Arabia Saudita, un país que encarcela por terroristas a las mujeres que reivindican derechos como poder viajar sin un tutor, es adecuado para acoger la Supercopa de España de Fútbol Feminino. Rafael Louzán, el gallego condenado por prevaricación, ha anunciado que ya hay conversaciones en marcha con la dictadura saudita.