Las dos caras de la investigación en Galicia: sueldos precarios para investigadores de vanguardia
La CIG carga contra el plan del SERGAS de captar talento investigador para fomentar la innovación y advierte de que la verdadera brecha no es de estructura sino de condiciones laborales. La central considera que crear nuevos organismos sin estabilizar el empleo existente es una estrategia abocada al fracaso.
La CIG-Saúde ha reaccionado con preocupación al anuncio del Servizo Galego de Saúde (SERGAS) de impulsar la captación de personal investigador con el objetivo de potenciar la creación de empresas y la generación de patentes. El sindicato advierte de que ese planteamiento parte de un diagnóstico erróneo sobre la situación real de la investigación sanitaria en Galicia, y reclama que antes de atraer nuevo talento se garanticen condiciones dignas para quienes ya trabajan en el sistema.
El plan del SERGAS se encuadra en el contrato plurianual de gestión de la Axencia Galega para a Xestión do Coñecemento en Saúde (ACIS), dotado con casi 19,5 millones de euros para el periodo 2026-2029. El objetivo es captar 15 investigadores cada año hasta 2029, a los que se sumarán otros 15 sénior de amplia experiencia que ya lideran sus propios equipos.
La propia agencia ha reconocido que la ausencia de una carrera profesional definida limita la retención de talento, y se ha comprometido a aprobar este año un marco regulador para el ascenso profesional de los investigadores.
Frente a ese enfoque, la CIG recuerda que Galicia cuenta ya con una red consolidada de institutos de investigación sanitaria acreditados: el Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur, el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS) y el Instituto de Investigación Biomédica da Coruña (INIBIC). Estas estructuras llevan años generando spin-off, protegiendo resultados mediante patentes y captando financiación competitiva, con personal altamente cualificado.
LA PRECARIEDAD BLOQUEA LA INNOVACIÓN
El sindicato señala que el principal obstáculo no es la falta de capacidad para innovar, sino la precariedad estructural en la que trabaja el personal investigador: contratos temporales ligados a proyectos, ausencia de itinerarios claros de carrera profesional y una carga burocrática desproporcionada que recae sobre los propios científicos. Según la CIG, mientras persistan esas condiciones, cualquier intento de atraer o retener talento tendrá un impacto limitado.
Los delegados y delegadas del sindicato en los institutos de investigación advierten además del riesgo de duplicidades innecesarias si se crean nuevas estructuras paralelas sin reforzar las ya existentes. Para la CIG, el ecosistema gallego de I+D+i sanitaria no necesita empezar de cero, sino coordinar y fortalecer mejor lo que ya funciona. La central reclama la consolidación del empleo investigador dentro del sistema público, el desarrollo de una carrera profesional específica para este colectivo y el refuerzo de las unidades de apoyo a la innovación y transferencia en los institutos actuales.

UNA ESTRATEGIA INCOMPLETA
El SERGAS y la Xunta no se han pronunciado sobre las críticas de la CIG en el momento de publicar esta información. El Gobierno gallego ha defendido su plan como una apuesta por situar a Galicia en una posición competitiva ante la revolución biofarmacéutica, la genómica y las tecnologías basadas en inteligencia artificial. La Xunta trabajará para firmar 60 contratos competitivos de captación o retorno de talento durante el periodo vigente del plan.
Para la CIG, sin embargo, una estrategia integral de innovación debe poner en el centro a las personas y no solo a los resultados. El sindicato concluye que sin condiciones laborales dignas no hay innovación posible, y que Galicia tiene ya demostrada su capacidad para generar conocimiento e impacto económico desde sus institutos sanitarios, pero necesita que esas estructuras puedan operar en condiciones óptimas y sostenibles.
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