Sentencia contra el Concello de Vigo, que deberá indemnizar a la familia del bombero fallecido en un derrumbe
Los hechos ocurrieron en mayo de 2024, cuando el bombero Sergio Sanlés perdió la vida en un operativo.
El Concello de Vigo tendrá que pagar a la familia del bombero Sergio Sanlés las diferencias salariales por las funciones de mando que asumió durante años sin tener la categoría correspondiente. El juzgado reconoce que el funcionario ejerció de cabo y de sargento en Múltiples guardias entre 2021 y 2024, sin que ese trabajo se viera reflejado íntegramente en su nómina.
La sentencia, dictada por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Vigo en noviembre y ya firme, estima parcialmente el presentado por la viuda del bombero contra una resolución previa del Ayuntamiento que había rechazado sus reclamaciones económicas. El juez valida el derecho de la familia a cobrar los complementos vinculados a los puestos de cabo y sargento, aunque acota las cantidades a los servicios efectivamente realizados. En su resolución, el magistrado deja claro que no existe discusión entre las partes sobre el hecho de que Sanlés acumuló durante cuatro años responsabilidades propias de esos rangos de mando pese a tener plaza de bombero raso.
RECONOCIMIENTO JUDICIAL
El fallo detalle que el Ayuntamiento admite el derecho de la viuda a percibir las diferencias retributivas que le hubieran correspondido a su marido, pero mantenía discrepancias sobre el cálculo económico. El juzgado zanja esa controversia y concreta que el Concello deberá abonar las cantidades correspondientes a más de una treintena de guardias en las que Sanlés actuó como cabo y como sargento, con el interés legal añadido. La resolución es firme y contra ella no cabe recurso, por lo que la administración local tendrá que ejecutar el pago a la familia.
Este reconocimiento judicial se produce en paralelo a otras vías abiertas tras la muerte del bombero, relacionada con la organización interna del servicio y las condiciones laborales de la plantilla.
Compañeros de Sanlés ya habían denunciado públicamente la falta de efectivos y la práctica de encomendar a bomberos tareas de mando o jefatura de parque, sin la correspondiente promoción ni retribución. Según publicó la prensa local tras el siniestro, Sergio Sanlés ejercía de sargento interino y responsable del parque de Coruxo en determinados turnos, pese a no contar formalmente con esa categoría ni con toda la formación exigida para el puesto.
INVESTIGACIÓN
Sergio Sanlés, de 49 años y con más de dos décadas de servicio en el cuerpo de Bomberos de Vigo, perdió la vida el 25 de mayo de 2024 en el derrumbe parcial de un inmueble en la zona de Beiramar, durante una intervención que se consideraba rutinaria. El edificio se vino abajo cuando el equipo acababa de balizar e inspeccionar la estructura, y una parte de la primera planta se desplomó sobre el bombero, causándole la muerte en acto de servicio. El Concello decretó días de luto oficial y la ciudad se volcó en homenajes, mientras los compañeros subrayaban su trayectoria y reclamaban más seguridad en las intervenciones.
En el ámbito penal, la Audiencia Provincial de Pontevedra descartó de momento imputar por homicidio imprudente a los propietarios del inmueble, pero abrió la puerta a posibles responsabilidades de los mandos del servicio de bomberos.
El tribunal considera clave analizar los informes de Inspección de Trabajo y del ISSGA sobre si el operativo vulneró derechos laborales y si la orden de intervención, así como el balizamiento ejecutado, fueron adecuados a la normativa de prevención. La viuda del bombero ha solicitado que se investigue si las tareas asumidas por su marido se correspondían con su rango, si existía falta de personal y si el Concello contaba con un plan de riesgos específicos para situaciones como la del derrumbe de Beiramar.
CRITICAS
En el plano político y simbólico, el Ayuntamiento de Vigo ha rendido diversos homenajes a Sergio Sanlés, entre ellos la decisión de dar su nombre al nuevo parque de Coia, como gesto de reconocimiento a su entrega en el servicio público. Formaciones como el BNG han reclamado además que se le conceda a título póstumo la Medalla da Cidade, subrayando que se trata del primer bombero fallecido en acto de servicio en la historia del cuerpo vigués. También desde la Xunta y otras instituciones se trasladaron las condolencias a la familia y al parque, poniendo el foco en la necesidad de reforzar la seguridad de los servicios de emergencia.
El Concello, por su parte, ha defendido su actuación en el ámbito urbanístico y de prevención tras el accidente, y ha asegurado que colabore con todas las investigaciones abiertas, además de impulsar actuaciones urgentes sobre el edificio siniestrado.
Sobre la sentencia retributiva conocida ahora, el gobierno municipal ha admitido el derecho al cobro de las diferencias salariales, si bien no han trascendido valoraciones políticas detalladas sobre el alcance del fallo y su impacto en la organización interna del servicio de bomberos. Los representantes del colectivo de bomberos han reiterado que seguirán atentos a las conclusiones judiciales y técnicas para que se aclaren por completo tanto las causas del derrumbe como las condiciones en las que trabajaba su compañero fallecido.
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