El príncipe Andrew, detenido por la Policía del Reino Unido
La policía británica ha arrestado en Norfolk a Andrew Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, acusado de presunta mala conducta en el ejercicio de un cargo público. El exduque, que cumple hoy 66 años, se encuentra bajo custodia mientras los agentes registran varias propiedades en Inglaterra. El caso reabre el foco sobre sus lazos con el fallecido empresario Jeffrey Epstein, un asunto que persigue a la monarquía desde hace años.
La Policía del Valle del Támesis confirmó en la mañana de este jueves la detención de un hombre sexagenario de Norfolk, sin nombrarlo de forma explícita siguiendo las normas policiales británicas, aunque la BBC y otros medios confirmaron que se trata de Andrew Mountbatten-Windsor. Según el comunicado oficial, el arresto responde a la sospecha de una “mala conducta en el desempeño de un cargo público”.
Los investigadores registraron domicilios en Berkshire y Norfolk, incluidos terrenos cercanos a la finca de Sandringham, donde Andrew reside desde que abandonó su vivienda en Windsor. La actuación se produce tras una evaluación previa de una denuncia sobre la presunta entrega de información confidencial durante los años en que el entonces príncipe actuaba como representante comercial del Reino Unido en el extranjero.
La Policía ha subrayado que el arresto no implica culpabilidad y que el detenido continúa bajo custodia. Las autoridades han pedido “prudencia” a los medios para no interferir en una causa activa, recalcando la necesidad de preservar la integridad del proceso judicial.
Conexiones con el caso Epstein
La detención supone un giro significativo en una investigación que se relaciona con los vínculos del exduque de York con Jeffrey Epstein, el magnate estadounidense condenado por delitos sexuales y fallecido en prisión en 2019. Según diversos medios británicos, el caso podría implicar documentos oficiales compartidos entre Andrew y Epstein durante su etapa como enviado especial de comercio, aunque por el momento la investigación se limita al posible delito de mala conducta pública.
Andrew, que ha negado repetidamente todas las acusaciones, ya había sido apartado de sus funciones públicas en 2019 tras la polémica entrevista concedida a la BBC en la que defendió su inocencia respecto a las denuncias de abusos formuladas por una de las víctimas de Epstein. A partir de ese momento, perdió sus patrocinios y dejó de representar oficialmente a la monarquía.
El arresto ocurre además el mismo día de su 66 cumpleaños, un detalle que la prensa británica no ha pasado por alto en su cobertura. Algunas imágenes captadas esta mañana mostraban vehículos policiales accediendo al perímetro de Sandringham, una escena impensable hace apenas unos años en el corazón de la realeza británica.
Repercusiones y silencio en Buckingham
Hasta el momento, la Casa Real británica no ha emitido ningún comunicado oficial sobre la detención del hermano del monarca. El palacio de Buckingham mantiene silencio, siguiendo su habitual política de no comentar asuntos legales que involucren a miembros de la familia.
En el Reino Unido, la noticia ha causado una enorme conmoción mediática y política, al tratarse del primer arresto de un miembro directo de la familia real en la historia reciente. Los comentaristas coinciden en describir el hecho como “sin precedentes” y de una “gravedad institucional notable”, aunque insisten en que es prematuro extraer conclusiones.
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