Un proyecto europeo prueba en Pontevedra bancos y materiales urbanos impresos con biomateriales
La plaza de Barcelos, en Pontevedra, se convirtió desde este miércoles en un escaparate de nuevas soluciones urbanas desarrolladas dentro del proyecto europeo 'Ambiance', coordinado por el Centro Tecnológico AIMEN junto a la empresa gallega SETGA, con el propósito de replantear cómo se fabrican los elementos que forman parte de las ciudades del futuro.
La iniciativa, presentada en colaboración con el Ayuntamiento de Pontevedra, permitirá a los vecinos conocer distintos prototipos diseñados a partir de biomateriales y tecnologías avanzadas de producción.
Entre las piezas expuestas destacan bancos y estructuras urbanas impresas en 3D, componentes para instalaciones deportivas y materiales constructivos obtenidos a partir de residuos agrícolas reutilizados.
El proyecto busca reducir de forma drástica el impacto ambiental asociado a la fabricación de mobiliario y equipamientos urbanos. Para ello, apuesta por materiales de origen biológico procedentes de vegetales y subproductos agrícolas, combinados con sistemas digitales capaces de optimizar la producción y minimizar residuos.
Según los responsables de la iniciativa, el objetivo es rebajar hasta en un 70% la huella ecológica de estos productos mediante estrategias vinculadas a la economía circular, como el reciclaje, la reutilización, el compostaje o la recuperación energética.
La propuesta incorpora además herramientas tecnológicas como inteligencia artificial, sensores conectados a través de Internet de las Cosas y gemelos digitales que permiten supervisar el proceso de fabricación en tiempo real y detectar posibles defectos antes de que lleguen al producto final.
Durante la presentación, el alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, destacó el valor de que la ciudad haya sido elegida como escenario de pruebas para este programa europeo. El regidor defendió que la iniciativa sitúa a Pontevedra "en la vanguardia de la investigación y la creatividad europea" en materia de sostenibilidad y nuevos materiales.
Fernández Lores también puso el foco en la implicación de la firma pontevedresa SETGA y del consorcio internacional que participa en el desarrollo del proyecto, integrado por diez entidades de seis países europeos.
A su juicio, encontrar alternativas a los materiales tradicionales utilizados en espacios públicos es fundamental para avanzar hacia modelos urbanos más sostenibles y alineados con los objetivos de la Agenda 2030.
Uno de los elementos que más interés despertó entre los asistentes fue el mobiliario urbano fabricado mediante impresión 3D a gran escala con un robot de tres metros de altura. Estas piezas están elaboradas con bioplásticos obtenidos de procesos de fermentación de vegetales como la caña de azúcar o la yuca.
La exposición también muestra paneles decorativos desarrollados por la firma sueca Podcomp y nuevas superficies de césped artificial con fibras biológicas creadas por la empresa italiana Mondo.
Precisamente las soluciones aplicadas a campos deportivos fueron valoradas especialmente por el alcalde, que subrayó la necesidad de dar paso a alternativas más ecológicas para sustituir los actuales sistemas de césped artificial, cuya gestión y reciclaje presentan importantes dificultades.
Los prototipos permanecerán instalados durante los próximos seis meses en la plaza de Barcelos como parte de una fase experimental abierta. El objetivo es comprobar cómo responden los materiales tanto a las condiciones climáticas como al uso cotidiano en un entorno urbano real.
El proyecto 'Ambiance' dispone de un presupuesto superior a los 4,5 millones de euros y una duración de cuatro años. En él participan entidades de España, Italia, Suecia, Austria, Francia y Suiza.
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