Usuarios afectados por la huelga de autobuses en A Coruña recogen firmas contra la patronal
Vecinos y trabajadoras de varios municipios de la provincia de A Coruña han empezado a coordinarse para recoger firmas contra la patronal del transporte de viajeros por carretera, en plena escalada del conflicto laboral que mantiene prácticamente paralizado el servicio en varios días de enero y que amenaza con convertirse en huelga indefinida desde el 2 de febrero si no hay avances en la negociación. La iniciativa nace de grupos de madres y padres que dependen del autobús escolar y de línea para conciliar trabajo y cuidados y que aseguran sentirse “atrapados” por un conflicto que no ven cerca de resolverse.
En el caso de Jessica, usuaria del transporte interurbano y madre de una niña en edad escolar, cada jornada de paro implica llegar con media hora de retraso al trabajo y perder otro tanto a la vuelta, debido al caos en los accesos a los centros educativos provocado por la ausencia de autobuses. Relata que los atascos se repiten en las entradas y salidas de los colegios los días de huelga, con filas de vehículos particulares sustituyendo a los autocares que no pueden prestar servicio.
Jessica asegura que su situación es similar a la del resto de padres y madres trabajadoras de la provincia que llevan a sus hijos al colegio y necesitan, además, llegar puntuales a sus puestos de trabajo. También señala a quienes dependen exclusivamente del autobús para desplazarse, especialmente personas que trabajan fuera de su municipio y para las que el tren “es inviable” como alternativa por tiempos y conexiones.
La recogida de firmas comenzó “con un grupo de madres en la puerta del colegio”, según explica Jessica, pero desde el viernes se han ido sumando más usuarios del transporte interurbano de distintos concellos de la provincia de A Coruña. La intención es trasladar a la patronal su malestar por el impacto del conflicto y exigir que se implique en una solución que garantice la prestación del servicio y el cumplimiento de los servicios mínimos.
Entre los puntos donde se puede firmar en estos primeros días figuran locales y asociaciones vecinales de la comarca de Ferrolterra, como el bar A Cotorela en Sequeiro (Valdoviño), el bar Trece en Sedes (Narón), la sede de CCOO en Ferrol, las asociaciones vecinales de Canido y Santa Marina en Ferrol, el mercado municipal de Pontedeume, la Librería Galicia en Jubia (Narón), la tienda-papelería Nin Idea y el bazar Moncho en Ares, además de la AVV de San Mateo. Los impulsores señalan que son “muchas” las personas interesadas en sumarse, aunque de momento no manejan un recuento cerrado de firmas.
Un conflicto enquistado sin acuerdo
El paro del transporte de viajeros por carretera en la provincia de A Coruña acumula ya múltiples jornadas de huelga en enero, con una amplia incidencia y muy pocos autobuses en circulación fuera de los servicios mínimos. Los sindicatos CIG, UGT y CC OO convocaron paros los días 12, 13, 16, 19, 20 y 23 de enero, tras una primera tanda de huelgas en diciembre que ya terminó sin acuerdo con las empresas.
Las centrales sindicales denuncian que llevan cuatro años con el convenio caducado y reclaman mejoras salariales, reducción de los tiempos de conducción y una limitación de jornadas que califican de abusivas, así como avances en materia de conciliación. También exigen a la Xunta que se implique más en la mediación y critican lo que consideran pasividad del Gobierno gallego ante un conflicto que afecta al transporte escolar, laboral y a usuarios de centros socioasistenciales en numerosos municipios.
Huelga indefinida a partir de febrero
Las próximas fechas clave ya están marcadas: además de las jornadas de paro de este martes y viernes, el sector ha anunciado una huelga indefinida desde el 2 de febrero si no hay acercamiento de posturas entre patronal y representación de los trabajadores. Las organizaciones sindicales sostienen que la parte empresarial condiciona cualquier avance a que se suspendan los paros, algo que, por ahora, rechazan mientras no haya un compromiso concreto sobre sus reivindicaciones.
La Xunta, por su parte, ha dictado servicios mínimos para las jornadas de huelga, que incluyen rutas interurbanas de menos de 25 kilómetros al 50% en las horas punta, una expedición de ida y vuelta en las líneas de más de 25 kilómetros con origen o destino en las siete ciudades, y coberturas específicas para transporte escolar y usuarios de centros de mayores y personas con discapacidad. Sin embargo, diferentes medios han recogido que en varios días apenas circularon autobuses en la provincia por la actuación de los piquetes, que bloquearon salidas de vehículos en cocheras y estaciones.
La patronal del transporte defiende su postura
La patronal del transporte de viajeros por carretera en Galicia está integrada por asociaciones como Fegabus, Fegatravi, Anetra o Transgacar, que agrupan a las principales empresas concesionarias de servicios regulares y discrecionales. Estas organizaciones forman parte de la representación empresarial en la negociación del convenio colectivo del sector, en la que también participa la asociación de empresarios de servicios regulares y transporte de viajeros en autobús de la provincia de A Coruña, conocida como Transviac.
Desde el lado empresarial se ha trasladado su disposición a negociar pero pidiendo que cesen los actos de presión que impiden el cumplimiento de los servicios mínimos, y se han denunciado incidentes y situaciones de tensión en algunas cocheras y estaciones de autobuses. Según la versión difundida por las organizaciones empresariales, el bloqueo de vehículos genera también perjuicios económicos a las compañías y dificulta cualquier avance en un escenario de costes crecientes y contratos públicos ajustados
Los sindicatos, por el contrario, sostienen que los servicios mínimos fijados por la Xunta son excesivos y limitan en la práctica el derecho de huelga, al tiempo que rechazan que se les responsabilice de todos los problemas de movilidad en la provincia. En varias jornadas han insistido en el seguimiento masivo del paro y en la necesidad de que la patronal se siente de verdad a negociar, sin condicionar el diálogo a la suspensión de las movilizaciones.
El Gobierno gallego ha instado a ambas partes a alcanzar “cuanto antes” un acuerdo y ha advertido de que se levantarán actas cuando no se respeten los servicios mínimos, reclamando además la actuación de las fuerzas de seguridad ante bloqueos de rutas escolares y laborales. Mientras, usuarios como Jessica piden flexibilidad a la patronal y celeridad en la negociación, aunque consideran que los sindicatos “están haciendo lo que se espera de ellos: mirar por los intereses de sus trabajadores”.
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