Estamos a la altura del libro dos, pero el tiempo pasa para todos. Llegaremos al séptimo libro y tarde o temprano tendremos la oportunidad destruir a aquel que no debe ser nombrado.
Suponiendo que una sola puede destruir una ciudad entera, con la posibilidad de causar la muerte de millones de personas, me quedo con la frase de Alphonse de Lamartine:«La guerra no es más que un asesinato en masa, y el asesinato no es progreso».En todo este juego tenemos a las élites armamentistas, que se hicieron fuertes para imponer políticas por encima de los gobiernos y la población, sin estar sometidas a ningún tipo de control.
Es mejor creer que hay un Dios, solo un poquito y no todos los días. Así será más fácil tener certezas, ya que todo responde a un plan divino.