La fibromialgia, una enfermedad que afecta a entre el 2% y el 4% de la población, produce un impacto profundo en la calidad del sueño. Aunque la duración del descanso nocturno pueda parecer normal, muchas personas con este diagnóstico —mayoritariamente mujeres— se despiertan con una sensación persistente de cansancio. Los especialistas destacan que el problema no está tanto en cuánto se duerme, sino en cómo se duerme.