¿Cómo les va a los cedidos del Celta? Una buena noticia, un gran problema y tres posibles ingresos millonarios
Damián Rodríguez, Unai Núñez, Carlos Dotor, Carles Pérez y Manu Sánchez son los futbolistas con contrato con los vigueses pero cedidos en otros equipos este año.
Entramos ya en la recta final del campeonato y en la secretaría técnica del Celta de Vigo se amontonan los informes sobre futbolistas de presente y futuro en Balaídos. Los hay que vienen desde abajo apretando fuerte, con un Celta B que es la sensación de la Primera RFEF en la enésima camada de cachorros de A Madroa que llaman a las puertas del primer equipo, con nombres como Anxo Rodríguez u Óscar Marcos timbrando insistentemente con cada actuación sobre el verde. Otros están en el vestuario de Giráldez, esperando por una posible renovación o una llamada para confirmar que se cuenta con ellos para el año que viene. Pero hay cinco expedientes, los de los futbolistas cedidos, que dibujan situaciones diametralmente distintas en cada caso, con algunos que están aprovechando su oportunidad y otros que han confirmado, tristemente, que su nivel está lejos del exigible en la escuadra olívica, donde tratan de reeditar su presencia en competiciones europeas para el año que viene.
EL CASO DAMIÁN
En ese barco pretende estar Damián Rodríguez, el último en salir y puede que el primero en regresar. En A Sede tienen mucha confianza depositada en el centrocampista a préstamo en el Racing Club de Santander. El de Ponteareas era el último en la rotación de centrocampista y no estaba teniendo los minutos necesarios para crecer y mejorar, aunque Giráldez siempre lo tuvo en estima. Lo mejor para ambos era una salida para foguearse y la posibilidad de enrolarse en un proyecto ganador como el del Racing era una apuesta segura.
El riesgo era no encajar en un bloque tan bien definido como el de los santanderinos, pero Damián cayó de pie en el Sardinero. El gallego se ha hecho con la manija del equipo cántabro y su impacto ha sido inmediato, participando en once de los doce partidos en los que ha esta disponible, casi siempre siendo parte del once titular. Ya ha superado las siete presencias que firmó con el Celta entre liga, copa y Europa League este año y prácticamente dobla en tres meses los minutos acumulados hasta enero.
Giráldez y su equipo siguen al dedillo su progresión positiva hasta la fecha y en verano evaluarán si es recuperable para la causa o si debe seguir en Cantabria, quizá en Primera División en el regreso del Racing a la élite. De momento, es la mejor de las noticias entre los cedidos.
¿TRES POSIBLES INGRESOS?
Damián parece ganarse una continuidad que no tienen ni mucho menos garantizada ni Manu Sánchez, ni Unai Núñez ni mucho menos Carlos Dotor. El de Manu es el caso más complejo: tiene contrato hasta 2028, es titular indiscutible en el Levante y una de las pocas notas positivas de la campaña de los del Ciutat de Valencia, pero hay overbooking en su posición. El ex del Atlético, que llegó a Vigo hace varias temporadas en la operación con Galán, también aprovechó en su día su estancia en el Alavés, pero Javi Rueda, Álvaro Núñez, Carreira o Mingueza le cierran la puerta de par en par.
La más que previsible salida de Mingueza y la renovación de parte de la zaga, con Ristic y Aidoo más fuera que dentro y a la espera de la decisión que se tome con Manu Fernández o Yoel Lago, puede ser el clavo ardiendo al que se agarre un Manu Sánchez que, sin haber hecho nada mal, no convence todavía al cuerpo técnico, que priorizará a los que ya están o peinará el mercado en busca de refuerzos. Así, el todavía jugador del Levante (guarda una opción de compra sobre el lateral) tiene por delante nueve partidos para mantener el nivel, tratar de lograr la permanencia y quién sabe si seducir a algún pretendiente que pueda echarle el guante a este futbolista de 26 años tasado en 6 millones de euros.
Por Unai Núñez deberían esperarse ofertas, pero ya el verano pasado se acabó recurriendo a una cesión de urgencia al Hellas Verona ante la imposibilidad de colocárselo en propiedad al Athletic Club, que al final acabó echando de menos al de Portugalete. Núñez era un líder en la Serie A, pero prefirió regresar a La Liga y ordenar la retaguardia del Valencia. Desde su llegada a Mestalla ha sido imprescindible para Corberán y en el cuadro che están más que satisfechos con su resultado. Las estrecheces económicas de los valencianos pueden evitar su continuidad en la ciudad del Turia, pero un gran final de temporada puede devolver al vasco a las agendas de algunos equipos del campeonato, mientras el Celta espera ofertas por un jugador con una ficha muy alta.
Con Carlos Dotor el Celta tiene la decisión tomada desde hace tiempo. El canterano del Real Madrid fue una apuesta de Rafa Benítez y Luís Campos, pero nunca cuajó. Decepcionante desde su llegada a Primera, encadenó cesiones infructuosas en Asturias, primero en Oviedo y luego en Gijón, hasta cambiar el pasado verano el norte por Málaga. Con los boquerones ha encontrado un entorno ideal e incluso pelea por un puesto en playoff, el sueño de La Rosaleda. Sin embargo, una lesión lo tendrá cerca de un mes en el dique seco, justo cuando los malagueños se juegan las habichuelas. Dotor crece en la Costa del Sol, pero en Vigo solo esperan recuperar parte de la inversión hecha en su día por el madrileño, con contrato hasta 2028, y ganar algo de margen salarial con su venta el próximo verano.
UN FIASCO
El único suspenso lo encontramos lejos del territorio nacional, concretamente en Grecia, donde Carles Pérez es todavía una sombra de ese jugador que llegó a Vigo con la vitola de ser el gran fichaje de los celestes en aquel mercado de la 22/23 donde primero llegó cedido desde la AS Roma y luego terminó en propiedad de los olívicos. Fueron unos 6 millones invertidos en el de Granollers, con contrato de estrella hasta 2027 y al que se intenta colocar de todas las formas posibles.
El año pasado se consiguió llevar al Getafe su ficha, pero en los azulones, tras 30 partidos y solo tres goles (en Vigo fueron 57 presencias, ocho dianas y siete pases de gol) en el Coliseum descartaron su contratación. El Aris Salónica fue su tabla de salvación el pasado verano, buscando relanzar su carrera en una aventura que ya arrancó con el pie izquierdo: el ataque de un perro, que le mordió en los genitales, lo llevó al hospital al poco de llegar y lo tuvo entre algodones mes y medio.
Aunque casi siempre de titular (en las últimas semanas parece haber perdido su condición de intocable, su año está siendo de lo más discreto, con más amarillas en su cuenta que aportaciones ofensivas. Sin goles ni asistencias en el país heleno hasta hoy y su valor de mercado no hace más que precipitarse, valiendo algo más de 1 millón cuando su techo en Italia era de 10 kilos. En A Sede escucharán cualquier oferta con tal de desprenderse de su contrato. Incluso podrían buscar finalizar su relación de manera contractual si nadie se atreve a darle una oportunidad a Carles Pérez. Esta es la gran patata caliente del próximo mercado de fichajes, que como viene siendo habitual será movidito en la ría de Vigo.
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