El acusado de abusar de una niña de 11 años en Gondomar dice que "no hizo nada" y ella afirma que la tocó bajo la ropa
Fiscalía pide hasta 10 años de prisión para el hombre por un delito continuado de agresión sexual a menor de 16
El acusado de abusar de una niña de 11 años de edad en la localidad pontevedresa de Gondomar asegura que "no hizo nada", mientras que la joven, que en la actualidad ya supera los 18 años, denuncia que la tocó bajo la ropa.
Así lo han señalado este martes durante la vista por este caso llevada a cabo en la sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, donde el hombre ha defendido su inocencia.
En concreto, el varón ha explicado que él es el marido de la tía abuela de la supuesta víctima, con la cual cuadraba en actos familiares cada quince días antes de 2019, año en el que fallecieron los bisabuelos de la menor y ella dejó de acudir.
Según su versión, la niña jugaba con otros menores y estaba mucho tiempo en la cocina con su mujer y nunca la acompañó a coger vino a la bodega de la casa, donde supuestamente habrían ocurrido los hechos.
Sin embargo, la joven ha relatado que, en al menos dos ocasiones, ella habría ido a llenar una jarra con vino de los barriles que había en la bodega y el hombre habría ido con ella, metiéndole la mano en el interior del pantalón, apartando toda su ropa e introduciendo un dedo en su vagina.
Todo ello cuando tenía unos 11 años, aunque finalmente denunció a los 16, tras contárselo a su tía, con la que vivía, debido a que una de sus amigas había sufrido algo similar, lo que la animó a verbalizarlo, tal como ha indicado.
A la vista también han acudido a declarar, en calidad de testigos, la madre de la víctima, que se enteró de lo ocurrido después de que su cuñada (la tía de la niña) la informase, así como los cuñados del acusado (tíos abuelos de la menor).
Estos dos últimos han subrayado que se está acusando a una persona "injustamente" porque "nada de eso pasó". En la misma línea, han dicho que los niños no solían ir a por el vino a la bodega, que estaba cerrada con llave.
Por su parte, las psicólogas en su análisis pericial indicaron que la menor ya estaba en seguimiento psicológico previo debido a la situación sociofamiliar en la que vivía (residía con su abuela paterna y su tía y no con su padre ni con su madre) y que al ser una niña de 11 años, su "inmadurez" quizá no le permitía conocer el grado de riesgo de esa situación, motivo por el que no ponía problemas para volver a la casa a las comidas familiares.
Fiscalía pide hasta 10 años de prisión para el hombre, acusado de un delito continuado de agresión sexual a menor de 16 años. Además, solicita una indemnización de 10.000 euros por los daños morales causados. Al respecto, la joven indicó que en ocasiones trató de autolesionarse.
En su alegato final, la fiscal vio "coherente" el testimonio de la víctima y apuntó a que no había acuerdo sobre cómo solía estar la puerta de la bodega, ya que unos familiares dijeron que la llave estaba colgada al lado y otros dijeron que encima en la casa, mientras que la niña aseguró que se mantenía puesta en la propia puerta.
La defensa solicitó la libre absolución del hombre, insistiendo en que testigos aseguraron que no se enviaba a los niños a por el vino y en que quizá la denuncia es una forma de "apoyo" a su amiga, que había vivido una situación similar.
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