El comercio del metal de Pontevedra reclama un nuevo convenio, mientras la patronal guarda silencio
El comercio del metal es un sector por sí mismo que solo en Pontevedra incluye cerca de 20.000 trabajadores y trabajadoras. Con un convenio colectivo caducado desde el pasado 31 de diciembre de 2024, los trabajadores y trabajadoras han iniciado un calendario de movilizaciones para visibilizar una precariedad. Tras más de once reuniones de negociación infructuosas, el diálogo se encuentra actualmente congelado debido a las condiciones "regresivas" impuestas por los empresarios, lo que ha trasladado el conflicto de las mesas a las puertas de las principales empresas del sector
El comercio del metal exige un convenio digno ante lo que ven como indiferencia de la patronal. Las calles de la provincia de Pontevedra han sido recientemente testigos del malestar de un colectivo que aglutina a una cifra de profesionales que oscila, según las fuentes sindicales, entre los 8.000 y los 20.000 trabajadores. Sindicatos como CIG, UGT y CCOO han convocado concentraciones ante sedes representativas y puntos estratégicos de reunión de la patronal para denunciar lo que consideran un "chantaje" de la parte empresarial. El conflicto estalló a finales de 2025 cuando la patronal encabezada por la asociación ATRA, según las organizaciones sindicales condicionó cualquier avance salarial a la eliminación de derechos históricos, como el complemento de incapacidad temporal (IT) que garantiza el 100% del salario en caso de baja.
La falta de renovación del convenio no solo mantiene los salarios congelados en pleno 2026, sino que ha provocado que algunas categorías profesionales hayan quedado ya por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Mientras los sindicatos exigen una subida real y el mantenimiento de las garantías sociales , la patronal ha optado por una postura "inmovilista" , proponiendo recortes en las coberturas por enfermedad para paliar lo que denominan un problema de "absentismo" en todos los sectores.
¿Qué es el comercio del metal y en qué se diferencia del sector industrial?
A menudo confundido con el sector del metal puramente industrial o siderometalúrgico —centrado en astilleros o talleres de fabricación —, el comercio del metal se define exclusivamente por la actividad de venta. Es un sector extremadamente diverso que incluye:
Venta de vehículos y recambios: Concesionarios (personal comercial) y tiendas de repuestos como Recambios Ochoa o Recalvi.
Ferreterías y bricolaje: Establecimientos de venta directa de herramientas, material industrial y centros de bricolaje.
Suministros eléctricos y electrodomésticos: Tiendas de material eléctrico y las denominadas "líneas blancas".
Joyerías y ópticas: Sectores que, a pesar de su especificidad, se rigen por este convenio provincial.
Venta de materiales de construcción: Empresas que venden componentes de hierro pero no los fabrican.
La diferencia fundamental es que en este sector no existe la fabricación de elementos metálicos, sino que se dedica a la comercialización directa al cliente.
Realidad salarial: entre el SMI y la "trampa" de la absorción de pluses
La situación económica de las plantillas es el principal escollo en la negociación. Con un salario medio que puede rondar los 16.363 euros anuales, muchos trabajadores dependen de pluses como el de transporte (100 euros al mes) o gratificaciones voluntarias para compensar las bajas tablas salariales.
Desde los trabajadores piden un incremento salarial real y neto para el periodo 2025-2028. Exigen que se mantenga el artículo de compensación y absorción. Sin esta cláusula, cualquier aumento pactado en el convenio podría ser absorbido por los pluses que ya cobran los trabajadores, haciendo que el salario neto final no suba ni un euro: "el neto sería el mismo". Asimismo, se niegan a perder el cobro del 100% en las bajas, calificando la propuesta patronal como un intento de "penalizar por enfermar".
Desde la patronal (integrada por ATRA, ARPO y la asociación de la Estrada) ha planteado una propuesta para cuatro años con un promedio de subida del 2-3% anual. Sin embargo, esta oferta es considerada "sivilina y traicionera" por los sindicatos , ya que está condicionada a eliminar el complemento de IT y a suspender el artículo que prohíbe la absorción de pluses. Los empresarios buscan con esto un "ahorro importante" en el sector, pretendiendo que sea el Estado quien asuma el coste total de las bajas sin el complemento empresarial.
Ante este escenario de bloqueo, donde la patronal ATRA es señalada como el principal "caballo de batalla" que rompe las mesas, los sindicatos advierten que las movilizaciones no han hecho más que empezar. La unidad de acción entre CIG, UGT y CCOO parece firme ante lo que consideran un retroceso de décadas en sus derechos laborales.
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