¿Se quedó el lotero con la Bonoloto? Empieza en A Coruña el juicio más mediático del año
El lotero coruñés Manuel Reija y su hermano Miguel, que entonces ejercía como delegado provincial de Loterías y Apuestas del Estado, se sientan en el banquillo de los acusados. La Fiscalía pide para ambos seis años de prisión, acusando al primero de estafa o apropiación indebida y al segundo de blanqueo de capitales o encubrimiento.
Ambos acudieron a la primera sesión del juicio, celebrada en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial, acompañados de sus abogados y evitando hacer declaraciones. Pese a la amplia presencia mediática y a la atención pública que ha generado el caso, los hermanos Reija entraron en los juzgados con gesto serio y prudencia absoluta.
El proceso se celebra 14 años después de los hechos, en medio de un fuerte seguimiento ciudadano, pues el caso simboliza uno de los episodios más polémicos en la historia reciente de las loterías españolas.
Dos familias enfrentadas por el premio
Los herederos de José Luis Alonso, el hombre al que la Policía y la Fiscalía señalan como el auténtico propietario del boleto, ejercen una de las acusaciones particulares. La otra parte la representa la familia de Manuel Ferreiro, el primer vecino que reclamó el premio, ya fallecido como el otro presunto dueño.
Durante la sesión de este lunes, los letrados de ambas acusaciones plantearon cuestiones previas, como la legitimación de cada parte y la supuesta existencia de dos relatos excluyentes sobre los hechos. La defensa de los Reija pidió la nulidad del procedimiento y argumentó que sin un titular legítimo no puede existir delito de estafa.
El tribunal, presidido por la magistrada de la Sección Segunda, rechazó todas las pretensiones y confirmó que seguirán personadas las dos familias reclamantes, lo que garantiza que ambas podrán exponer sus versiones durante las próximas jornadas.
Origen de una historia rodeada de dudas
El conflicto se remonta a julio de 2012, cuando el boleto premiado se jugó en la administración de San Agustín, en A Coruña. Manuel Reija aseguró entonces haberlo encontrado tirado y, sin aparecer un propietario claro, empezó un largo proceso que culminó con un “expediente de hallazgo” abierto por el Ayuntamiento coruñés al año siguiente.
Con el tiempo, la investigación policial sostuvo que el lotero se habría quedado con el billete tras comprobarlo para el verdadero apostante. El supuesto legítimo dueño nunca llegó a reclamar el premio, pero su rastro terminó vinculado a la combinación ganadora gracias a una serie de apuestas similares registradas en A Coruña, Caldas de Reis y otros puntos.
Fiscal: "Con el boleto en su poder y completamente seguro del alto valor que tenía, ese mismo día acudió a la delegación provincial de Loterías y Apuestas del Estado de A Coruña con la finalidad de acelerar los trámites del cobro del resguardo, prescindiendo de cualquier procedimiento reglado y como si fuese legítimo poseedor"
La Fiscalía defiende que Reija actuó con conocimiento de causa al retener el boleto y que su hermano contribuyó a encubrir el origen del premio mediante gestiones internas que facilitaron su cobro irregular. Según el relato del Ministerio Público, ambos “prescindieron del procedimiento reglado” y actuaron “como si fueran los legítimos poseedores”.
El caso mantiene desde hace más de una década en vilo a la ciudadanía coruñesa. La administración de San Agustín, todavía regentada por el acusado, amaneció este fin de semana vandalizada con pintadas en las que podía leerse “Lotero, ladrón”, reflejo del clima de animadversión que rodea el proceso.
Durante la vista de este lunes, también se aportaron nuevas pruebas, entre ellas un extracto bancario que situaría al supuesto apostante en el supermercado donde se selló el boleto ganador. Estas evidencias buscan reforzar la tesis de que el propietario original fue identificado por la Policía antes de su fallecimiento.
La vista oral continuará este martes con la declaración de diez de los 32 testigos previstos, aunque no será hasta el próximo lunes, 20 de abril, cuando los hermanos Reija expongan su versión ante el tribunal. Ambos han reiterado su inocencia y confían en que el proceso aclare finalmente la verdad sobre uno de los premios de lotería más disputados de Galicia.
Dos familias reclaman 14 años después la Primitiva millonaria de A Coruña en el juicio al lotero y su hermano
Escribe tu comentario