Santiago de Compostela arranca 2026 con un batacazo en el sector hotelero que pone en jaque su modelo turístico: ocupación media del 30,38%, el peor enero desde 2018 excluyendo pandemia, y 16.000 pernoctaciones menos que el año pasado. Preocupados, algunos, aliviados otros, los compostelanos se lanzan preguntas como ¿Es esto señal de que el turismo compostelano ha tocado techo?, ¿cuáles son los motivos de cifras tan malas?, ¿se explica todo por la supresión de líneas de Ryanairo o influye más la tasa turística?