Nieves Corte rescata a Christine de Pizan en 'La guardiana de la rosa': "Hoy hay mujeres peor que en la Edad Media"

Letrada en el Tribunal Constitucional, Nieves Corte se lanzó al mundo de la escritura tras años leyendo y releyendo sobre una figura desconocida en España como Christine de Pizan, que sin embargo puede ser considerada como la primera autora de la historia. 'La guardiana de la rosa' (Plaza & Janés) es la primera novela de Corte, que atiende a Galiciapress después de presentarla en Vigo, donde recibió críticas muy positivas por su capacidad de trasladar a los lectores hasta el corazón del París de la Edad Media. 


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Nieves Corte

 

Vienes de presentar la novela en Vigo. ¿Qué tal ha sido la experiencia? 

¡Genial! La verdad es que la gente fue súper cariñosa y todos tan hospitalarios, todo tan bien organizado...encantada de la vida. Y luego este tiempo fenomenal que tenéis y esta ciudad tan bonita, disfrutándola en la medida de lo que se puede con el tiempo que hay.

 

Y en ese contacto con los lectores, ¿qué respuesta estás recibiendo con esta primera novela?

Muy buena. El libro está muy reciente, está muy calentito porque salió el 19 de febrero y la gente se está ahora terminando de leer la novela, pero estoy recibiendo una respuesta que me está fascinando. Mensajes muy cariñosos, diciendo que ha sido una lectura muy inmersiva en la Edad Media, que les ha gustado mucho la historia, que les ha atrapado. Cuando te llegan esos reconocimientos, pues dices: "Mereció la pena todo el trabajo y tantos años de escritura". Es muy bonito, como un sueño, la verdad.

 

En ‘La guardiana de la rosa’ nos remontamos hasta la Edad Media, un periodo que muchos pueden considerar bárbaro en muchos sentidos, pero tú nos descubres a un personaje que estaba muchos siglos por delante de su tiempo.

Sí, y eso es lo fascinante de esta mujer, que se adelantó a su época. Siempre digo que es una innovadora o una revolucionaria porque las ideas que mantuvo eran ideas ya mantenidas, pero siglos después por otras mujeres y por otros hombres en defensa de la mujer, de sus derechos y de la dignidad femenina. Que en plena Edad Media, Baja Edad Media ya, muy cerquita del humanismo, fuese una adelantada total, una mujer en sus circunstancias que escribiese, que se metiese en el mundo de hombres y que defendiese a la mujer, era algo increíble.

 

¿Sería justo decir que Christine de Pizan fue la que abrió el camino para que llegaseis las demás? ¿O esa es una responsabilidad compartida?

Creo que es que fue la primera porque fue la que inició un movimiento que se llamó "la querella de las mujeres" o "la querella de la rosa". Ella fue la primera, porque luego hubo muchos después, hombres y mujeres, que defendieron la misma idea. ¿Pero en qué consistió la querella? Pues precisamente en rebatir las ideas tan asentadas a lo largo de los siglos, de toda la historia, de la inferioridad femenina, tanto natural, como biológica, como moral. Entonces se consideraba a la mujer como un ser de segundo orden, con una moral distinta a la del hombre, el valor del alma de la mujer incluso se decía que tenía menos valor, se cuestionaba todo, hasta espiritualmente.

 

Y frente a eso se alza Christine de Pizan, con lo cual inicia una querella, una lucha, en defensa no tanto de los derechos, que también, pero, sobre todo, de la dignidad femenina, que es la base de todo. Es decir: primero considéreme usted como persona y no como algo de segundo orden y luego ya hablamos de igualdad y de derechos, pero primero como persona. Eso es lo que empezó ella, esa lucha.

 

AÑOS DE DOCUMENTACIÓN

Todo arranca con ‘El romance de la rosa’, un poema medieval escrito muchos siglos antes y que sirve como reverso a las ideas de Christine. ¿Cómo llegan hasta ti este poema y esta figura tan desconocida para muchos? 

Me llegó primero la figura de Christine. Yo la descubrí un poco por azar porque yo no la conocía, como nos pasa a casi todos en este país. En Francia, por ejemplo es un personaje muy famoso, considerada como una de las mujeres más eminentes de toda la historia francesa, pero aquí era una desconocida. Cuando la conocí, por pura casualidad leyendo cosas de mujeres, me salió su nombre y la leí. Cuando lo leí pude ver el debate literario en el que entró contra este libro, 'El romance de la rosa', que era un libro que se escribió un siglo antes de la época de Christine, pero era como el bestseller de la época. 

 

Este libro se expandió y era un insulto contra la mujer. Esa temática que se venía haciendo desde hace siglos de que la mujer es inferior, que cosifica a la mujer diciendo no tiene ningún valor, que tiene todos los vicios, es la que tiene el pecado original, la que engañó a Adán...todo lo malo era concentrado en la mujer. Christine al leer este libro que estaba en boca de todos se quedó impactada y quiso rebatir sus ideas. Entonces entró en una polémica con todos los escritores de la época que defendían ese libro, que decían que su escritor era eminente, ilustre, que su libro decía maravillas. Ella lo que dijo que de maravillas nada, que era un insulto contra todo el género femenino.

Y se atrevió a hacerlo en plena Edad Media, con lo cual fue una revolución.

 

L03805A LA GUARDIANA DE LA ROSA  portada

 

En ese proceso de construcción de los ambientes, los escenarios y demás que tanto tiempo te llevó, ¿cómo fue el trabajo de documentación para empaparte de ese París del siglo XV?

Ha sido un trabajo muy largo y lento. Yo me dedico al derecho y hay que contar con eso, que tengo poco tiempo y es mi tiempo libre el que dedico a la novela y a la documentación. Me he tirado como cinco años simplemente leyendo, y leyendo, y leyendo de la Edad Media. Hasta que no tuve en la cabeza la idea del París medieval no me puse a escribir la novela. Primero tenía que saber cómo vivían, cómo comían, qué sentían, qué carácter tenían en la Edad Media, porque todo eso luego se refleja en la novela. Y cómo era el París medieval, cómo estaban los puentes, llenos de casa, llenos de mercados, incluso el cementerio de los Santos Inocentes que sale tanto en la novela era como una especie de mercado allí, no un cementerio en la idea que tenemos hoy en día. Había hasta prostitución dentro del cementerio. Lo que quiero decir es que hasta que no tienes una idea de cómo era ese París tú no puedes escribir, no puedes mover a tus personajes en un sitio que desconoces. Eso solo pude hacerlo a lo largo de los años, leyendo mucho.

 

 

Tampoco las iglesias y catedrales tenían la misma función que imaginamos hoy. Funcionaban como hospicios en muchos casos. ¿Qué otras cosas descubriste en ese proceso que te sorprendiesen?

Pues todo. Por ejemplo, yo he ido muchas veces a París y he visto que enfrente de Notre Dame hay un hospital, que es el Hôtel-Dieu. Cuando descubrí que ese Hôtel-Dieu existía en la Edad Media y en el mismo sitio enfrente de Notre Dame, me puse a indagar y entonces empiezas a encontrar cosas maravillosas, libros antiguos que te hablan de cómo ahí acababan los peregrinos, cómo cuidaban a los enfermos, era el hospital medieval. Entonces haces descubrimientos importantes pues a través de ir tirando mucho de biblioteca y te das cuenta de cosas como que por ejemplo, en el Notre Dame que he estado tantas veces, te das cuenta que era un Notre Dame muy diferente porque la fachada era policromada, estaba todo pintado de colores. Se accedía a Notre Dame por una escalinata porque París entonces estaba a un nivel más bajo. Hoy en día tú pasas y es todo plano, no hay ninguna escalera, pero mi protagonista se me sienta con todos los mendigos de París ahí, en la escalera de Notre Dame. El que lo lea puede decir: "Pues yo he ido a Notre Dame y no hay escalera". No, pero es que en la Edad Media sí la había. Todo eso es un descubrimiento de cosas que ves y con las que vas descubriendo un París distinto.

 

"SI CHRTISTINE DE PIZAN LEVANTARA LA CABEZA..."

A muchos puede sorprender que este sea tu primer salto al mundo de la novela. Para los que no lo sepan eres letrada en el Tribunal Constitucional. No sé si esto servía como refugio de los tribunales, que también deben de ser lugares muy testosterónicos. 

La verdad es que la novela ha sido como un poco esparcimiento de todo, un escape. Date cuenta que cuando empiezas a escribir, y sobre todo en otra época, vives en esa otra época durante mucho tiempo. Vives en el Madrid del siglo veintiuno, pero en la cabeza tienes un mundo distinto y que te sirve un poco de evasión, que es el París medieval y que es fascinante. Espero que la gente haga esa inmersión. La gente me está diciendo que sí, que viaja a la Edad Media con la novela. Eso me llena de alegría, que ese esfuerzo de documentación al final dé resultado.

 

Es paradójico que presentes tu libro, que habla de una mujer que defendía la dignidad de su género en la Edad Media, en un momento en el que se multiplican las corrientes y las voces que precisamente lo que buscan es devolver a las mujeres a la Edad Media.

Ha habido mucha evolución en defensa de la mujer, garantizar sus derechos y todo. Pero hay comportamientos muy reprobables todavía que hay que combatir, y roles que todavía tarda la gente en cambiarlos, y países en los que la mujer está, yo te diría, peor que en la Edad Media. Pero peor, y esto es fuerte decirlo. Si Christine de Pizan levantara la cabeza y viese cómo están en algunos países, que a la mujer no se la permite todavía estudiar o ir a la universidad, o se las obliga a tapar el rostro completamente, diría: "¡Dios mío, en la Edad Media no!". 

 

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Nieves Corte

 

En la Edad Media tenían sus trajes pesados e incómodos, pero la mujer lucía su rostro y tenía su propia identidad, nadie las ocultaba. Hay mucho por hacer, y si te lees 'La ciudad de las damas' hay un llamamiento precioso de la propia Christine de Pizan a todas las mujeres para que se valoren y que no hagan caso de aquellos que las menosprecian y las infravaloran, y tiene unas frases espectaculares al final de su obra. Creo que es un tema actual, pero de mucha actualidad.

 

Sería una especie de libro previo a 'Una habitación propia', de Virginia Woolf.

¡Sí! Pero fíjate que es que una de las innovaciones que tuvo Christine de Pizan fue precisamente eso. Virginia Woolf hablaba de la habitación propia en ese magnífico ensayo, que es uno de los más bonitos que tiene, de que la mujer necesita un espacio propio para desarrollarse intelectualmente. Y resulta que es que Christine, en el siglo XV, ya se adelantó a eso. Creo que sería la primera mujer que dentro de su habitáculo, dentro de su espacio familiar, tiene un estudio para ella. Y ella habla en sus obras de "mi estudio". Tenía su cátedra, que era una silla para escribir con sus pupitres, sus plumas, tiene el espacio propio del que hablaría Virginia Woolf siglos después. Era adelantada hasta en eso, hasta en crearse su propio habitáculo personal.

 

El libro habla también de una proto sororidad, como la entenderíamos ahora. En el plano literario lo vemos también entre las escritoras, al menos aquí en Galicia, donde parece que existe una muy sana relación entre las autoras, dándose aliento constante unas a otras en un momento de verdadero boom y éxito de muchas mujeres novelistas. ¿Has percibido ya una red de apoyo dentro de la literatura española?

Yo creo que sí. Hay gente que ha sido un poco reacia a escuchar voces femeninas. Tengo un amigo que es un lector asiduo y no le gustaba leer sobre mujeres. Y resulta que ha salido el libro y ha dicho: "Me ha sorprendido gratamente". Le digo que me alegro que se enganche ahora con voces femeninas. Siempre le he dicho que la voz femenina ve el mundo de una forma distinta. No te digo ni mejor ni peor, pero vemos a veces con una mirada distinta que también te aporta mucho la literatura masculina, pero también femenina. Iual que a él le ha sorprendido, y yo creo que se puede enganchar con voces femeninas, le puede pasar a mucha gente que dices: "Bueno, pues las escritoras también tienen mucho que decir". 

 

¿LA SERIE DE 'LA GUARDIANA'?

Además, este es un género que se presta mucho al formato de las plataformas de series. ¿Es posible que ya te hayan sondeado con una idea parecía?

¡Me lo dice mucha gente! Desde que ha salido la novela lo ven muy cinematográfico. Yo no lo sé, creo que es por la forma de escritura que tiene. Baso casi todo en escenas. Entonces, como hay mucha escena, entonces resulta muy visual, y en lugar de utilizar una voz narrativa externa que te hable el narrador, prefiero mostrar a través de las escenas y de cómo se mueven los personajes, con diálogo y escena. Creo que eso lo hace muy visual, por eso siempre me dicen que están viendo una película o una serie. En Vigo me lo decían y en eso posiblemente coincida bastante la gente, pero es simplemente el lograr que sea visual o no, y creíble.

 

Ahora toca disfrutar de todo el proceso después de la publicación, pero, ¿estás trabajando ya en algo nuevo? ¿Podemos esperar más libros con tu firma de cara a 2027?

Estoy ahora tan desbordada con todo esto que estoy centrada en 'La guardiana de la rosa', pero estoy ya recopilando información, comprándome libros sobre temas que me gustan para documentarme. Y cuando encuentre una historia como la de 'La guardiana' que realmente me llene en el corazón y diga "esto hay que contarlo", pues contarlo. Pero estoy ya un poco en ello. Así que espero  que sí, que haya una segunda.

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