Las primeras investigaciones apuntan a que los cinco jóvenes utilizaban el trastero donde se originó el incendio como punto habitual de encuentro. El espacio, situado en la azotea del edificio, había sido acondicionado y era frecuentado regularmente por el grupo.Por causas que todavía se investigan, el fuego se declaró en el interior del trastero sin que los jóvenes pudieran abandonarlo a tiempo