Silvia Ubago, RACE: "es muy necesario el reciclaje de los conductores porque la tecnología del vehículo va cambiando"
Las carreteras estatales en Galicia acumulan un porcentaje elevado de tramos peligrosos, superando el 5% de su red en riesgo alto. Así lo manifiesta el informe iRAP presentado por la Fundación RACE. La responsable de Formación en la Fundación RACE, Silvia Ubago, indica que uno de los factores capaces de ayudar a evitar la siniestralidad en las carreteras sería el reciclaje continuo de los conductores.
La seguridad vial no puede depender únicamente de la pericia de quien se pone al volante. Esta es una de las premisas fundamentales que se extraen del último informe iRAP (International Road Assessment Programme) presentado por la Fundación RACE. El documento, que analiza la Red de Carreteras del Estado (RCE), sitúa a Galicia en una posición delicada, con tramos donde la infraestructura no ofrece una segunda oportunidad al conductor ante un fallo o una distracción.
Una auditoría de "estrellas" para el asfalto gallego
El informe iRAP no se limita a contar accidentes; utiliza una metodología basada en la inspección visual de más de 50 atributos de la vía para asignar una calificación por estrellas (de 1 a 5). Según el RACE, los factores que disparan la peligrosidad en los tramos gallegos incluyen la falta de barreras de protección, la presencia de objetos peligrosos en el margen de la carretera y un diseño de intersecciones que no facilita la visibilidad.
Silvia Ubago, responsable de Formación en RACE, destaca que el informe se nutre de datos de accidentalidad de la DGT, pero sobre todo de una evaluación técnica proactiva. "El objetivo es que tengamos carreteras que no ayuden a incrementar el error humano", señala Ubago, incidiendo en que una vía segura es aquella que minimiza las consecuencias de un impacto. El texto introductorio del RACE advierte que en Galicia, la combinación de una Intensidad Media Diaria (IMD) elevada en carreteras convencionales y una orografía accidentada crea el "escenario crítico" perfecto.
Mapa de los tramos de Riesgo Alto en la red gallega
Si analizamos los datos técnicos que recoge el documento entre sus páginas 17 y 41, el mapa de la peligrosidad en Galicia se concentra en vías de titularidad estatal que presentan un déficit estructural de seguridad.
Los tramos más señalados por el RACE en la comunidad son:
N-6 (Lugo): El sector entre los puntos kilométricos 517 y 528 es, de forma recurrente, uno de los más peligrosos de España. Su diseño castiga especialmente cualquier salida de vía.
N-541 (Pontevedra/Ourense): Especialmente en su paso por zonas de media montaña, donde las colisiones frontales y laterales por invasión del sentido contrario son el mayor riesgo.
N-120: Presenta tramos con una calificación baja en estrellas iRAP debido a la falta de separación física entre sentidos y márgenes sin protección.
N-634: Otra de las vías convencionales donde la siniestralidad se mantiene en niveles de "Riesgo Alto".
¿Quién es el conductor más afectado? El informe revela que el conductor de turismo (vehículo ligero) es el protagonista de la mayoría de siniestros graves en estos tramos. No obstante, preocupa el aumento de la gravedad en los accidentes que involucran a usuarios vulnerables, cuya probabilidad de fallecer o sufrir lesiones permanentes es mucho mayor en estas carreteras convencionales.
La necesidad de "pasar examen" y el reciclaje formativo
Más allá de la mejora de las carreteras, Silvia Ubago pone el foco en la capacidad de respuesta del conductor. Ante la complejidad de tramos como los de la N-6 o la N-541, la responsable de Formación del RACE defiende una postura firme sobre la aptitud al volante.
La conclusión es que existe la necesidad imperativa de reciclarse. Según la experta, el entorno vial y la tecnología de los vehículos evolucionan más rápido que las habilidades de los conductores que obtuvieron su permiso hace décadas. Por ello, apunta a la posibilidad de establecer exámenes de revisión o pruebas de actualización de conocimientos para asegurar que cualquier persona que circule por la red viaria esté preparada para las exigencias de seguridad actuales.
"No se puede conducir hoy con los mismos conceptos de hace veinte años", subraya el informe, vinculando directamente la formación continua con la reducción de la mortalidad en esos "tramos negros" que todavía salpican la geografía gallega.
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