Repasamos la literatura científica publicada sobre el libro electrónico que impulsa la Consellería de Educación una década después de su implantación. En general, los autores han encontrado cierta frustración entre las altas expectativas y los resultados reales. Lo mejor valorado son los equipos, el hardware, y lo peor la calidad de los contenidos y la falta de formación de un profesorado falto de tiempo para reciclarse.
¿Qué sentido tiene limitar las pantallas a los niños en casa -como piden insistentemente los expertos - si la propia Administración impone esas mismas pantallas en Educación Primaria? Miles de madres y padres de Galicia se hacen esta pregunta todos los años cuando su prole cumple los diez años y deben incorporarse a Edixgal, el programa de libro electrónico de la Xunta. Los ya que han dado un paso al frente y están recogiendo firmas para parar la migración del papel al digital, como ha decidido Suecia.
El programa del libro de texto electrónico genera polémica pues no cubre todas las asignaturas y, sin embargo, sus usuarios no pueden solicitar las subvenciones para libros en papel.