decir, seguirá lloviendo y haciendo mal tiempo, pero no tanto como estos dos últimos días.
Así el miércoles se mantendrá la inestabilidad atmosférica, con cielos cubiertos y lluvias débiles o moderadas, más persistentes en el interior. No se descartan episodios de tormenta. La cota de nieve subirá rápidamente de 1.200 metros en la madrugada, sin esperarse más nevadas durante el día. Las temperaturas experimentarán un ligero ascenso, más notable en el interior de Pontevedra, mientras que los vientos seguirán siendo del suroeste, con posibles rachas muy fuertes en zonas expuestas del litoral.
La borrasca Leonardo deja vientos de más de 125 km/h en Galicia y más de 50 litros acumulados por las lluvias
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