El Obradoiro pasa como un ciclón por Torrelavega y roza el ascenso a la ACB (65-95)
El conjunto de Diego Epifanio arrolló al Grupo Alega Cantabria en el Vicente Trueba y podría certificar su regreso a la élite esta misma tarde si el Leyma Coruña tropieza en Palma
El Monbus Obradoiro ha dado este domingo 3 de mayo un golpe casi definitivo a la temporada. El colectivo de la capital gallega, arropado en el Vicente Trueba por un gran número de aficionados, doblegó sin compasión a un Cantabria muy inferior, que solo aguantó tres minutos el ritmo marcado por los compostelanos. Con el pitido final y un contundente 65-95, el Obra toca de nuevo la ACB con la palma de la mano.
Un inicio espejismo y la reacción estelar
El partido arrancó con dudas para los gallegos tras una pérdida de Westermann y el acierto del santiagués Pablo Hernández, que anotó para el Cantabria. Un triple de Hernández, otro de Powell y una canasta de Yu encendieron las alarmas con un 12-5 inicial.
Westermann y Barcello, con sendos lanzamientos desde la larga distancia, recalcularon la ruta para los de Diego Epifanio, "Epi". Un parcial de 0-11 en los cuatro minutos finales del primer cuarto dio la vuelta al luminoso, pasando del 12-5 al 21-28. A los cántabros les duró la gasolina exactamente tres minutos; a partir de ahí, el Obra fue dueño y señor del duelo.
En el segundo periodo, el Cantabria "se borró" del encuentro. Dos triples de Barrueta y otro de Brito alejaron la renta hasta los veinte puntos (29-49). El Obradoiro jugó a placer, sin trabas y con un baloncesto de élite, alcanzando el descanso con un demoledor 34-53. Los locales solo fueron capaces de anotar 13 puntos en este parcial ante un Obra que no levantó el pie del acelerador.
Gestión y sentencia tras el descanso
Tras el paso por vestuarios, la diferencia alcanzó una máxima de +25 (36-61). Aunque el Obradoiro se permitió el lujo de jugar a medio gas y relajarse —lo que permitió al Cantabria ganar el parcial del tercer cuarto (22-19) y situarse a 16 puntos (56-72)—, la victoria nunca peligró.
En el último tramo, el Vicente Trueba se rindió a la evidencia y empezó a escucharse el Miudiño. Un triple de Barrueta (59-77) y un espectacular mate de Dos Anjos terminaron de hundir a un cuadro cántabro que bajó los brazos ante la superioridad física visitante. La distancia llegó a ser de 32 puntos, cerrándose finalmente en el 65-95 definitivo.
Cuentas para el ascenso: El cielo está cerca
La victoria deja al Obradoiro en una situación privilegiada para liderar la división y obtener la única plaza de ascenso directo. Si el Básquet Coruña pierde en su visita a la pista del Fibwi Palma (18:00 horas). Si los herculinos ganan hoy, el Obra tendrá que dar el paso definitivo en la "caldeira" de Sar frente al Gipuzkoa.
El equipo de Epi ya espera noticias desde Mallorca, sabiendo que el regreso a la máxima categoría es ya solo cuestión de tiempo.
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