​Celta y Dépor: tan lejos; tan cerca

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Los dos equipos gallegos atraviesan una profunda crisis de juego que ha puesto contra las cuerdas a sus dos entrenadores, Fran Escribá y Juan Antonio Anquela, cabezas que podrían rodar el próximo domingo si con consiguen una victoria ante su público.


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Escribá y Anquela se juegan sus puestos esta semana


Si uno no es capaz de encontrar al Celta de Vigo y al Deportivo de La Coruña en las clasificaciones de Primera y Segunda es sencillamente porque tiene la cabeza levantada. Para divisar a los dos equipos gallegos hay que agachar la vista, y aunque hay toda una categoría entre Vigo y A Coruña, sus realidades no podrían ser más idénticas: cuartos por la cola, un pobre inicio liguero que no se parece en nada a las expectativas generadas y dos entrenadores, Fran Escribá y Juan Antonio Anquela, que se juegan el puesto la esta semana.


Ante este panorama, el domingo se antoja decisivo para los dos equipos, ya que los dos equipos están obligados de amarrar los tres puntos en Balaídos y Riazor justo antes del parón liguero por los partidos de selecciones (aunque en Segunda División no es tal, porque la competición no se para a pesar de que el cuadro herculino perderá algunos jugadores), ya que esas dos semanas de descanso son el mejor momento para dar un giro de timón en caso de querer destituir al técnico.  


ESCRIBÁ

En Ipurúa el Celta de Vigo ofreció su peor versión: impreciso en defensa, inoperantes en ataque donde siguen peleados con el gol y estériles en la posesión. La derrota ante el Eibar parece haber sido la gota que colma la paciencia de una afición que nunca terminó de ver claro eso de que Escribá dirija el banquillo celeste. En los últimos años, el club olívico apostó por una línea clara de fútbol: posesión y toque, ganar a partir del balón. Una línea que se inició en 2013 con la contratación de Luis Enrique y que continuó con los éxitos de Berizzo. Sin embargo, tras la salida del 'Toto', la entidad trató de mantenerse en la senda del buen juego, pero una tibia temporada con Unzúe al frente y la mala experiencia de apostar por entrenadores sin apenas experiencia en Europa como Mohamed y Cardoso llevaron al Celta a apostar por resultados antes que por estilo.


La jugada no salió mal y el cuadro vigués salvó la categoría el año pasado gracias a un buen final de campaña, pero aunque los números de Escribá mejoraron a sus antecesores -aunque no era tarea dificil- su propuesta nunca terminó de encandilar a los incondicionales celtiñas. Sin embargo, en A Sede le dieron un voto de confianza este verano, aunque los fichajes que llegaron a Vigo casan más con un entrenador de toque que con el esquema del técnico valenciano, donde lo único que no se negocia es el esfuerzo. Tal vez por eso uno de los jugadores que más ha brillado en este inicio de campaña sea Aidoo.


El runrún en la grada viene de lejos pero ahora empieza a cobrar fuerza. Muchos empiezan a mirar al palco y piden que echen una mirada al mercado de entrenadores, donde Quique Setién se mantiene a la espera de un proyecto interesante y el del Celta puede serlo, tanto por aspiraciones como por plantilla. Sin embargo, en la cúpula del club guardan silencio y esperarán a lo que ocurra este domingo ante el Athletic de Bilbao. Si el partido no termina con triunfo celeste y el equipo cae a puestos de descenso, de los que ahora solo les separa un punto, Escribá puede acabar echado a los leones (y nunca mejor dicho).


ANQUELA

Las aguas no bajan menos revueltas en A Coruña, donde el Deportivo lleva siete jornadas sin ganar y cuenta por empates sus cuatro últimos paritdos. Las lesiones, especialmente en defensa, tampoco han ayudado al equipo, pero más allá del infortunio, lo cierto es que Anquela no termina de dar con la tecla. Ante el Mirandés, un recien ascendido y que tiene los mismos puntos que el Dépor, Dani Giménez volvió a ser el mejor de su equipo, lo que evidencia que no hay una sola parcela del campo que dominen los herculínos.


Con todo, Anquela puede tener una vida extra, ya que el partido ante el Girona de este jueves todavía puede darle aire, sea cual sea el resultado. Con tan poco margen antes de recibir el domingo al Almería, uno de los cocos de la categoría, el presidente Paco Zas podría considerar precipitado cargarse al técnico con apenas dos días de descanso. Aunque una derrota estrepitosa en Montilivi podría acelerar el proceso y no haría falta a esperar al verdicto de Riazor, que el pasado domingo ya anticipó su disgusto ante la mala imagen dada por el equipo.


De hecho, el propio Zas salió al paso después del empate para ratificar al técnico y al director deportivo del club, Carmelo del Pozo. "Sería injusto decidir sobre el futuro de Juan Antonio Anquela. No se nos ha pasado por la cabeza destituir al entrenador. Hay que comentar que no ha trabajado en unas condiciones favorables, jugadores llegados a última hora y tarde, jugadores del filial en la pretemporada, una plantilla que no ha estado cerrada hasta el último día de mercado...", consideró el dirigente blanquiazul, que no quiere ni oir hablar de pelear por la permanencia y mantiene el ojo puesto en la zona de playoff. A pesar de sus aspiraciones, es posible que para alcanzar ese objetivo haga falta algo más que buena voluntad.  

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